miniaturadeimagen|Josiah Royce (1855-1916). Pionero en la enseñanza de la lógica matemática en Estados Unidos. La Escuela de lógica de Harvard (en inglés, Harvard school of logic) es una denominación historiográfica aplicada a un núcleo de profesores y estudiantes vinculados con el Departamento de Filosofía de la Universidad de Harvard que, entre las décadas de 1910 y 1930, convirtió la lógica simbólica y el análisis lógico en componentes importantes de la enseñanza y la investigación filosóficas estadounidenses. Entre sus principales figuras se cuentan Josiah Royce, Henry M. Sheffer, C. I. Lewis y Alfred North Whitehead. Entre la generación formada en ese entorno estuvieron Susanne Langer, C. H. Langford, Henry S. Leonard, William T. Parry, Nelson Goodman, Paul Weiss y W. V. Quine.
Antecedentes La lógica simbólica tenía presencia en Harvard antes de la constitución de la escuela. Royce había incorporado temas de lógica a la enseñanza filosófica y mantuvo un interés sostenido por la obra de Charles Sanders Peirce, aunque a comienzos de la década de 1910 estos estudios todavía ocupaban un lugar limitado en el departamento.
El episodio clave fue la estancia de Bertrand Russell en Harvard durante la primavera de 1914. El departamento atravesaba entonces una etapa de transición tras la muerte de William James, la marcha de George Santayana a Europa y los problemas de salud de Royce. Russell impartió cursos sobre epistemología y su Principia Mathematica, presentando su «método lógico-analítico» como fundamento de una filosofía científica. En sus conferencias Lowell, publicadas como Our Knowledge of the External World, Russell caracterizó expresamente el análisis lógico como un método susceptible de proporcionar conocimiento objetivo en filosofía.
La influencia de Russell no fue, sin embargo, la única causa del cambio. La profesionalización de la filosofía estadounidense, el desarrollo internacional de la lógica simbólica, la reacción realista contra el idealismo absoluto, la actividad lógica de Royce y los cambios institucionales producidos durante y después de la Primera Guerra Mundial crearon conjuntamente las condiciones para la nueva orientación del departamento.
Consolidación miniaturadeimagen|Portyada del Principia Mathematica. Tras la guerra, Harvard reforzó la enseñanza de la lógica, la epistemología y la filosofía de la ciencia. Al no poder incorporar permanentemente a Russell, el departamento contrató a Henry M. Sheffer y Ralph Monroe Eaton; posteriormente a C. I. Lewis, en 1921, y a Whitehead, en 1924. Lewis había publicado A Survey of Symbolic Logic en 1918, mientras que Whitehead era coautor, junto con Russell, del Principia Mathematica. La contratación de Whitehead recibió además el apoyo del llamado Royce Club, un grupo de académicos de Harvard que discutía cuestiones de lógica y filosofía de la ciencia.
Estas incorporaciones transformaron el currículo. Entre 1910-1911 y 1925-1926 aumentaron las asignaturas dedicadas a lógica, incluyendo cursos de lógica relacional, lógica formal y teoría lógica, además de seminarios impartidos por Sheffer, Lewis y Whitehead. Durante la década de 1920 Harvard atrajo asimismo a numerosos estudiantes interesados en estos campos, entre ellos Langford, Langer, Leonard, Parry, Goodman, Weiss y Quine. En 1935, Charles W. Morris describió a Harvard como el "centro de la lógica formal en los Estados Unidos".
Una contribución técnica asociada directamente con este medio fue el trabajo de Sheffer sobre las constantes lógicas. En 1913 había presentado un sistema de postulados para las álgebras de Boole basado en una constante binaria que posteriormente sería conocida como barra de Sheffer. Whitehead y Russell incorporaron este recurso a la segunda edición del Principia Mathematica.
Análisis lógico y giro analítico La nueva generación extendió el interés por la lógica hacia una concepción más general del método filosófico. Langer adoptó explícitamente el «método de análisis lógico» de Russell en su tesis doctoral de 1926, A Logical Analysis of Meaning, y en The Practice of Philosophy defendió el análisis de las formas lógicas como tarea filosófica. Quine, por su parte, dedicó su tesis doctoral a problemas surgidos del tratamiento de las clases y las relaciones en Principia Mathematica, aunque su orientación técnica y sus posteriores posiciones filosóficas se apartaron en aspectos importantes de sus profesores de Harvard.
Durante la década de 1930, el entorno de Harvard actuó también como punto de contacto con el empirismo lógico europeo. Herbert Feigl pasó el curso 1930-1931 en Harvard y mantuvo discusiones con Lewis y otros integrantes del grupo. Quine y Parry visitaron a Rudolf Carnap en Praga. En 1933, Carnap se refirió al entorno de Harvard como el "círculo Lewis-Sheffer". Cuando impartió un curso en Harvard en 1936, entre sus asistentes estuvieron Langer, Leonard, Parry, Quine, Weiss y Paul Henle. Este intercambio contribuyó a que Harvard funcionara como uno de los principales puentes intelectuales entre los filósofos científicos estadounidenses y los representantes europeos del empirismo lógico.
Alcance historiográfico La caracterización de Harvard como una escuela de lógica no implica que sus miembros constituyeran un programa unitario ni que Harvard encabezara los principales avances técnicos de la lógica matemática del período. Joel Isaac ha señalado que, pese a su reputación, en los años veinte y comienzos de los treinta buena parte de las innovaciones decisivas en lógica se producían en Europa, mientras los filósofos de Harvard tendían a concentrarse en las implicaciones filosóficas de la disciplina. Investigaciones posteriores han situado por ello la importancia de la escuela principalmente en la transformación institucional de la filosofía estadounidense y en la creación de redes que favorecieron el posterior giro analítico.
Véase también
Filosofía analítica Filosofía científica Empirismo lógico Lógica matemática Círculo de Viena Bertrand Russell Willard Van Orman Quine
Referencias
Bibliografía
Categoría:Filosofía analítica Categoría:Lógica matemática