El Club Deportivo Málaga fue un club de fútbol disuelto en 1992.
Denominado Club Deportivo Málaga desde 1941, se fundó en 1933 con el nombre de Club Deportivo Malacitano, tras la unión de los entonces equipos más representativos de la ciudad, y rivales entre sí: el Fútbol Club Malagueño y el Málaga Sport Club.
Dicha institución quedó liquidada en el verano de 1992 tras no solucionarse diversos problemas de insolvencia. El Club Atlético Malagueño, que había sido fundado como filial del C.D. Málaga en 1948 pero que se desvinculó del C.D. Málaga en 1959, y, por lo tanto, poseía un número de registro independiente en la Federación Española de Fútbol, se convirtió en el actual Málaga Club de Fútbol.
Historia Club Deportivo Malacitano El Club Deportivo Malacitano nace el 22 de marzo de 1933.
El Club Deportivo Malacitano cambia de denominación thumb|200px|Ricardo Zamora, entrenador del Málaga desde 1949 a 1951, fue el encargado de dirigir al equipo en su estreno en Primera División. El 19 de julio de 1941, el vicepresidente del club, José Soriano Alba, propuso el cambio de denominación de Club Deportivo Malacitano a Club Deportivo Málaga.
El Estadio La Rosaleda, debido a unas lluvias torrenciales, tuvo que ser utilizado por primera vez el 13 de abril de 1941, con un partido de la Copa del Generalísimo entre el CD Malacitano y la AD Ferroviaria de Madrid. No obstante, la inauguración "oficial" se produjo el 14 de septiembre de 1941, con un partido amistoso entre el CD Málaga y el Sevilla FC. En este partido, el CD Málaga además de Estadio, también estrenaba nombre, pues su denominación anterior era CD Malacitano. El saque de honor del partido inaugural correspondió a Lourdes Alonso, hija del entonces alcalde malagueño Pedro Luis Alonso.
En 1948, el C.D. Málaga compraría los derechos federativos al Club Deportivo Santo Tomás para convertirlo en su filial, bajo el nombre de Club Atlético Malagueño.
En la temporada 1949/50, el Málaga ascendió por primera vez en su historia a Primera División. De la mano del presidente Miguel Navarro Nogueroles y el entrenador Luis Urquiri, el club logró su ascenso en la última jornada de la temporada 1948/49, finalizando la misma en segunda posición solo por detrás del líder Real Sociedad, y gracias a la positiva diferencia de goles con el Granada CF, que permaneció en Segunda División. Uno de los jugadores más notables fue el goleador Pedro Bazán, máximo anotador del equipo y de la categoría, y quién previamente había conseguido proezas como la de marcar 9 goles en un mismo partido contra el Hércules CF.
En esta primera etapa en Primera División, el Málaga permaneció por dos temporadas consecutivas en la élite del fútbol español, con el mítico exjugador Ricardo Zamora ocupando el banquillo de La Rosaleda. El primer descenso a Segunda División vino al final de la temporada 1950/51, habiendo faltado únicamente un punto para poder conseguir la permanencia matemática en la categoría y viéndose obligado el equipo a disputar una liguilla en la que acabó en tercera posición, lo cual no sirvió tampoco para mantener la categoría. En los años inmediatamente posteriores, el Málaga consiguió dos nuevos ascensos a Primera División en las temporadas 1951/52 y 1953/54, sólo para encontrar nuevos descensos a Segunda División al término de las temporadas 1952/53 y 1954/55, con estancias de una única temporada en cada una de estas dos etapas en la élite.
Aun así, la temporada 1952/53, y cuya segunda vuelta fue dirigida en el banquillo por el célebre entrenador argentino Helenio Herrera, fue remarcable por la histórica y abultada goleada que el Málaga consiguió endosarle al Real Madrid en La Rosaleda, en un partido que terminó con el resultado de Málaga 6 - Real Madrid 0, y que a día de hoy sigue siendo el más amplio resultado que el club malaguista ha materializado frente a este equipo. En aquella misma temporada, el Málaga también logró imponerse a domicilio por primera vez al Club Atlético de Madrid, que entonces jugaba en el viejo y desaparecido Estadio Metropolitano, en un partido que paradójicamente propició el cese de Helenio Herrera en el banquillo colchonero y posterior fichaje del mismo por el Málaga.
Los posteriores no fueron años afortunados para el Málaga. En 1956, la expedición malaguista sufrió un accidente aéreo en el aeropuerto de Tenerife; afortunadamente sin consecuencias. Y en 1959, el club sufrió un nuevo descenso a la Tercera División, trece años después de haber emigrado de la misma por última vez. Fue entonces, durante la temporada 1959/60 cuando el C.A. Malagueño y C.D. Málaga se iban a encontrar juntos en la Tercera División de España. Como filial el C.A. Malagueño debería haber sido descendido. Para evitar esto, separaron ambos clubes en la Federación, pudiendo así evitar el descenso.
En 1961, se celebró la I edición del Trofeo Internacional Costa del Sol, organizado por el C.D. Málaga, en cuya final se impuso el Athletic de Bilbao al Sevilla Fútbol Club por cuatro goles a cero. Participaron también en dicha edición el equipo francés del Olimpique de Niza y el austriaco del SC Wiener Neustadt. El Málaga empezó a disputar el torneo veraniego a partir de la siguiente edición, en 1962, y consiguió su primer trofeo en 1963 al imponerse al Real Madrid por dos goles a uno. Para los aficionados malaguistas supuso la oportunidad de ver a grandes equipos y a estrellas de categoría mundial jugando en La Rosaleda, como el SL Benfica de Eusébio en la edición de 1966 o el Santos FC capitaneado por Pelé en 1967.
El quinquenio de oro y la década de los setenta Después de varios ascensos a Primera División en toda la década de los sesenta, que acababan en descensos inmediatos tras una estancia de solamente una o dos temporadas en la máxima categoría, el Málaga consiguió un nuevo ascenso a Primera División en la temporada 1969/70, bajo la presidencia de Antonio Rodríguez López y las labores en el banquillo de Jenő Kálmár, que marcó historia por ser el comienzo de una de las andaduras malaguistas más largas en la máxima categoría, con cinco temporadas consecutivas en la misma. Desgraciadamente, el presidente Antonio Rodríguez López fue asesinado en extrañas circunstancias en 1971, y fue reemplazado por Rafael Serrano Carvajal que ocupó la presidencia la mayor parte de esta fructífera etapa en Primera División.
200px|thumb|Marcel Domingo, entrenador entre 1972 y 1974 y cuyas desavenencias con Viberti propiciaron su salida del club, y con ello el del quinquenio de oro.
Con destacados jugadores como Migueli, Sebastián Viberti, Juan Antonio Deusto y José Díaz Macías, el club consiguió en estos años consecutivos en la élite algunos de sus mejores logros hasta el día de hoy, como dos séptimos puestos (las mejores clasificaciones en su historia en Primera División) en las temporadas 1971/72 y 1973/74, un premio Ricardo Zamora (el único en las vitrinas del club) en la temporada 1971/72 conseguido por el portero Deusto, y la mejor participación en la historia del conjunto malaguista en la Copa del Rey, alcanzando las semifinales en la temporada 1972/73 y quedando a un solo paso de alcanzar la final tras ser eliminado por el Athletic Club de Bilbao. También se logró un histórico primer triunfo del Málaga en el Camp Nou, venciendo al FC Barcelona por el resultado de Barcelona 0 - Málaga 1 en la última jornada de la temporada 1971/72. Por otra parte, en 1973 fue instaurado el himno oficial del club a día de hoy, Málaga, La Bombonera.
Después de una salida polémica de Viberti del club al finalizar la temporada 1973/74, los considerados como años dorados acabaron con un nuevo descenso a Segunda División en la temporada 1974/75 y debido al mero hecho de haber perdido la diferencia particular de goles con el Granada CF. Lo que siguió a continuación de esa misma década, con juntas directivas presididas por José Ibáñez Narváez primero y Federico Brinkmann después, fue una pobre actuación del equipo malaguista que ya había dejado atrás lo conocido popularmente como el quinquenio de oro, con un par de ascensos a la máxima categoría en 1976 y 1979 (este último logrado con el regreso de Viberti, que ocupó el banquillo en tándem con su antaño entrenador Jenő Kálmár) que acabaron en sendos regresos inmediatos a segunda división en 1977 y 1980 tras dos desastrosas temporadas en las que el equipo finalizó en ambos casos como colista de la categoría.
En la temporada 1979/80, en concreto, tuvieron lugar además hechos tan polémicos como una incomparecencia del club en un partido contra la AD Almería que debía disputarse en El Mirador de Algeciras debido a la clausura de La Rosaleda por incidentes en un partido anterior contra el Rayo Vallecano, así como una denuncia de amaño de un partido contra la UD Salamanca que acabó con resultado de 0-3 a favor de los salmantinos y que al final acabó siendo desestimada por falta de pruebas fehacientes del hecho.
Los primeros años ochenta: el Málaga de los canteranos Una transitoria temporada 1980/81 en la categoría de plata, con la presencia de Abdallah Ben Barek en el banquillo malaguista, supondría la puesta de cimientos de lo que se avecinaría más adelante. En la temporada 1980/81, Antonio Pérez-Gascón Cobos, directivo que había formado parte de la junta del anterior presidente, accede a la presidencia, y con el llega al banquillo Antonio Fernández Benítez. El exjugador malagueño de origen alicantino llevaba varios años entrenando en el filial y fue absoluto continuador de la premisa pro-canterana de la plantilla que ya venía teniendo lugar con anteriores entrenadores ante la situación económica tan apretada que atraviesa el club, especialmente afectada por la remodelación del Estadio La Rosaleda de cara a la celebración de encuentros oficiales de la Copa Mundial de Fútbol de 1982 en el estadio, cuyo coste fue asumido íntegramente por el club malagueño por su condición de propietario del recinto.
Con un elenco de destacados jugadores procedentes del Atlético Malagueño como Fernando Peralta, Popo, Canillas, Recio, Dany Mariscal, José, los hermanos Antonio Hierro y Manolo Hierro y los también hermanos Nacho y Juan Carlos Pérez Frías, el Málaga de Antonio Benítez realizó una gran temporada que le valió el ascenso a Primera División en 1982 como tercer clasificado, retornando a la máxima categoría dos años después con un equipo que, con la excepción de algunas incorporaciones aisladas como el argentino-alemán Regenhardt, heredaba de manera íntegra la base del equipo del ascenso y mantenía contrastadas premisas de austeridad económica ante la difícil tarea de mantener la categoría y no volver a descender a Segunda a las primeras de cambio, pues la permanencia en la máxima categoría era esencial para poder sanear las cuentas del club.
El equipo logró mantener satisfactoriamente la categoría en la temporada 1982/83, en una temporada sin grandes alardes que finalizó con el Málaga en décima posición. Nada hacía presagiar que en la temporada 1983/84 esa misma plantilla, sin excesivos cambios en la misma, podría llegar a tener un rendimiento tan diferente y cuanto menos superior. En aquella temporada el equipo hizo una sensacional primera vuelta con un promedio de puntos digno de ocupar puestos que permitían la disputa de la Copa de la UEFA, consiguiendo goleadas apabullantes contra equipos de la zona alta como un Málaga 6 Real Madrid 2 (tres décadas después del 6-0 de 1953) y un Málaga 5 Atlético de Madrid 1 y llegando incluso el Málaga a coliderar la clasificación hasta en dos ocasiones. Esta excelente primera vuelta sin embargo no tuvo continuidad en la segunda parte del campeonato, donde el equipo mostró un rendimiento inferior y obtuvo un rendimiento de puntos que, lejos de permitirle disputar una competición europea por primera vez en su historia, le emplazó en una novena posición final que nuevamente suponía una satisfactoria permanencia en la élite.