La lucha libre profesional existe en México desde finales del siglo XIX, pero se popularizó en la década de 1930 tras la formación de la Empresa Mexicana de Lucha Libre, la primera promotora de lucha libre profesional mexicana de gran alcance. A lo largo del siglo XX, la lucha libre profesional se consolidó como uno de los deportes más populares del país, hasta el punto de desempeñar un papel importancia cultural. México también ha desarrollado un estilo y una presentación distintivos conocidos (véase lucha libre mexicana), que se caracterizan por sus coloridas máscaras, rápidas secuencias de llaves y maniobras, espectaculares técnicas aéreas y elementos de entretenimiento deportivo inspirados en las telenovelas.

La lucha libre profesional a menudo competía con el boxeo en los ratings televisivos, y ambas disciplinas alcanzaron su apogeo a mediados del siglo XX, aunque hoy en día aún gozan de estatus entre la sociedad. La popularidad de la lucha libre profesional ha fluctuado a lo largo de los años, desde la época de la radio hasta las transmisiones de eventos en plataformas de streaming. Con el auge de las artes marciales mixtas (MMA) en México, algunos luchadores nacionales han competido en esa disciplina, en particular Alberto Del Río (bajo el nombre de Dos Caras Jr.) y Brazo de Plata.

No obstante, el deporte-espectáculo también ha contado con detractores, al ser tíldado como un «circo» por parte de la prensa deportiva mexicana. Los medios luchísticos casi no informan ni especulan sobre los nombres reales de los luchadores, incluso si los conocen, por respeto a la tradición de la lucha libre mexicana, en la que la verdadera identidad de los luchadores enmascarados se mantiene en secreto para el público en general. Algunos luchadores mexicanos han trascendido la lucha libre profesional, en particular El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras —conocidos colectivamente como los Tres Grandes— se convirtieron en héroes populares y símbolos de justicia para el ciudadano común en México a través de sus apariciones en películas de lucha.

Con la globalización de la lucha libre profesional, ciudades mexicanas como Monterrey, Tijuana y Ciudad de México se han convertido en importantes sedes para las promociones extranjeras que realizan giras internacionales anuales.

Historia thumb|upright|Enrique Ugartechea, pionero de la lucha libre profesional en México. Los orígenes de la lucha libre profesional en México se remontan al siglo XIX con la introducción de la lucha grecorromana por soldados franceses durante la Segunda Guerra Franco-Mexicana. El primer luchador mexicano ampliamente reconocido fue Enrique Ugartechea en 1863, conocido como «el hombre más fuerte del país», lo que llamó la atención de marcas como Spalding, que lo patrocinó.

En 1910, el luchador italiano Giovanni Raicevich llegó a México con su compañía de lucha libre profesional. Al mismo tiempo, el empresario italiano Antonio Fournier trajo a la República a sus luchadores del Teatro Colón, incluyendo al famoso luchador de catch wrestling Conde Koma, cuyo estilo de lucha es considerado el precursor del jiu-jitsu brasileño.Mexican Herald, November 16, 1909 La rivalidad entre las dos compañías de lucha libre causó revuelo entre la población mexicana, e incluso generó negocios lucrativos para ambas. En 1921, el luchador belga Constant le Marin también llegó a México con su compañía, presentando a León Molero, quien había sido campeón europeo de peso mediano. Dos años después, regresó para traer al luchador japonés Kawamura, quien, junto con Hércules Sampson, se presentó en el Frontón México.

En septiembre de 1933, Salvador Lutteroth fundó la Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL), la primera promoción de lucha libre profesional de propiedad mexicana de amplia difusión. Por fundar la EMLL, Lutteroth es considerado el «padre de la lucha libre profesional mexicana». El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras, se convirtieron en las mayores estrellas de la EMLL. Los tres también lucharon para la Universal Wrestling Association (UWA), una importante rival de la EMLL en las décadas de 1970 y 1980. La EMLL fue posteriormente renombrada como Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL). Como alternativa a la CMLL, la AAA fue fundada en 1992 por Antonio Peña Herrada, quien previamente había trabajado para la CMLL como promotor. Durante el resto de la década, la popularidad de AAA creció paso a paso hasta llegar a colaborar con la World Championship Wrestling (WCW) en 1994 y con World Wrestling Federation (WWF, posteriormente WWE) en 1997; con la primera, coorganizó el evento When Worlds Collidey con la segunda, coorganizó el evento Royal Rumble.

Estilo de lucha

El término utilizado para describir el estilo de lucha creado en México se denomina como «lucha libre mexicana», distinguido por sus rápidas secuencias de agarres y maniobras, técnicas aéreas "de alto vuelo" y máscaras coloridas. Etimológicamente, el resto del mundo suele denominar simplemente como lucha libre (independientemente del idioma);<ref name="oxford"</ref> por su parte, en el país también se le conoce como pancracio –término utilizado en la antigua Grecia para describir la lucha– y el arte de Gotch –en referencia al luchador belga Karl Gotch–. Otra característica distintiva de la lucha libre mexicana es su detallado sistema de categorías de peso, posiblemente inspirado en el boxeo. Cada categoría de peso tiene un límite de peso superior oficial que los competidores deben respetar y que es supervisado por la Comisión de Boxeo y Lucha de la Ciudad de México, pero se pueden encontrar ejemplos de luchadores que son técnicamente demasiado pesados ​​para competir en su categoría de peso, incluyendo algunos que han ostentado un título de una categoría de peso.

Luchadores mexicanos en el extranjero

Al tratarse de una otencia luchística, México ha exportado un gran número de luchadores al exterior para trabajar en empresas de renombre como WWE, New Japan Pro-Wrestling, All Elite Wrestling (AEW), Ring of Honor (ROH) y Pro Wrestling NOAH, entre otras. La mayoría de ellos (especialmente los enmascarados) conservan el estilo de lucha mexicana, mientras que otros adaptan el estilo y costumbres de la empresas de acogida, como el poruresu; o bien combinan ambos.

Varios luchadores mexicanos han ganado campeonatos de lucha libre profesional, incluyendo prestigiosos campeonatos mundiales, en un país distinto al suyo. Entre ellos están:

Alberto Del Río ha ostentado el Campeonato de la WWE y el Campeonato Mundial Peso Pesado de la WWE, para un total de cuatro reinados.

Bandido y Rush son dos veces Campeones Mundiales de ROH, y el segundo reinado de Rush es el tercero más largo en la historia del cinturón.

Blue Demon Jr., hijo de la leyenda homónima, ostentó el Campeonato Mundial Peso Pesado de la NWA durante 501 días.

Pentagón Jr. ganó el Campeonato Mundial de Impact, aunque su reinado fue uno de los más cortos en la historia del título (dos días).

El Hijo de Dr. Wagner Jr. ha sido Campeón Peso Pesado de GHC en Pro Wrestling Noah, siendo hasta la fecha el único mexicano en lograr un título mundial peso pesado en Japón.

Luis Mante ostentó el Campeonato Open the Dream Gate, un campeonato de peso libre en la promoción japonesa Dragongate.

Thunder Rosa es la única mujer mexicana que ha ostentado un campeonato mundial en los Estados Unidos, al ganar tanto el Campeonato Femenino de la NWA como el Campeonato Femenino de la AEW.

Véase también Anexo:Luchadores mexicanos en WWE

Referencias