miniaturadeimagen|300x300px|Camino Natural de La Muga. El Camino Natural de La Muga es un itinerario senderista y cicloturista integrado en la Red de Caminos Naturales de España. Este programa ha sido impulsado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la recuperación de antiguas infraestructuras ferroviarias, pecuarias o caminos de sirga que estaban en desuso y ahora se aprovechan para el turismo, el ocio y las actividades en la naturaleza.
El recorrido discurre por el valle del río Muga, en la provincia de Girona, siguiendo en gran parte el trazado de una antigua línea ferroviaria y atravesando paisajes que combinan entornos fluviales, zonas agrícolas y áreas de transición hacia la montaña.
Localización izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Desembocadura río Muga desde el camino. Este Camino Natural se sitúa en la provincia de Girona, en la comunidad autónoma de Cataluña, recorriendo el valle del río Muga entre las localidades de Castelló d’Empúries y Sant Llorenç de la Muga, pasando por núcleos como Peralada.
El itinerario presenta un trazado de carácter lineal, con escaso desnivel en gran parte del recorrido, lo que lo hace accesible para senderistas de cualquier nivel y ciclistas o cicloturistas.
Historia El trazado del Camino Natural aprovecha la plataforma de una antigua línea ferroviaria que conectaba distintas localidades del interior del Alt Empordà con la llanura litoral. Este ferrocarril tuvo un papel relevante en el transporte de mercancías y pasajeros durante la primera mitad del siglo , especialmente en una comarca con fuerte actividad agrícola.
El progresivo abandono de la línea, debido a la competencia del transporte por carretera, llevó a su cierre definitivo. Posteriormente, la infraestructura fue recuperada dentro del programa de Caminos Naturales, adaptándose como vía verde y conservando parte de su trazado original.
Descripción del itinerario El Camino Natural de La Muga recorre el valle fluvial desde su desembocadura en el mar Mediterráneo hasta las zonas más interiores próximas a los Pirineos, atravesando diversos espacios naturales de la provincia de Girona. A lo largo del itinerario se suceden distintos hábitats asociados al río, desde las marismas litorales hasta los tramos de montaña, pasando por llanuras aluviales y bosques de ribera. El recorrido enlaza espacios protegidos como el Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà, el Espacio de Interés Natural (EIN) de l’Alta Garrotxa, el EIN de les Salines y el EIN de Penyasegats de la Muga, reflejando la diversidad ecológica del territorio.
Con una longitud aproximada de 40 kilómetros, el itinerario atraviesa los términos municipales de Castelló d’Empúries, Peralada, Cabanes, Pont de Molins, Boadella i les Escaules, Terrades y Sant Llorenç de la Muga, en un entorno donde el paisaje está profundamente condicionado por la presencia del río. A lo largo de su curso se suceden elementos tradicionales como molinos harineros, pozos de hielo, sistemas de regadío y huertas, configurando un paisaje agrario de gran valor histórico. miniaturadeimagen|300x300px|Canales en Empuriabrava. El punto de inicio se sitúa en Empuriabrava, en la playa próxima al edificio conocido como “La Colmena”,desde donde se contempla la desembocadura del río Muga en el golfo de Roses. En el horizonte se divisa el cap de Creus, uno de los espacios más emblemáticos del litoral catalán. Durante los primeros kilómetros, el recorrido atraviesa el Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà. una extensa zona de marismas que alberga una gran diversidad de aves. En este tramo inicial, el firme asfaltado de color rojizo facilita el tránsito, especialmente para ciclistas.
Tras unos cinco kilómetros se alcanza Castelló d’Empúries, cuyo casco histórico conserva importantes vestigios medievales. Destacan la antigua muralla, el Portal de la Gallarda, la basílica de Santa María y el ecomuseo La Farinera. A la salida del núcleo urbano, en dirección a Vilanova de la Muga, se encuentra el enlace señalizado que continúa el Camino Natural.
El itinerario prosigue por un terreno completamente llano entre campos de cultivo hasta llegar a Vilanova. Desde aquí, tomando la carretera hacia la izquierda, se cruza el río Muga mediante un vado de hormigón –que puede resultar impracticable en épocas de crecida– y se continúa por el margen derecho del río. Poco después, el camino abandona la carretera para adentrarse nuevamente en terrenos agrícolas con presencia de frutales y cultivos cerealistas. En días despejados, es posible divisar al fondo el macizo del Canigó, situado en territorio francés.
Tras atravesar varias explotaciones agrarias, el itinerario pasa bajo la línea ferroviaria Figueres–Portbou y la carretera paralela. A unos 200 metros se localiza un área de descanso en el término municipal de Peralada, conocida por su castillo, su festival de música y su tradición vinícola. Aunque la villa queda algo alejada del trazado principal, resulta recomendable su visita.
Continuando por la mota del río, entre densos cañaverales (Arundo donax), el Camino cruza nuevamente la carretera que conecta Peralada con Vilabertrán y Figueres mediante un paso inferior. Poco después, el recorrido se introduce en un tramo de bosque de ribera, donde es posible encontrar especies como álamos (Populus sp.), fresnos (Fraxinus sp.) y sauces (Salix sp.), e incluso observar fauna como la nutria (Lutra lutra).
En este punto, se cruza el río por el puente de la carretera entre Cabanes y Vilabertrán, pasando a la margen izquierda. A medida que se avanza aguas arriba, comienza a divisarse el monasterio de Sant Feliu de Cadins,situado junto a una masía del mismo nombre. El itinerario continúa siguiendo las señalizaciones hasta pasar bajo la autopista AP-7, que conecta con Francia.
El camino se ensancha en este tramo debido al tránsito de vehículos pesados procedentes de una cantera cercana. Tras aproximadamente dos kilómetros, el trazado gira a la izquierda para retomar el curso del río y dirigirse hacia Pont de Molins, al que se accede mediante unas escaleras de madera.
Después de cruzar el río por el puente de la carretera, el recorrido continúa por la margen derecha, desde donde se puede observar el viaducto del tren de alta velocidad (AVE). Antes de pasar bajo esta infraestructura, aparecen los primeros hornos de cal, bien conservados, que constituyen uno de los elementos etnográficos más destacados del recorrido. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Casas y río Muga a la altura de Boadella. A partir de este punto, el camino se convierte en una senda más estrecha y de gran interés paisajístico, en la que aparecen formaciones de encinas (Quercus ilex) junto a densos bosques de ribera, evidenciando la transición hacia un entorno más montañoso. Poco después se alcanza un tramo sinuoso que conduce a una pasarela sobre el río, junto a un antiguo molino harinero.
Tras cruzar la carretera de Boadella, el Camino Natural discurre durante varios kilómetros por un entorno de bosque de ribera, atravesando también fincas con olivos (Olea europaea), viñedos (Vitis vinifera) y huertos. Al fondo aparece el núcleo de Les Escaules, donde destaca su torre medieval y el salto de agua conocido como La Caula, especialmente espectacular en época de lluvias.
En las inmediaciones de esta cascada se encuentra uno de los mejores conservados pozos de hielo (pou de glaç), utilizados antiguamente para almacenar hielo. El recorrido continúa pasando por una pequeña presa y el molino de Las Pulgas, siguiendo su canal de agua mediante pasarelas y escaleras metálicas, entre chopos y alisos. miniaturadeimagen|300x300px|Junto a la muralla de Sant Llorenç de la Muga. Tras unos dos kilómetros, se alcanza Boadella d’Empordà, donde el camino atraviesa el núcleo urbano junto a las escuelas y el ayuntamiento. Desde aquí se asciende en dirección a la carretera de Terrades, que se cruza para descender nuevamente hacia el río. El trazado conserva en este punto tramos empedrados que evidencian su antigüedad.
El itinerario cruza el río mediante un antiguo puente de piedra y alcanza una zona de descanso bajo la sombra de plátanos (Platanus hispanica). Posteriormente se dirige hacia la carretera del embalse de Boadella,siguiendo esta vía durante unos dos kilómetros hasta iniciar la subida al mirador de la presa.
En este tramo, de mayor exigencia física, el camino asciende durante varios kilómetros entre vegetación mediterránea dominada por madroños (Arbutus unedo) y brezos (Erica sp.), desde donde se obtienen vistas del embalse y, en épocas de estiaje, de antiguas edificaciones sumergidas.
Tras el ascenso, el camino desciende por una rampa hormigonada hasta la cabecera del embalse. A medida que el valle se ensancha, aparece finalmente la localidad de Sant Llorenç de la Muga, donde concluye el itinerario.
Otros datos de interés El Camino Natural Vía Verde del río Muga destaca por la riqueza patrimonial que acompaña al recorrido, especialmente en su tramo final, donde se concentran algunos de los conjuntos históricos más representativos del Alt Empordà. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Canalización agua San Llorens de la Muga. En la localidad de Sant Llorenç de la Muga, uno de los enclaves mejor conservados del itinerario, se mantiene gran parte de su recinto amurallado medieval, con accesos a través de antiguos portales construidos entre los siglos y siglo . El núcleo urbano conserva calles empedradas y restos de torres defensivas, así como elementos hidráulicos tradicionales, como canales de riego históricos que todavía abastecen los huertos situados junto al río. Destaca también la iglesia parroquial de Sant Llorenç, de arquitectura románica y de origen medieval, y el Pont Vell, un puente de origen bajomedieval que constituye uno de los principales accesos históricos a la localidad.
A lo largo del recorrido aparecen igualmente diversos elementos vinculados al aprovechamiento tradicional del agua, como norias, resclosas (pequeñas presas) y antiguos molinos hidráulicos, muchos de ellos en estado de ruina, pero integrados en el paisaje fluvial. En algunos tramos, como en el entorno de Les Escaules, es posible observar restos de instalaciones históricas como la Reial Foneria de Sant Sebastià de la Muga, una antigua fábrica de artillería del siglo cuyos vestigios emergen cuando el nivel del agua es bajo.
En el curso medio del río destacan también enclaves como Pont de Molins, donde se conservan antiguos molinos de piedra, reflejo de la actividad económica tradicional ligada al río. Asimismo, en este tramo aparecen espacios naturales asociados a pequeñas presas y saltos de agua, como la resclosa del Molí de Calvet, que han sido utilizados históricamente como puntos de aprovechamiento hidráulico.
Ya en el tramo final del recorrido, el patrimonio monumental adquiere especial relevancia en localidades como Peralada, donde sobresale su castillo, de origen medieval y posteriormente transformado, rodeado por jardines diseñados en el siglo . El conjunto constituye uno de los principales referentes culturales de la comarca y acoge actualmente diversas actividades culturales, además de contar con una importante tradición vinícola.
En Castelló d’Empúries, otro de los grandes hitos del itinerario, destaca la basílica de Santa María, conocida como la “catedral del Empordà”, un imponente templo gótico cuyo origen se remonta a la Edad Media. En el acceso a la localidad sobresale el Pont Vell, considerado uno de los puentes medievales mejor conservados de Cataluña.
Finalmente, en las proximidades de la desembocadura del río, el camino permite acceder al entorno del Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà, uno de los humedales más importantes de Cataluña, donde se combinan valores naturales y paisajísticos con el aprovechamiento tradicional del territorio.