La Corte de Tarragona (1260) —también denominada muy frecuentemente como Cortes de Tarragona (1260)— fue una convocatoria de la Corte General de Cataluña celebrada en Tarragona en el año 1260, durante el reinado de Jaime I el Conquistador. La reunión forma parte del proceso de desarrollo de las asambleas representativas catalanas del siglo XIII y está documentada tanto en los repertorios de las cortes medievales como en la tradición manuscrita de las constituciones catalanas.

Contenido

La principal disposición que se ha conservado vinculada a esta Corte es una constitución sobre la sucesión intestada de los menores impúberes. La norma desarrollaba el principio de troncalidad, según el cual determinados bienes heredados debían devolver a la rama familiar de la que procedían. La constitución distinguía entre los bienes procedentes del linaje paterno y los adquiridos por el padre y reforzaba los derechos sucesorios de la madre sobre estos últimos, estableciendo límites de parentesco para la aplicación del retorno troncal.

La disposición también protegía determinados derechos patrimoniales de la viuda, como la donación por boda y el excrex, y preveía el respeto a las sustituciones pupilares establecidas en testamento. Esta regulación constituye uno de los antecedentes medievales del principio paterna paternis, materna maternis, por el que los bienes tienden a volver a la línea familiar de origen.

La constitución tarraconense de 1260 se mantuvo como una de las fuentes históricas del derecho sucesorio catalán y fue complementada posteriormente por disposiciones aprobadas durante los reinados de Pedro III el Ceremonioso y Felipe I (II de Castilla). La doctrina jurídica moderna aún identifica aquella constitución de Jaime I como uno de los orígenes de la regulación catalana de la sucesión intestada de los impúberes.

Referencias

Notas

Tarragona (1260) Categoría:Cataluña en el siglo XIII Categoría:Historia de Tarragona