Inmediatamente después de la invasión rusa de Ucrania de 2022, la República Popular China declaró que respeta la soberanía de Ucrania, pero que también debía abordarse la oposición de Rusia a la ampliación de la OTAN. China se abstuvo en las votaciones de las Naciones Unidas que condenaban la invasión. El gobierno chino ha intentado mediar entre los dos países, pero sus propuestas han sido rechazadas por considerarse proRusia. En 2025, se informó de que el ministro de Asuntos Exteriores chino Wang Yi había dicho a la máxima diplomática de la Unión Europea que China no puede aceptar que Rusia pierda su guerra contra Ucrania. China se ha opuesto de manera constante a las sanciones internacionales contra Rusia. Las sanciones internacionales llevaron a Rusia a depender fuertemente de China en términos económicos y tecnológicos.

Fabricantes chinos suministran drones utilizados por ambos bandos del conflicto, y Rusia recibió en 2025 un fuerte aumento de componentes clave para drones procedentes de China, junto con otro tipo de apoyo.Se informó a finales de 2024 de que la empresa rusa IEMZ Kupol había establecido un programa de producción de drones militares en China con la asistencia de especialistas chinos. Empresas y particulares chinos implicados en la exportación de tecnología de doble uso y componentes desde China hacia Rusia han sido objeto de sanciones por parte de EE. UU., la Unión Europea y Ucrania, y de condena por parte del G7 y la OTAN. También se ha informado de que rusos han recibido entrenamiento en instalaciones militares en China. Los comentarios críticos con Rusia han sido censurados en internet en China, y los medios de comunicación estatales chinos y los internautas a menudo han dado más peso a las posturas estatales rusas, reproduciendo en ocasiones desinformación. Además de capturar a ciudadanos chinos que combaten por Rusia, Ucrania ha sancionado a empresas chinas a las que acusa de ayudar a Rusia a producir armamento.

En 2026, se informó de que envíos disfrazados a gran escala hacia Rusia por parte de una empresa china controlada por el Estado, con materiales destinados a la construcción de drones utilizados para atacar Ucrania.

Gobierno chino Solo después de que comenzara la invasión, la embajada china en Ucrania aconsejó a sus ciudadanos, el 25 de febrero, abandonar el país de inmediato. El 7 de marzo de 2022, el gobierno chino declaró que había evacuado a la mayoría de los ciudadanos chinos. Algunos de los estudiantes que habían quedado atrapados en Ucrania criticaron la deficiente respuesta de la embajada. miniaturadeimagen|Xi Jinping y Vladímir Putin revisando tropas del Ejército Popular de Liberación durante una ceremonia de bienvenida en Pekín, el 20 de mayo de 2026 El 2 de marzo de 2022, The New York Times publicó un artículo que citaba un informe de inteligencia occidental según el cual el gobierno chino había pedido al gobierno ruso que retrasara la invasión hasta después de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022. El gobierno chino negó las acusaciones, declarando que el objetivo de «este tipo de retórica es desviar la atención y desplazar la culpa, lo cual es absolutamente despreciable».

El 15 de marzo de 2022, el embajador de China en los Estados Unidos, Qin Gang, escribió un artículo de opinión en The Washington Post en el que afirmaba que «el conflicto entre Rusia y Ucrania no beneficia a China», que «la soberanía y la integridad territorial de todos los países, incluida Ucrania, deben respetarse; las preocupaciones legítimas de seguridad de todos los países deben tomarse en serio», y que «las amenazas contra entidades y empresas chinas, proferidas por algunos funcionarios de EE. UU., son inaceptables».

El 29 de abril de 2022, Zhao Lijian, uno de los portavoces del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, calificó las relaciones entre China y Rusia como un «nuevo modelo de relaciones internacionales» que implicaba «no provocar confrontaciones ni señalar a otras naciones», superando «el modelo de alianza militar y política de la era de la Guerra Fría».

Citando al parlamento ruso, The New York Times informó de que, en septiembre de 2022, Li Zhanshu, entonces presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional y tercer miembro de mayor rango del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh), culpó a la OTAN de expandirse junto a las fronteras de Rusia, y dijo a un grupo de legisladores rusos que «comprendemos plenamente la necesidad de todas las medidas adoptadas por Rusia» y que esta se encontraba en una «situación imposible» respecto a la cuestión ucraniana. The Wall Street Journal informó de que, para promover sus propios intereses, Rusia ha filtrado repetidamente información sin conocimiento de China o antes de los anuncios y decisiones chinos. Según fuentes cercanas a los principales responsables de la toma de decisiones en China, de haber sabido con antelación la intención de Rusia de filtrar los comentarios de Li, «su elección de palabras habría sido más cuidadosa para evitar que China fuera vista como cómplice de Rusia».

En noviembre de 2022, durante la Cumbre del G20 de Bali de 2022, China se opuso a que se calificara la invasión rusa de Ucrania de 2022 como una «guerra». Ese mismo mes, el embajador de Rusia en Pekín anunció que Xi Jinping visitaría Moscú, presuntamente antes de que China estuviera lista para hacer el anuncio. The Wall Street Journal citó a personas cercanas al liderazgo chino que afirmaron que «la parte china ni siquiera había tomado todavía una decisión».

Según intercepciones estadounidenses de inteligencia rusa procedentes de las filtraciones de documentos del Pentágono de 2022-2023, Rusia creía que China había aprobado el envío de «ayuda letal» disfrazada de artículos civiles. Funcionarios de EE. UU. dijeron que aún no habían visto pruebas al respecto, pero que habían advertido repetidamente a China contra ello.

El 31 de enero de 2024, durante una reunión entre el almirante Dong Jun y Serguéi Shoigú, Dong declaró que los ejércitos de Rusia y China debían reforzar la confianza mutua y ampliar la cooperación para «elevar las relaciones entre ambos ejércitos a un nivel superior». Según la transcripción de la reunión publicada por el Ministerio de Defensa ruso, Dong afirmó que China seguiría apoyando a Rusia en la «cuestión ucraniana», y que, pese a la presión de Estados Unidos y de la Unión Europea, «China no abandonará sus políticas establecidas y el exterior no interferirá en la cooperación normal entre China y Rusia». Al ser preguntado sobre las declaraciones de Dong en una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Wang Wenbin, afirmó que la postura de China sigue sin cambios y que no proporciona ayuda militar a ninguna de las partes del conflicto. En febrero de 2024, en la 60.ª Conferencia de Seguridad de Múnich, Wang Yi conversó sobre las perspectivas de paz con el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania y afirmó que China no «venderá armas letales en zonas de conflicto».

En abril de 2024, el Royal United Services Institute (RUSI) informó de que un buque ruso sancionado que transportaba armas desde Corea del Norte a Rusia estaba amarrado en un astillero chino en Zhejiang.

Reuniones con líderes extranjeros miniaturadeimagen|Putin recibe a Xi Jinping en Moscú, el 21 de marzo de 2023 El 1 de marzo de 2022, los ministros de Asuntos Exteriores ucraniano y chino, Dmytro Kuleba y Wang Yi, mantuvieron su primera llamada telefónica desde el inicio de la invasión. Medios chinos informaron de que Wang dijo a Kuleba estar «extremadamente preocupado» por el riesgo para la población civil, y que era necesario «aliviar la situación tanto como sea posible para evitar que el conflicto se agrave». Se informó de que Kuleba había dicho que Ucrania «espera con interés que China desempeñe un papel de mediación para lograr un alto el fuego».

El 9 de marzo de 2022, el secretario general del Partido Comunista de China y líder chino Xi Jinping mantuvo una videoconferencia con el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Olaf Scholz, en la que afirmó que a China le «apenaba ver reavivarse las llamas de la guerra en Europa» y pidió a los tres países que promovieran negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania. Más tarde ese mismo mes, Xi y el presidente estadounidense Joe Biden mantuvieron una videoconferencia de dos horas en la que el conflicto en Ucrania tuvo un papel destacado. La Casa Blanca estadounidense declaró a la prensa, tras la llamada, que Biden había advertido a Xi sobre «consecuencias si China presta apoyo material a Rusia».

Del 20 al 22 de marzo de 2023, Xi visitó Rusia y se reunió con Vladímir Putin, tanto en calidad oficial como no oficial. miniaturadeimagen|Xi Jinping recibe a Putin en Pekín durante la visita de Putin a China en mayo de 2024 El 26 de abril de 2023, Xi mantuvo una llamada de una hora con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Zelenski describió la llamada como «larga y significativa» y destacó la necesidad de «una paz justa y sostenible para Ucrania».

Durante la visita de Xi a Francia en mayo de 2024, este dijo a Emmanuel Macron y a la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen que Pekín no tenía intención de suministrar armas a Moscú, y que estaba dispuesto a examinar la cuestión de los materiales de doble uso que facilitaban el esfuerzo bélico ruso.

En mayo de 2024, Putin visitó China y se reunió con Xi. El propósito de la visita era profundizar la asociación estratégica entre Rusia y China.

El 23 de julio de 2024, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano Dmytro Kuleba visitó China por primera vez desde la invasión rusa, para mantener conversaciones con el ministro de Asuntos Exteriores chino Wang Yi sobre las formas de lograr una solución diplomática a la guerra. El South China Morning Post y CNN informaron de que, en una reunión de julio de 2025 con la vicepresidenta de la Comisión Europea Kaja Kallas, Wang Yi afirmó que Pekín no deseaba ver la derrota de Rusia en Ucrania. Diplomáticos europeos dijeron que Wang Yi está preocupado de que Estados Unidos centre más su atención en China una vez finalice el conflicto en Europa.

Votaciones en las Naciones Unidas El 25 de febrero de 2022, China se abstuvo en una votación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que denunciaba la invasión. El 2 de marzo de 2022, China se sumó a otros 35 países al abstenerse en una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que condenaba la agresión rusa y exigía la retirada «inmediata, completa e incondicional» de las tropas rusas de Ucrania. En diciembre de 2023, China votó en contra de condenar a Rusia en las Naciones Unidas.

Propuestas de paz

miniaturadeimagen|El enviado de paz chino Li Hui se reúne con el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano Dmytro Kuleba en Kiev (17 de mayo de 2023)