El sitio del Callao fue el primer episodio de la Guerra civil peruana de 1834, producido tras la huida del presidente Luis José de Orbegozo a la fortaleza de la Independencia en el puerto chalaco. Todo esto ante la creciente tensión con los partidarios del general Agustín Gamarra. Este enfrentamiento se desarrolló durante aproximadamente 25 días, desde el 3 de enero hasta el 28 de enero, cuando las tropas bermudistas se retirarían a la Sierra.

Antecedentes Tras asumida la presidencia de la república, Orbegoso encontró una situación política y económica complicada. Según sus memorias, la Tesorería no contaba con dinero, existían grandes cantidades de pagos atrasados y la administración pública se encontraba comprometida financieramente. Paralelamente, Orbegoso consideraba que las fuerzas militares permanecían bajo una fuerte influencia de Gamarra. A pesar de esto, la relación entre el presidente y alguno de los militares vinculados al bando gamarrista todavía no era abiertamente conflictiva. Por ejemplo, el general José Rufino Echenique relata en sus memorias que se presentó ante Orbegoso junto con los oficiales de su cuerpo asignado para manifestarle obediencia. A lo que solicitó ser separado de su mando, no obstante Orbegoso rechazó dicha petición y le manifestó que confiaba en su lealtad.

Sin embargo, la situación comenzó a deteriorarse en los días posteriores. Echenique relata que alguno de los oficiales que eran cercanos a Agustín Gamarra comenzaron a advertirle sobre los supuestos planes del gobierno para vigilarlo y actuar contra él. Aquí se le ofreció iniciar una revolución con el objetivo de proteger a Gamarra y sus partidarios, aunque el asegura que rechazó inicialmente tal propuesta. Por otra parte, Orbegoso afirma en sus propias memorias el haber recibido información sobre reuniones de jefes militares destinadas a deponerlo y además atentar contra su vida. El 2 de enero de 1834, según su testimonio, recibió información que le hizo considerar inminente una rebelión.

Traslado de Orbegoso al Callao Ante dichas noticias, Orbegoso optó por trasladarse de Lima a la fortaleza de la Independencia, hoy conocida como Fortaleza del Real Felipe, en el Callao. Con la intención de proteger su persona y conservar la autoridad legal del gobierno. Para ello contó con la colaboración de algunos oficiales que permanecían leales a su autoridad. Orbegoso llegó al Callao casi al anochecer y consiguió adueñarse de la fortaleza sin ninguna resistencia. Inmediatamente a esto procedió a sustituir a determinados jefes y oficiales y dictó ordenes destinadas a asegurar el control de las fuerzas que permanecían en el recinto. Gamarra y Bermúdez reaccionaron enviando una partida de caballería para detener al presidente, pero esta no consiguió alcanzarlo durante el trayecto. Posteriormente, las fuerzas que permanecían en Lima se organizaron contra Orbegoso.

Por otra parte, Echenique relata una perspectiva diferente del suceso, asegurando que cuando recibió la noticia del traslado de Orbegoso acudió a su cuartel dispuesto a recibir órdenes, pero no recibió ninguna del presidente. Posteriormente Gamarra lo hizo llamar y le presentó el traslado al Callao como una ruptura deliberada de Orbegoso con su grupo. Gamarra afirmó además que el sector político que respaldaba a Orbegoso buscaba obtener la intervención del presidente boliviano Andrés de Santa Cruz. Como supuesto fundamento de esta afirmación mostró a Echenique una carta atribuida al general Domingo Nieto y dirigida a Santa Cruz. Echenique terminó aceptando la posición de Gamarra, aunque posteriormente manifestó arrepentimiento por haber participado en el desconocimiento de la autoridad presidencial.

El sitio de la fortaleza

Proclama de Bermúdez El 4 de enero de 1834, una compañía de infantería atacó el local donde sesionaba la Convención Nacional. El centinela que custodiaba el edificio resultó herido y los representantes tuvieron que escapar. Posteriormente, las corporaciones y autoridades de Lima fueron convocadas al Palacio, donde Pedro Pablo Bermúdez se proclamó Jefe Supremo Provisorio de la República. Las fuerzas que respaldaban a Bermúdez iniciaron entonces el sitio de las fortalezas del Callao, donde se encontraba Orbegoso junto con las fuerzas que permanecían leales a su gobierno.

Echenique reconoce que participó en el desconocimiento de la autoridad de Orbegoso y en el nombramiento de Bermúdez. Según su relato, inmediatamente después comenzó a sentirse arrepentido y evitó presentarse públicamente en Lima.

Desarrollo del sitio El sitio se prolongó durante aproximadamente veinticinco días, durante los cuales se produjeron enfrentamientos entre los sitiadores y las tropas que defendían las fortalezas. Orbegoso describió la situación como una lucha destinada a preservar la autoridad que consideraba legal.

La situación militar de los sitiadores comenzó a deteriorarse progresivamente. Echenique señala que durante el sitio recibió noticias de que la pequeña escuadra de la República había tomado partido por Orbegoso. Posteriormente, Mariano Necochea, que se encontraba al servicio del presidente, salió del Callao por mar con algunas fuerzas y se dirigió hacia Chancay para obtener recursos y extender la autoridad de Orbegoso. Gamarra respondió organizando una expedición terrestre contra Necochea. Echenique participó en ella con aproximadamente cuatrocientos hombres de su cuerpo y un escuadrón de caballería. El objetivo consistía en sorprender a las fuerzas de Necochea en Chancay. Sin embargo, Necochea descubrió el movimiento y se retiró hacia Huacho y posteriormente hacia Huarmey. Las fuerzas de Necochea quedaron en una situación difícil durante la retirada, hasta que encontraron unas cargas de piñas que les permitieron subsistir y posteriormente pudieron embarcarse en un buque de guerra y regresar al Callao. Echenique denominó posteriormente a esta operación la «campaña de las Piñas»,

Mientras tanto, el apoyo a Orbegoso se extendió por otras regiones. El 24 de enero, se produjo el pronunciamiento de Arequipa a favor de Orbegoso. La noticia provocó nuevas deserciones en el ejército de Bermúdez, entre ellas la de la artillería, que contribuyó a precipitar la retirada de los sitiadores.

Fin del sitio Hacia finales de enero, la posición de las fuerzas que sitiaban el Callao se había debilitado considerablemente. Una parte de ellas abandonó el sitio y se dirigió hacia el interior. Echenique relata que las fuerzas de Gamarra se encontraban fuera de Lima cuando ocurrieron estos acontecimientos y que no recibieron información adecuada de lo que sucedía en la capital. Por ello, desconocían inicialmente que Bermúdez había levantado el sitio y abandonado Lima.

La retirada del ejército sitiador condujo directamente a los acontecimientos del 28 de enero en Lima, cuando la población se enfrentó a las fuerzas bermudistas que atravesaban la capital. Al día siguiente, 29 de enero, Orbegoso abandonaría el Callao y entraría en Lima acompañado por aproximadamente cien soldados que todavía permanecían en la fortaleza. Según sus memorias, fue recibido por una multitud que manifestó su apoyo a su gobierno.

Bibliografía