La Iglesia Española Reformada Episcopal (abreviadamente, IERE) es una Iglesia perteneciente a la Comunión anglicana mundial. Se considera a sí misma parte plena de la Iglesia una, santa, católica y apostólica establecida por Cristo y sus apóstoles. Al igual que la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa mantiene la sucesión apostólica, que le habría sido transmitida a través, primero, de la Iglesia de Irlanda y, después, a través de las Iglesias veterocatólicas.
Mantiene el triple ministerio de obispos, presbíteros y diáconos, y acepta los tres credos de la Iglesia primitiva.Sitio web oficial de la Iglesia española reformada episcopal. Se siente moralmente continuadora de la antigua Iglesia hispana, y cuenta con su propia liturgia, cuyo oficio de Santa Cena está basado en la liturgia mozárabe o visigótica. Cree en el sistema sacramental, aunque establece una diferencia entre «sacramentos» (Bautismo y Santa Cena o Santa Comunión) y «ritos sacramentales» (confirmación, matrimonio, orden, confesión y unción de enfermos.Liturgia de la Iglesia española reformada Episcopal (1954).
La práctica eclesial y litúrgica de la IERE la sitúan en una vía intermedia entre el catolicismo y el protestantismo.
La IERE está en plena comunión con las iglesias veterocatólicas de la Unión de Utrecht y con las iglesias luteranas escandinavas de la Comunión de Porvoo. Junto con las capellanías de la Diócesis de Europa de la Iglesia de Inglaterra, representa a la Comunión Anglicana en España. Es miembro activo de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) y del Consejo Mundial de Iglesias.
La IERE fue organizada en la segunda mitad del por miembros disidentes de la Iglesia católica en España, que deseaban reformarla según los principios del protestantismo y crear así una confesión nacional siguiendo el modelo del anglicanismo.Reformation Movements in Foreign Churches (with Special Reference to Spain and Portugal), by William Conyngham Plunket (1885).
HistoriaLópez-Lozano, C. (1991). Precedentes de la Iglesia española reformada episcopal, Madrid: IERE. ISBN 84-404-8724-X. Antecedentes de reforma en España en el thumb|Monasterio de San Isidoro del Campo, Sevilla, uno de los principales focos de la Reforma Protestante en España. La historia del protestantismo en España se remonta al , cuando varios creyentes españoles se sintieron plenamente de acuerdo con los planteamientos de la Reforma Protestante iniciada por Martín Lutero en Alemania. Grupos destacados de entre estos creyentes fueron los de Valladolid (afines al luteranismo) y Sevilla (inicialmente favorables al calvinismo). Del grupo sevillano participaron los monjes jerónimos del Monasterio de San Isidoro del Campo.
El primer protestante español que tuvo contacto con la incipiente reforma del anglicanismo fue Francisco de Encinas, quien había conocido la doctrina protestante en los Países Bajos; posteriormente, había estudiado en Wittenberg y vivido en casa de Philipp Melanchthon, donde tradujo el Nuevo Testamento al idioma castellano. Más tarde se refugió en Basilea, hasta que en 1548 marchó a Inglaterra en compañía de su esposa. Llevaba cartas de recomendación escritas por Melanchton para el arzobispo Thomas Cranmer (verdadero introductor de la Reforma en la Iglesia de Inglaterra), quien le ofreció una cátedra de griego en la Universidad de Cambridge. A finales de 1549, viajó nuevamente a Basilea para publicar sus traducciones al castellano de los autores clásicos, que fueron editadas en Estrasburgo, donde murió en 1552 víctima de la peste.
Otro español de la época relacionado con el anglicanismo fue Casiodoro de Reina, monje jerónimo extremeño, del monasterio de San Isidoro del Campo, y que había huido de allí junto a algunos amigos para refugiarse en Ginebra. Pero Casiodoro de Reina no residió a gusto en la ciudad de Calvino, pues había escapado de España huyendo de la Inquisición española y encontró prácticamente la misma actitud en la teocracia calvinista. Partió por ello hacia Fráncfort del Meno y poco después a Inglaterra, cuando subió al trono Isabel I de Inglaterra.
Casiodoro de Reina se afilió en Londres a una congregación de habla francesa, aunque algo después se pudo reunir con un grupo de españoles exiliados y formar una comunidad cristiana de habla castellana. Casiodoro de Reina pidió ayuda a la reina Isabel, que le concedió una pensión y el uso de la capilla de St. Mary Axe. Para tal fin, Casiodoro escribió una Confesión de Fe, clara expresión de su espíritu libre y tolerante. La naturaleza de esta confesión produjo, sin embargo, entre los puritanos refugiados en Londres, la decisión de emprender una campaña de desprestigio contra él. Entre 1561 y 1563 Casiodoro de Reina tuvo que soportar todo tipo de acusaciones provenientes de las filas del calvinismo, que veían en su Confesión de Fe un cúmulo de herejías. Para suerte suya, en todo aquel período recibió el apoyo del obispo (anglicano) de Londres (que en 1576 llegaría a ser arzobispo de Canterbury), Edmund Grindal. Durante este tiempo también, Casiodoro de Reina trabajó en su ampliamente difundida traducción de la Biblia al castellano, que algunos años después, y no sin muchas dificultades, publicaría en Basilea.
Otro español que pasó más de la mitad de su vida entre anglicanos fue Cipriano de Valera, también monje jerónimo en Sevilla y también extremeño como él. Al igual que su compañero Casiodoro de Reina salió huyendo hacia Ginebra, aunque tampoco pudo permanecer allí mucho tiempo. Acabó posteriormente en Inglaterra después de un ajetreado peregrinar por Europa. En Londres ayudó a Casiodoro de Reina en sus tareas pastorales y además dio clases en las universidades de Cambridge y Oxford. De entre sus descendientes, hubo varios que llegaron a ser ministros de la Iglesia de Inglaterra. Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera son los traductores de la versión en castellano de la Biblia más difundida entre los protestantes de habla hispana, la Reina-Valera.
Pero el protestante español que más participó en la vida de la Iglesia de Inglaterra del fue Antonio del Corro, sobrino del inquisidor sevillano del mismo nombre. Fue, como sus anteriores compañeros, un emigrado a Europa en busca de libertad religiosa. También marchó a Ginebra en 1557, pero después de una corta estancia en dicha ciudad se fue a la Universidad de Lausana a estudiar Teología. Allí Teodoro de Beza fue su maestro, haciéndose al mismo tiempo amigo suyo. En 1566 aceptó el cargo de pastor de la congregación de habla francesa de Amberes, pero por su condición de español sólo pudo quedarse allí dieciocho meses, pasando después a Inglaterra, de donde ya no volvió. En Londres no congenió muy bien con los refugiados franceses (calvinistas en su mayoría), dejándose llevar entonces hacia la diversidad de la Iglesia de Inglaterra. En 1571 fue elegido profesor de Teología e ingresó en la Universidad de Oxford, y en 1579 publicó su obra clave Paraphrasis and Commentary on Eclesiastes, según la cual, todos los cristianos deberían dejar de lado sus diferencias y buscar la «vía media». Murió en Londres el 3 de marzo de 1591, y fue enterrado en la iglesia de San Andrés.
Establecimiento de la IERE thumb|Interior Catedral del Redentor thumb|Interior de la Catedral del Redentor. En el , tras la labor previa misionera de Juan Calderón, editor de las revistas clandestinas El Catolicismo Neto y El Examen Libre a mediados de los cincuenta, repartidas en secreto entre grupos de adeptos españoles, y otros muchos misioneros protestantes extranjeros que difundían Biblias y Nuevos testamentos por España en español y sin notas (por ejemplo, el célebre George Borrow), se crearon distintos grupos protestantes ilegales y dispersos de vida aislada y anónima por toda la geografía nacional, formados sobre todo por comerciantes que tenían alguna relación con países y personas del extranjero. Hacia 1869 se reúne en Sevilla una asamblea general formada por delegados de distintas congregaciones entonces ya existentes en el territorio español, los protestantes españoles declararon su intención de organizar una comunidad reformada unida para todo el país, pero la intención no se pudo concretar debido a las diferencias con respecto a su organización: por un lado el modelo presbiteriano-congregacionalista y la postura de aquellos que deseaban una confesión de gobierno episcopal. Debido a estás diferencias de organización surgieron dos denominaciones protestantes de corte histórico en España, la IERE ("Iglesia Evangélica Reformada Episcopal") y la IEE "Iglesia Evangelica Española". Debido al origen común de ambas iglesias, la IERE y la IEE mantienen relaciones de profundo respeto, colaboración y hermandad.
A principios del año 1870, el clérigo de la Iglesia de Inglaterra Lewen S. Tugwell llega a Sevilla para hacerse cargo de la capellanía dependiente del consulado inglés. En dicha ciudad encontró a ciertos españoles involucrados en un movimiento protestante encaminado, en opinión de los propios participantes, «a extender las verdades de la Biblia, a combatir la ignorancia que de ella se padecía» y, de esa forma, lograr una espiritualidad que contravenía los usos de la Iglesia católica de la época.
Interesado por esa labor, el capellán inglés buscó un colaborador para encauzar esta obra, encontrándolo en el ex sacerdote católico, convertido al anglicanismo en Londres, Francisco Palomares García. Junto a otros colaboradores, se concretó una misión entre españoles y para españoles, en la que se establecían dos objetivos: predicar la visión protestante de la Palabra de Dios y dar instrucción secular a todos.
En 1870 también existía una congregación «reformada» en Sevilla, fundada y pastoreada por Juan Bautista Cabrera, ex sacerdote escolapio que se había refugiado en Gibraltar hasta la Revolución de 1868. Esta comunidad y la misión iniciada por Palomares realizaban sus trabajos en Sevilla con total independencia, sin más conexión entre ellas que la fraternidad cristiana. La obra supervisada por Palomares quedó definida bajo el nombre de «Iglesia Española Reformada Episcopal» (IERE). Este nombre da a entender que, desde el principio, esta comunidad tuvo un corte netamente protestante, lo cual siempre constituyó un problema para todos los anglicanos españoles que se sentían más atraídos hacia la tendencia de «Alta Iglesia» o High Church.
En noviembre de 1874 Juan Bautista Cabrera se trasladó a Madrid para hacerse cargo de la Iglesia evangélica del Redentor, cuyo pastor, Antonio Carrasco, había fallecido en un naufragio algunos meses antes.
Años después, el 2 de marzo de 1880 y en la ciudad de Sevilla, cinco congregaciones: una en Madrid pastoreada por Juan Bautista Cabrera, tres de Sevilla bajo Francisco Palomares y una de Málaga dirigida por el laico Sr. Domínguez, se reunían en sínodo bajo la presidencia del obispo de la Iglesia Episcopal (anglicana) de México, Enrique Chancey Riley, de visita en España, y se constituían como confesión religiosa.
Durante la celebración de dicho sínodo, y por el mencionado obispo, fue ordenado diácono y presbítero el Sr. Domínguez. Asimismo, Juan Bautista Cabrera fue elegido obispo con jurisdicción sobre la Iglesia constituida.
En la consagración episcopal de Juan Bautista Cabrera (1894) intervinieron tres obispos de la Iglesia de Irlanda (Comunión anglicana).
La primera edición de la liturgia de la IERE fue aprobada en el Sínodo de 1881 y revisada posteriormente. Su oficio de Santa Cena se basa en parte en el antiguo rito español, también llamado rito visigótico o rito mozárabe, aunque complementado con elementos anglicanos y de otras liturgias reformadas y originales.