Caborca (del idioma pima alto Kawolk), oficialmente Heroica Caborca, es una ciudad mexicana situada en el noroeste en el estado de Sonora, en la zona del desierto de Sonora. Caborca es la cabecera municipal y la localidad más poblada del municipio homónimo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2020, la ciudad contaba con una población de 89,122 habitantes.

Fue fundada la Misión el 18 de diciembre de 1692 por el misionero jesuita Eusebio Francisco Kino en un asentamiento indígena ubicado al pie del Cerro Prieto, bautizándola como la misión de la Purísima Concepción de Nuestra Señora de Caborca, con el propósito de evangelizar a las tribus pimas y pápago cercanas.

Etimológicamente el nombre es "Kawolk", significa Cerrito o Lomita en la lengua de los Tohono O'otham, ya que a la llegada del Padre Kino a esta región, se encontró a la gente alrededor de este cerro.

Se ubica a 220 kilómetros de la frontera con los Estados Unidos en Heroica Nogales, a 177 kilómetros de la costa en el golfo de California en Puerto Peñasco y a 282 kilómetros de la capital del estado Hermosillo.

Historia Fundación y primeras exploraciones La región de Caborca, en su época precolombina se cree que fue habitada por grupos indígenas de la cultura Hohokam, que en la lengua O'otham quiere decir los que ya no están, dejando un profuso testimonio de su paso a través de petroglifos en lugares como el cerro La Proveedora y Cerro Prieto, también algunas formaciones líticas llamadas trincheras.

Después de desaparecer la cultura Hohokam a mediados del , la región, denominada como Pimería Alta por los europeos, fue habitada por el pueblo pima, "la nación pima cuyo nombre han tomado los españoles de la palabra pim, repetida en ellos por ser su negación.". «Velarde. Relación de la pimeria alta,1985.» y también por los pápagos, quienes se llama a sí mismos Tohono O'odham. Vivían en rancherías, reducidos conjuntos de nativos pimas, donde construían "jacales de esteras hechas de carrizos rajados y armada en forma de bóveda, sin tener otra cosa que un petate para dormir, calabazos para acarrear y tener agua, alguna olla para tostar maíz y no todos metate para molerlo pero si arco y flechas, carcaj y porra para pelear". Velarde, 1985 p. 130 En tiempos de Kino destacaban, de manera predominante en la zona, las rancherías de Caborca, cavota significa "lomita" según el padre jesuita Cristóbal de Cañas quien escribió el Estado de la provincia de Sonora en 1730. Aunque por otra parte, el padre Pfeffekorn designa el mismo vocablo como "lugar plano"(Pfeffekorn, 1983 p. 96). El significado mayormente aceptado es el primero. Bisani, Pitquin, en lengua pima: lugar oprimido por arroyos (Estado de la provincia de Sonora.1730) Unuicut, arivaipa, Bactun, entre otras. thumb|ranchería Tohono o´odham a principios del siglo XX|283x283px

La situación del pueblo pima siempre fue complicada, por una parte soportaban las inclemencias del desierto de Altar, por otro estaban confinados a estar guerreando continuamente, ya con sus parientes de oriente o contra los temibles apaches (especialmente el pueblo pima de los sobaipuris, quienes vivían en los márgenes de los ríos San Pedro y Santa Cruz. En la actualidad, Arizona), actuando como una barrera natural contra las invasiones hacia las incipientes colonias españolas en el centro y sur de Sonora.

Particularmente, los grupos pimas de la región de Caborca fueron llamados sobas por el padre Kino; este apelativo les venía por ser el nombre de su principal líder. Eran enemigos jurados de los seris y de los tepocas, contra quienes se mantuvieron en guerra por generaciones. Practicaban la caza, especialmente de venado, y también una agricultura rudimentaria basada en la siembra de maíz, frijol y calabaza. Una vez asentados los españoles en tierras ópatas, los pimas modificaron sus hábitos, y empezaron a saquear los nuevos pueblos. En 1688 asolaron el valle de Opodepe para robar caballos y "ejecutar hostilidades". Como reacción, los capitanes Juan de la Fuente y Blas del Castillo, con soldados de su presidio y vecinos, pretendieron hacer una entrada a Caborca, pero los detuvo el hecho de no conocer los caminos, llegando hasta el actual Ocuca. Velarde firma su relación en 1716 y cuenta que este acontecimiento ocurrió "hace 28 años". Por otra parte, Mange sitúa este suceso en 1691 Se podría decir que la pimería alta estaba abandonada, y lejos del interés de la Corona española, por ser un territorio tan hostil y distante. Sin embargo, su suerte cambiaría para siempre en el momento en que el infatigable padre Kino fuera enviado a misionar en sus tierras. El padre jesuita Eusebio Francisco Kino, ingresó a la pimeria alta en 1687, y fundó la que sería su base de operaciones, Nuestra Señora de los Dolores, sobre la ranchería pima de Cosari(llamado también Bamotze), iniciando su misión civilizadora: Con intención de observar los avances de la causa misional, el padre visitador Manuel González, guiado por el padre Kino, recorrió los nuevos pueblos indígenas cercanos a Dolores, que habrían de convertirse en Misiones, y hubiera seguido hasta Caborca si no fuera por las terribles condiciones del camino. thumb|280px|Mapa de Sonora y Baja California, de 1757, hecho por el padre Miguel Venegas. Fue durante un viaje realizado con el nuevo padre visitador Juan María Salvatierra, a la misión de San Pedro de Tubutama, asistida por el padre Antonio Arias, donde se celebraba la Pascua de Reyes (año 1691), cuando vio Eusebio Francisco que asistieron algunos personajes principales de la nación del Soba. Les predicó el tema Reyes Saba venivut (de Saba vienen reyes), en clara alusión a la gente del jefe pima, y trataron de una próxima visita para la cristianización de los pimas que llegaban hasta el actual golfo de California. Sin embargo, no sería sino hasta una entradaEl término "entrada" se utiliza en su connotación de los primeros contactos de un misionero, de un grupo militar, etcétera en regiones desconocidas y no evangelizadas, como aclara González posterior, desde el 11 al 24 de diciembre de 1693, Kino, Las misiones de Sonora y Arizona, comprendiendo la crónica titulada "favores celestiales" 1989 pp. 26-27 Mange, Luz de tierra incógnita 1985 p. 25. Bolton, Los confines de la cristiandad 2001 p. 352. Polzer, Eusebio Kino, Padre de la pimeria alta 1984 p. 33 Y aún, podríamos confirmar la fecha basándonos en los restantes personajes que intervinieron en la histórica llegada a Caborca. En efecto, Kino afirma que en ese mismo año cambia el padre provincial obteniendo el título Diego de Almonacir, el cual sabemos que en 1692 se encuentra en Tepotzotlán, Edo, de México,y es nombrado provincial para 1693(). Así mismo, con la presencia de Agustín de Campos, quien llegó a la Pimería Alta en 1693, como nos lo hacen saber Mateo Mange y posteriormente, el padre Luis Velarde. cuando por fin, arribó a Caborca. Acompañado del padre Agustín de Campos, (1669-1737), nació en Sigena, España. Entró en el noviciado jesuita de la provincia de Aragón en 1684 y fue enviado a México en 1692 en el mismo viaje que el padre Saeta. Para el año siguiente, estaba acompañando a Kino en expediciones a través de la alta Pimería. En 1693,sustituyendo al padre Jorge Hostinski, se convirtió en misionero en San Ignacio, donde permaneció hasta que fue destituido de su cargo en 1736. Por 1735, sin embargo, el anciano contundente, sarcástico estaba peleando amargamente con otros jesuitas, quienes finalmente enviaron a su amigo el capitán Juan Bautista de Anza para inducir que se retirara en abril de 1736. Murió en Chihuahua el 24 de julio del año siguiente. Luis González, sostiene que Agustín de Campos realmente murió en la misión de Santa Maria Baseraca el 24 de julio de 1737, y no en Chihuahua. González, 1977 p.39 y Naylor y Polzer, 1997 p. 289.