Boris III de Bulgaria (en búlgaro: Борис III; Sofía, 30 de enero de 1894-Sofía, 28 de agosto de 1943) fue el penúltimo zar de Bulgaria. Fue un monarca muy popular entre sus súbditos, además de una de las figuras clave en los Balcanes durante el periodo de entreguerras y la Segunda Guerra Mundial.

Era el hijo mayor del zar FernandoI y accedió al trono tras la abdicación de su padre, acusado de llevar a Bulgaria a la derrota en la Primera Guerra Mundial. Asumió, con solo 24 años, el gobierno de un Estado arruinado, al borde del caos y dividido entre los extremistas de izquierda y de derecha. A pesar de sus esfuerzos por estabilizar la vida política de su país, Boris no pudo contra el autoritarismo de sus primeros ministros Alejandro Stamboliski y Alejandro Tsankov.

Boris era un filántropo, que solía viajar por el país para ayudar a la población más necesitada. También visitó otros países en pro de mejorar la imagen de Bulgaria tras la Primera Guerra Mundial. Fue durante uno de esos viajes cuando conoció a la princesa Juana de Saboya, con quien se casó en 1930.

En 1934, la depresión económica y los conflictos políticos llevaron a un golpe militar organizado y liderado por oficiales del Zveno, que instauraron un régimen dictatorial con idea de establecer una república. Boris recuperó el control el año siguiente y, para evitar una nueva crisis política, impuso al país una dictadura.

Contrario a los métodos brutales de los regímenes totalitarios, Boris intentó en vano aproximarse a las democracias occidentales, pero la indiferencia internacional lo llevó a estrechar relaciones con la Alemania nazi. Como pacifista convencido, intentó mantenerse neutral durante la Segunda Guerra Mundial; pero, en 1941, con el ejército alemán en la frontera búlgara, el monarca se vio obligado a alinearse con el Eje. A pesar de la alianza formal, no participó militarmente en el conflicto y se negó a deportar a los judíos a Alemania.

En 1943, dos semanas después de reunirse con Adolf Hitler, Boris murió en extrañas circunstancias. Le sucedió su hijo Simeón.

Familia y primeros años right|100px|thumb|Monograma. Bautismo controvertido El 30 de enero de 1894, a las 5:18 de la mañana, Fernando I de Bulgaria (por entonces Fernando de Sajonia-Coburgo-Gotha y príncipe regente de Bulgaria) y su esposa María Luisa de Borbón-Parma anunciaban con 101 disparos de cañón el nacimiento de su primer hijo, Boris, príncipe de Tarnovo.Aslanian, p.246

Este nacimiento se produjo en un momento en que Bulgaria se encontraba en una curiosa encrucijada política: un joven principado, que formaba parte del musulmán Imperio otomano y donde la mayoría de la población profesaba la fe ortodoxa, estaba gobernado por un matrimonio de católicos devotos. En aquella época, la religión tenía una gran importancia en la región. El hecho de que Fernando fuera un oficial austriaco, hijo de un príncipe alemán aliado del Reino Unido (Augusto de Sajonia-Coburgo-Gotha) y de una francesa (Clementina de Orleans) y elegido por una asamblea antirrusa hicieron que las relaciones con la ortodoxa Rusia se deterioraran.ibid. p. 232-233

Cuando Boris ya había sido bautizado como católico, Fernando pensó en convertirlo al cristianismo ortodoxo. Un bautismo ortodoxo no solo lo acercaría a su pueblo, sino también al zar Alejandro III de Rusia, que se negaba a reconocer su posición. Sin embargo, esa decisión suponía diversos riesgos y la noticia conmocionó a toda la Europa católica. El papa León XIII amenazó a Fernando con la excomunión, el emperador Francisco José I de Austria con declararle la guerra y la princesa María Luisa se opuso frontalmente a la idea.ibid. p. 253 Fernando dudó, pero, por razones de Estado, tomó una decisión: el 15 de febrero de 1896, Boris se convirtió al rito ortodoxo y el zar Nicolás II de Rusia (que sucedió a AlejandroIII y estaba casado con una nieta de la reina Victoria del Reino Unido) fue su padrino. Fernando fue excomulgado y su esposa, indignada y avergonzada, dejó el país y se llevó a su segundo hijo, el príncipe Kyril, bautizado como católico.

Educación thumb|left|BorisIII con cinco años. El 31 de enero de 1899, un día después de dar a luz a la princesa Nadezhda, la princesa María Luisa murió por complicaciones en el parto, agravadas por una neumonía.Aslanian, p. 257 La educación del príncipe Boris fue confiada a su abuela paterna, la princesa Clementina de Orleans, hija del rey Luis Felipe I de Francia. Con su muerte, el 16 de febrero de 1907, Fernando asumió la responsabilidad de la educación del hijo.ibid. p. 299 Escogió como tutor del príncipe a un romando, pero eligió personalmente a todos los profesores, a los que les exigió que le dieran una instrucción rigurosa.Schaufelberger, p.15 Boris estudió todas las disciplinas que se enseñaban en las escuelas búlgaras, además de francés y alemán. Más tarde aprendería también italiano, inglés e incluso albanés. La educación militar estuvo a cargo de oficiales búlgaros.Données, p.5

Su padre le inculcó la pasión por las ciencias naturales, disciplina que Boris continuó estudiando a lo largo de su vida y de la que se convirtió en un verdadero especialista. Fernando también fue el responsable del gusto del príncipe por la mecánica, especialmente por la locomoción.Schaufelberger, p.16-17 En septiembre de 1910, con solo 15 años, Boris aprobó los exámenes para mecánico ferroviario.ibid. p. 213

Sin embargo, la vida en palacio no era fácil para el joven Boris. Su padre, o mejor el «monarca», como los hijos lo llamaban, era autoritario y violento.ibid. p. 121 Arrogante e indiferente, con frecuencia hacía llorar a sus familiares con sus comentarios sarcásticos. Salvo en las ceremonias oficiales, Boris no tenía ningún contacto con el pueblo búlgaro ni con el mundo exterior. El palacio, apodado por él como «la prisión», no le ofrecía una vida sencilla, ni fácil ni alegre.ibid. p. 24

Testigo de grandes acontecimientos thumb|right|El príncipe en la adolescencia. El 22 de septiembre de 1908, aprovechándose de la crisis política derivada de la Revolución de los Jóvenes Turcos en el Imperio otomano, Fernando declaró la Independencia de Bulgaria y se proclamó zar, como Fernando I.Aslanian, p. 273

A partir de 1911, Boris consiguió una relativa libertad del control paterno y empezó a viajar para conocer el mundo.Schaufelberger, p. 24 Estos viajes supusieron su entrada en el escenario internacional. Así, en el mismo año, asistió a la coronación de su primo Jorge V del Reino Unido en Londres y al funeral de la reina María Pía de Portugal en Turín, acontecimientos en los que pudo mantener contacto con la realeza y otros jefes de Estado.ibid. p. 26-27 El 1 de septiembre de 1911, en una visita a su padrino, el zar NicolásII, Boris fue testigo presencial de un atentado que acabaría cuatro días después con la vida del primer ministro ruso Piotr Stolypin, durante una representación en la ópera de Kiev.

En enero de 1912, Boris alcanzó la mayoría de edad y se convirtió en capitán y comandante de un regimiento.Nikolaev, p. 119 Con el estallido de la primera guerra de los Balcanes en octubre de ese año, conflicto que unió a serbios, griegos, montenegrinos y búlgaros contra el dominio otomano en Macedonia, el príncipe entró a formar parte del Estado Mayor del Ejército y no dudó en luchar en las líneas del frente.ibid. p. 120

Tras la victoria en la guerra, y ante la falta de un consenso sobre el reparto del territorio macedonio, en 1913 Bulgaria decidió atacar a sus antiguos aliados, dando principio a la segunda guerra de los Balcanes, un conflicto en el que el ejército búlgaro entero fue diezmado por el cólera. Como testigo ocular de los hechos, Boris se volvió más tarde un pacifista convencido.ibid. p. 122

El fracaso militar parecía hacer inevitable la abdicación de FernandoI. Boris fue animado a abandonar el palacio y refugiarse en el ejército, para prepararse a ascender al trono. Negándose a retirarse, el príncipe respondió: «No quiero reinar. Si el zar se va, me voy con él.»Schaufelberger, p. 35 Finalmente, Fernando I no abdicó y Boris fue enviado a una Escuela Superior de Guerra, donde recibió el mismo tratamiento que los demás oficiales.ibid. p. 36

izquierda|miniaturadeimagen|BorisIII junto a sus hermanos. En 1915, FernandoI se alió con los Imperios centrales e hizo que Bulgaria entrase en la Primera Guerra Mundial. Boris protestó públicamente contra la decisión y fue apresado, por orden de su padre, durante varios díasibid. p. 37 (por esa actitud Francia y Reino Unido expresaron su gratitud al príncipe en 1918). Posteriormente, fue nombrado oficial en misión especial en una base militar del ejército búlgaro. Sus funciones fueron, en general, garantizar la buena ejecución de las operaciones y coordinar los diferentes frentes. Cumpliendo este papel, tuvo la oportunidad de visitar el frente e inspeccionar trincheras, con lo que consiguió trabar amistad con oficiales y soldados.Nikolaev, pp. 125-128

Zar de los búlgaros Bajo el reinado de su padre, Bulgaria conoció diversos fracasos militares:

La segunda guerra de los Balcanes acabó en el Tratado de Bucarest, por el que Bulgaria tuvo que ceder muchos territorios y pagar indemnizaciones a sus vecinos.Anderson & Hershey, p. 440 La Primera Guerra Mundial acabó en el Tratado de Neuilly-sur-Seine, que supuso para Bulgaria la pérdida de varios territorios, incluida su salida al mar Egeo, y el pago de grandes compensaciones económicas a los países ganadores.

Presionado por el pueblo búlgaro y los vencedores, Fernando I abdicó el 3 de octubre de 1918 y partió con sus hijos hacia el exilio en Coburgo.Schaufelberger, p.39 Ese mismo día, el príncipe heredero fue proclamado zar con el título de BorisIII.Wien, p. 80

Sin embargo, su reinado no empezó bien: las malas cosechas de 1917 y 1918, los racionamientos y la ocupación extranjeraNikolaev, p.216-217 dieron impulso a los partidos de izquierdas: la Unión Nacional Agraria de Bulgaria y el Partido Comunista. No obstante, de todos los Estados derrotados en 1918, solo Bulgaria seguía siendo una monarquía.Wien, p. 80-82

Por su parte, Boris —aislado de su familia— solo volvería a ver a sus hermanas en 1921Aslanian, 307 y a su hermano Kyril en 1926.Schaufelberger, p.47

Impotencia ante los regímenes autoritarios thumb|right|Sello conmemorativo del primer aniversario de la coronación de BorisIII. El 6 de octubre de 1919, un año después de la subida de BorisIII al trono, la Unión Agraria venció en las elecciones y forzó al zar a nombrar a su líder, Alejandro Stamboliski, primer ministro. Muy popular entre los campesinos, que componían la mayor parte de la población, Stamboliski dejó clara su oposición a la monarquía.Aslanian, p. 306 Al instituir una «dictadura campesina»Aslanian, p. 310 Schaufelberger, p. 40Nikolaev, p.142 se ganó la hostilidad de la clase media y de los militares.Wien, p. 81

La Unión Agraria gobernó el país hasta el 9 de junio de 1923, cuando un golpe militar le arrebató el poder. Alejandro Tsankov, uno de los jefes golpistas, asumió el gobierno e implantó un régimen autoritario.Aslanian, p. 311 Durante su gobierno, Bulgaria vivió un periodo de gran inestabilidad. El 23 de septiembre de ese mismo año, hubo una insurrección comunista que fracasó y que sirvió de pretexto para un «terror blanco», durante el cual terrorismo y contraterrorismo causaron más de veinte mil víctimas.Quid (2005), p. 1149 Se calcula que en 1924 hubo doscientos asesinatos por motivos políticos.

Los dos atentados