miniatura|280px|Evolución del área lingüística alemana desde 700 hasta 1910.

Ostsiedlung (; literalmente «Asentamiento oriental») es el término alemán para designar la colonización alemana en la Europa Central y Oriental (hacia los territorios en la parte oriental de Francia, Francia Oriental y el Sacro Imperio Romano Germánico y más allá) que comenzó en el y concluyó en el , aunque con eventuales episodios en los siglos y . El área de mayor número de asentamientos alemanes es conocida como Germania Slavica. El término también se usa para referirse a las consecuencias producidas por ello en el desarrollo de asentamientos y estructuras sociales en las áreas de asentamiento. La Ostsiedlung abarcó múltiples regiones modernas e históricas como Alemania al este de los ríos Saale y Elba, los estados de Baja Austria y Estiria en Austria, Livonia, Polonia, la República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría y Transilvania en Rumania.

Desde la década de 1980, las y los historiadores han interpretado la Ostsiedlung como parte de un desarrollo civil y social, denominado Consolidación de las Tierras de la Alta Edad Media (). En un proceso de intensificación paneuropeo desde países centrales carolingio-anglosajones hacia la periferia del continente, las sociedades progresaron en cultura, religión, derecho y administración, comercio y agricultura.

La mayoría de los colonos de la Ostsiedlung se desplazaron individualmente, en esfuerzos independientes, en múltiples etapas y por diferentes rutas. Muchos colonos fueron alentados e invitados por los príncipes locales y señores regionales, que a veces incluso expulsaron a las poblaciones indígenas para hacer sitio para los colonos alemanes.

Grupos pequeños de emigrantes se desplazaron por primera vez hacia el este durante la Alta Edad Media. A mediados del se produjeron los primeros desplazamientos hacia el este de grandes grupos de colonos, entre los que se encontraban académicos, monjes, misioneros y artesanos, a menudo invitados, en número no verificable. Las conquistas territoriales militares y las expediciones punitivas de los emperadores otones y salios durante los siglos y no se consideran parte de la Ostsiedlung, ya que tales acciones no dieron lugar a ningún asentamiento digno de mención al este de los ríos Elba y Saale. Se considera que la Ostsiedlung fue un acontecimiento puramente medieval, ya que finalizó a principios del . Los cambios jurídicos, culturales, lingüísticos, religiosos y económicos provocados por el movimiento influyeron profundamente en la historia de Europa Central Oriental entre el mar Báltico y los Cárpatos hasta el .

En el , descripciones de la Ostsiedlung fueron ampliamente explotadas por parte de nacionalistas alemanes (incluido el movimiento nazi)Milliman, Paul. "The Slippery Memory of Men": The Place of Pomerania in the Medieval Kingdom of Poland (East Central and Eastern Europe in the Middle Ages, 450–1450). Brill: Leiden, 2013, página 2: «There is a huge literature on this topic in Polish and German, which was until recently lumped together with a whole host of other topics (including the peaceful settlement in East Central Europe of Germans and other western Europeans, who had been invited by Slavic lords) as the Drang nach Osten. Because of this term's associations with nineteenth-century nationalism and twentieth-century Nazism, it has for the most part been scrapped, only to be replaced by the deceptively benign 'Ostsiedlung' or the even more problematical 'Ostkolonisation[...]' [...]». para presionar en favor de las reivindicaciones territoriales alemanas y para demostrar la supuesta superioridad alemana sobre los pueblos no germánicos, cuyos logros culturales, urbanísticos y científicos en aquella época fueron menospreciados, rechazados o presentados como alemanes.Jan M. Piskorski: «The historiography of the so-called 'east colonisation' and the current state of research» en: The Man of Many Devices, Who Wandered Full Many Ways ...: Festschrift in Honor of Janos M.Bak, Balázs Nagy (editor), Marcell Sebok (editor) pp. 654, 655.Kakel III, Carroll P. (2013). The Holocaust as Colonial Genocide: Hitler's 'Indian Wars' in the 'Wild East', p. 38: «Within National Socialist discourse, the Nazis purposefully and skillfully presented their eastern colonization project as a 'continuation of medieval [eastern colonization], celebrated in the language of continuity, legacy, and colonial grandeur'». «Dentro del discurso nacionalsocialista, los nazis presentaron su proyecto de colonización oriental como una "continuación de la Ostkolonisation [colonización oriental] medieval, celebrada en el lenguaje de la continuidad, el legado y la grandeza colonial"». Tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918), el hecho de que Alemania y Austria perdieran parte de sus territorios en el Este apareció como un contrapunto a la Ostsiedlung en tanto algunos de los alemanes del Este se convirtieron en ciudadanos extranjeros cuando sus hogares dejaron de formar parte de Alemania y Austria. Los alemanes del Este fuera de Alemania y Austria no fueron expulsados y las regiones que Alemania y Austria perdieron en el este estaban dominadas por pueblos no alemanes, por lo que la pérdida alemana allí no fue tan grave como después de la Segunda Guerra Mundial.

Durante la Segunda Guerra Mundial y después de ella (1944-1950), alemanes fueron expulsados y deportados a la Alemania y su lengua y cultura se perdieron en la mayoría de áreas (incluyendo las tierras dominadas por alemanes que Alemania perdió tras esta guerra) en las que se había asentado el pueblo alemán durante la Ostsiedlung, excepto en parte del Austria oriental y, sobre todo, Alemania oriental.

Inicios Si bien los pueblos germánicos habían logrado constituir entidades estatales después de la caída del Imperio romano de Occidente y se habían logrado asimilar exitosamente al Imperio carolingio a inicios del , al este del río Elba vivían pueblos eslavos que aún no habían constituido verdaderos Estados, sino que se organizaban en simples grupos de tribus, siendo estos pueblos llamados colectivamente wendos o sorabos. La evangelización realizada por misioneros cristianos de la Europa Occidental había llegado a otros pueblos eslavos que sí llegaron a constituir estados, como sucedió con los polacos, o bohemios, pero dicha cristianización de la Europa Oriental no estaba generalizada.

Desde que el Imperio carolingio se fraccionó en el , durante la Alta Edad Media, sus sucesores en la zona más oriental del Imperio, iniciado por Luis el Germánico, dirigieron sus afanes de conquista hacia las tierras situadas al este del río Elba, pobladas por pueblos indoeuropeos eslavos de carácter tribal, como wendos y sorabos. La expansión de los monarcas alemanes hacia estos pueblos y sus vecinos eslavos tuvo éxito al principio, ganando para la colonización alemana a Mecklemburgo y Brandeburgo. Poco después fue conquistado (y germanizado) el reino de Sajonia, pero la mala situación económica de la Alta Edad Media impidió una colonización alemana rápida y adecuadamente desarrollada, limitándose esta a la simple migración de clanes y el asentamiento de alemanes en los territorios entre los ríos Elba y Oder.

No obstante, la población alemana creció durante la Baja Edad Media, cuando el fraccionamiento del Sacro Imperio Romano Germánico generó un incremento de la actividad económica en territorio alemán y mejores condiciones de vida para la población. Sin embargo, ello trajo también un importante crecimiento poblacional en los límites tradicionales del antiguo Imperio carolingio al cual se circunscribía el área de población alemana, causando que la colonización alemana de territorios orientales apareciera como una solución a la presión demográfica sobre las tierras cultivables situadas más al oeste.

Esta nueva situación estimuló movimientos poblacionales desde Renania, Flandes y Sajonia, territorios del Sacro Imperio Romano Germánico, hacia asentamientos entre los ríos Elba y Saale, así como las regiones bálticas y de Polonia, entonces pobladas por eslavos no cristianos y —en la región báltica— baltos.Wallbank and Schrier, Living World History, p. 193. Dichos movimientos fueron apoyados por la nobleza alemana, los reyes polacos, los duques y la Iglesia medieval, y se realizaron a costa de grupos étnicos bálticos.

Cruzadas bálticas

Los territorios al este del río Oder estaban habitados por diversos grupos étnicos, como wendos y prusianos, con una organización política menos evolucionada que la de los reinos alemanes. La monarquía polaca de los Piast apreció que esta colonización germana permitía revalorizar tierras poco explotadas e incrementar las rentas de los gobernantes al establecerse un vasallaje feudal de los colonos alemanes. La poca densidad poblacional de estas tierras estimulaba a los señores locales a convocar la emigración de alemanes como una posibilidad de explotar tierras cultivables y dinamizar la economía de zonas poco atractivas.

El futuro Reino de Prusia tenía sus raíces en los movimientos de población surgidos desde el como resultado de las Cruzadas bálticas y en la colonización de campesinos alemanes a lo largo de la costa sur del mar Báltico. Para forzar la cristianización de las costas meridionales del Báltico, los caballeros teutónicos habían sido invitados al norte de Polonia por el conde Conrado I de Mazovia y tras varias campañas habían derrotado a las antiguas tribus prusianas a mediados del . Como resultado de la gran adquisición de tierras, la Orden Teutónica colonizó estas regiones con migrantes alemanes y organizados según los modelos feudales de Alemania, formando un Estado autónomo respecto del reino de Polonia.

En Polonia y el Báltico miniatura|300px|Mapa medieval (1618) de la actual Posnania (en alemán Posen), ciudad de colonos alemanes surgida mediante la Ostsiedlung. miniatura|300px|La ciudad de Danzig, de población mayormente alemana hasta 1945, en un grabado de 1628.

Los caballeros de la Orden Teutónica fueron derrotados por soldados polacos y lituanos en 1410 en la batalla de Tannenberg, poniendo fin a sus posibilidades de expansión a costa de Polonia, y luego los territorios de la Orden se convirtieron en un feudo polaco en 1466.Sebastian Haffner, Preußen ohne Legende. Goldmann Stern-Bücher, München 1981, pp. 6–10 (en alemán). A pesar de este decisivo triunfo militar, los territorios de la costa sur del mar Báltico siguieron siendo habitados mayoritariamente por los descendientes de los colonos alemanes que habían llegado allí desde el , con lo que los reyes polacos establecieron su dominio político pero sin ejecutar planes de colonización propios, aprovechando por el contrario el movimiento comercial e industrial de los colonos germanos.

Ciudades como Danzig (hoy Gdansk), Kolberg (actual Kolobrzeg), Allenstein (hoy Olsztyn), Ratibor (hoy Raciborz), Elbing (actual Elblag), Marienwerder (hoy Kwidzyn), Stettin (actual Szczecin) y Königsberg (actual Kaliningrado) tuvieron su origen en el asentamiento de colonos alemanes llegados desde los territorios al oeste del Oder, y de hecho su propia constitución como ciudades tenía sustento en las normas del Derecho de Magdeburgo, conjunto de leyes de origen alemán que regulaban en detalle las obligaciones y derechos de los habitantes de cada centro urbano, así como la organización del municipio respectivo.

La sofisticación de la legislación municipal alemana causó que la élite polaca aceptase aplicar el Derecho de Magdeburgo como base para la organización de ciudades en el Reino de Polonia, siendo que la influencia de estas normas llegó inclusive a zonas de las actuales Lituania, Bielorrusia y Ucrania. Esto permitió a su vez que los colonos alemanes, mayormente dedicados al comercio y la artesanía, conservaran su cultura propia a cambio de lealtad feudal a la corona polaca primero y al Reino de Prusia después, creando centros urbanos completamente germánicos.