miniaturadeimagen|300x300px|Camino Natural Vía Verde del Litoral. El Camino Natural Vía Verde del Litoral es un itinerario senderista y cicloturista integrado en la Red de Caminos Naturales de España, una iniciativa promovida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para fomentar el uso de vías verdes o líneas de ferrocarril que habían quedado en desuso y se han rehabilitado para el disfrute de senderistas y cicloturistas.

El recorrido aprovecha el trazado de una antigua línea ferroviaria que discurría paralela a la costa de la provincia de Huelva, permitiendo unir diversos núcleos urbanos y espacios naturales de gran valor ecológico en el litoral occidental andaluz.

Localización El Camino Natural se sitúa en la provincia de Huelva, en la comunidad autónoma de Andalucía, conectando el entorno del río Odiel con la frontera portuguesa en el río Guadiana, pasando por localidades como Aljaraque, Cartaya, Lepe, Isla Cristina y Ayamonte.  

El itinerario tiene una longitud cercana a los 50 km y discurre en gran parte sobre la antigua plataforma ferroviaria, con un trazado prácticamente llano y accesible.

Historia izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Estación La Mezquita. El origen de esta vía verde se encuentra en la antigua línea ferroviaria construida para el transporte de mercancías, especialmente pescado procedente de Isla Cristina y Lepe hacia el interior peninsular, así como minerales desde la comarca de El Andévalo hasta la costa.  

Este ferrocarril, conocido popularmente como “tren pescadero”, tuvo una notable importancia durante la posguerra, al contribuir al abastecimiento alimentario de otras regiones de España.  

La línea permaneció en funcionamiento durante varias décadas hasta su cierre en la segunda mitad del siglo XX, momento en el que quedó en desuso, por la competencia del transporte por carretera. Posteriormente, su trazado fue recuperado y acondicionado como vía verde, integrándose en la Red de Caminos Naturales y adaptándose para su uso senderista y cicloturista.

Descripción del itinerario El Camino Natural Vía Verde del Litoral recorre el litoral occidental onubense siguiendo el antiguo trazado ferroviario que comunicaba Huelva con Ayamonte.   miniaturadeimagen|300x300px|Puente sobre el río Odiel, al inicio del camino. El itinerario comienza en la antigua estación de Gibraleón, apeadero actualmente fuera de servicio, aunque todavía atravesado por la línea ferroviaria Huelva-Zafra. El acceso se realiza desde la carretera N-431, a través del cruce de la Cañada de San Pureta. Desde la propia estación, perfectamente señalizada, el recorrido avanza por la calle de la Estación hasta alcanzar un puente sobre el río Odiel, desde el que se obtiene una amplia panorámica tanto del casco urbano como del cauce fluvial.

En épocas pasadas, el Odiel era navegable hasta este punto, circunstancia que favoreció la salida de mercancías agrícolas de la comarca, especialmente naranjas, aceite y almendras, hacia el puerto de Cádiz. Tras dejar atrás el puente y un pequeño eucaliptal, el camino atraviesa una zona de explotaciones agrícolas familiares donde predominan los naranjos (Citrus x sinesis), los almendros (Prunus dulcis) y los cultivos de fresas (Fragaria), que acompañan al viajero durante varios kilómetros.

El paisaje apenas experimenta cambios significativos hasta las proximidades del antiguo apeadero de La Mezquita, donde aparece una pequeña área de matorral mediterráneo. En este punto aún pueden distinguirse dos vías férreas, ya que aquí enlazaba el tren procedente de Huelva y Ayamonte con el que llegaba desde El Andévalo. Esta conexión ferroviaria permitía el intercambio de productos del litoral —como pescado y frutas— con los minerales transportados desde el interior onubense.

Más adelante surge un desvío que conduce hacia un paso subterráneo bajo la autopista del Quinto Centenario, permitiendo alcanzar la antigua estación de Aljaraque. Tras pasar bajo la carretera N-431, el Camino Natural se aproxima al término municipal de Cartaya, manteniendo el característico trazado rectilíneo del ferrocarril hasta llegar a la antigua estación, actualmente transformada en gasolinera. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Alcornoques descorchados. A partir de este sector, el firme pasa a estar asfaltado y el itinerario se adentra en el Paraje Natural Marismas del Río Piedras y Flecha del Rompido. El paisaje comienza entonces a transformarse: los cultivos de naranjos y olivos dejan paso a formaciones de alcornoques (Quercus suber), así como a manchas de lentisco (Pistacia lentiscus), mirto (Myrtus communis) y distintas especies de jara (Cistus sp.). Entre esta vegetación es frecuente observar aves como el petirrojo (Erithacus rubecula), el herrerillo común (Parus caeruleus), el carbonero común (Parus major) o diferentes especies de gorriones (Passer sp.).

El recorrido continúa hasta alcanzar el puente de la Tavirona, desde donde se cruza el río Piedras y se contempla una de las vistas más destacadas del itinerario. A partir de aquí, extensos pinares y alcornocales acompañan el trayecto en dirección a Lepe. En este tramo, el terreno se vuelve más arenoso, dificultando el paso en bicicleta. miniaturadeimagen|300x300px|Parque de La Estación (Lepe). En Lepe, la antigua estación ferroviaria ha sido rehabilitada y su entorno acondicionado como parque urbano. La localidad destaca por su dinamismo económico y por la importancia de su patrimonio histórico y agrícola. Tradicionalmente, el municipio ha sido conocido también por su producción vinícola, conservándose todavía algunos “zampuzos”, tabernas-bodega donde se elaboraba vino tras la vendimia de septiembre.

Para continuar el Camino Natural, el itinerario atraviesa Lepe siguiendo primero la calle del Tren y posteriormente la calle del Castaño. Al abandonar el núcleo urbano, la ruta continúa paralela a la N-431 durante aproximadamente un kilómetro, hasta una bifurcación que conduce bajo la carretera N-445. Desde este punto, el firme vuelve a ser arenoso y obliga a realizar a pie cerca de cuatro kilómetros.

El paisaje vuelve entonces a estar dominado por zonas de cultivo, especialmente de naranjos y fresones, hasta alcanzar el antiguo apeadero de La Redondela, actualmente reutilizado como centro deportivo. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Observatorio de aves en la Laguna del Prado. Poco después aparece la denominada laguna del Prado, que corresponde a una porción de marisma aislada tras la desecación parcial del entorno para usos agrícolas. Seguidamente, el Camino Natural cruza la carretera que conduce a Huerta Noble, complejo agroindustrial del siglo XVIII situado a escasa distancia del itinerario. Este enclave posee un destacado valor etnográfico gracias a su enorme palomar o columbario, considerado el de mayores dimensiones de Europa occidental, con capacidad para albergar unos 36.000 nidos de palomas.

Desde este punto, el paisaje cambia completamente y el itinerario se interna en las marismas que integran el Paraje Natural Marismas de Isla Cristina. Poco después se cruza la carretera A-5150, que comunica Pozo del Camino con Isla Cristina.

A continuación, se alcanza el centro de interpretación El Hombre y la Marisma, instalado en un antiguo molino mareal rehabilitado. Este espacio explica las formas tradicionales de aprovechamiento del ecosistema marismeño, como el marisqueo o la explotación salinera, actividades que todavía pueden observarse en algunos sectores del entorno.

En el tramo final hacia Ayamonte, el paisaje abierto de las marismas invita a la observación de aves acuáticas. Entre las especies más frecuentes destacan las cigüeñas (Ciconia sp.), cigüeñuelas (Himantopus himantopus), espátulas (Platalea leucorodia), garcetas (Egretta sp.), avocetas (Recurvirostra avosetta), distintas especies de agujas (Limosa sp.) y chorlitejos (Charadrius sp.), entre muchas otras aves ligadas a los humedales costeros.

Otros datos de interés El Camino Natural Vía Verde del Litoral permite descubrir una parte destacada del patrimonio histórico y religioso del litoral occidental de Huelva, especialmente en localidades como Lepe y Ayamonte, cuyos núcleos urbanos conservan importantes ejemplos de arquitectura religiosa vinculada a la historia de la comarca.

En Lepe sobresale la Iglesia parroquial de Santo Domingo de Guzmán, uno de los principales monumentos del municipio y declarada Bien de Interés Cultural. El templo, de origen mudéjar y profundamente reformado en siglos posteriores, presenta planta de tres naves y una destacada espadaña-campanario que domina el centro histórico de la localidad. En el interior, conserva interesantes elementos arquitectónicos, como bóvedas de arista apuntada y una capilla mayor cubierta por cúpula semiesférica. Además, una de sus capillas alberga la imagen de la Virgen de la Bella, patrona de Lepe.  

Otro edificio relevante es la Capilla de San Cristóbal, pequeña construcción mudéjar levantada en el siglo XVI junto a una antigua encrucijada de caminos. De nave única y aspecto sobrio, el edificio tuvo distintos usos tras perder su función religiosa, llegando a convertirse en matadero municipal y posteriormente en sala de exposiciones. Restaurada entre 1999 y 2015, constituye uno de los mejores ejemplos del patrimonio histórico local.  

También destaca la Ermita de Nuestra Señora de la Bella, situada en las proximidades del Paraje Natural Marismas del río Piedras y Flecha del Rompido. Este santuario, ligado a una de las romerías más importantes de la provincia de Huelva, presenta planta de cruz latina y campanario adosado. Su origen se relaciona con el antiguo convento franciscano de Santa María La Bella, fundado en el siglo XVI cerca de la desembocadura del río Piedras.  

En Ayamonte, el patrimonio religioso es igualmente notable. Entre sus edificios más importantes sobresale la Iglesia de El Salvador, declarada Bien de Interés Cultural y situada en la parte más elevada del casco histórico, junto al antiguo emplazamiento del castillo medieval. El templo, construido en el siglo XV sobre un posible solar islámico, fue la parroquia principal de la villa medieval. Conserva elementos góticos, mudéjares y barrocos, además de una destacada torre campanario cuyo reloj fue durante siglos el único de la ciudad.  

Otro de los templos más representativos es la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, situada en el barrio de La Ribera, junto al río Guadiana. Construida entre los siglos XVI y XVII, constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa andaluza de influencia mudéjar. El edificio presenta tres naves separadas por arcos de medio punto y un destacado artesonado mudéjar, especialmente visible en la capilla mayor. La iglesia alberga la imagen de la Virgen de las Angustias, patrona de Ayamonte desde 1756, tras la gran devoción popular surgida después del terremoto de Lisboa de 1755.  

También merece mención la Iglesia de San Francisco, antiguo templo conventual vinculado al desaparecido convento franciscano fundado en el siglo XVI. El edificio sufrió importantes daños durante el terremoto de Lisboa de 1755, conservándose principalmente la nave central. Su portada renacentista y la espadaña barroca constituyen algunos de sus elementos más destacados.  

Junto al patrimonio monumental, el Camino Natural Vía Verde del Litorial atraviesa espacios de enorme valor ecológico, como el Paraje Natural Marismas del río Piedras y Flecha del Rompido y el Paraje Natural Marismas de Isla Cristina, donde se desarrollan ecosistemas marismeños de gran biodiversidad. Estos espacios albergan numerosas especies de aves acuáticas y migratorias, convirtiendo el itinerario en un lugar privilegiado para la observación de flamencos (Phoenicopterus), garzas (Ardeidae) o limícolas (Calidris).