Salvador Soria Zapater (El Grao, Valencia, 30 de mayo de 1915-Benissa, Alicante, 12 de marzo de 2010) fue un pintor y escultor español. Su trayectoria artística incluyó la pintura, la escultura y el grabado, y estuvo vinculada al Grupo Parpalló y al Movimiento Artístico del Mediterráneo.

Biografía

Nació en El Grao de Valencia el 30 de mayo de 1915. Desde niño mostró interés por el arte, especialmente por la escultura. En 1932 comenzó a asistir a clases nocturnas de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Valencia, mientras trabajaba como marmolista.

En 1936, durante la Guerra Civil, marchó al frente. En 1939 se trasladó a Francia, donde continuó su actividad artística. Vivió 15 años en Francia, principalmente en el sur del país, donde compaginó la pintura con distintos trabajos. Durante su etapa francesa conoció postulados neocubistas y expresionistas, definiendo su estilo hacia un expresionismo realista.

En 1944 realizó su primera exposición individual y en 1946 participó en el Salon des Surindépendants de París.

En 1953 regresó a España y en 1954 fijó su residencia en Valencia. Ese mismo año presentó en la Sala La Fuente una muestra de la obra realizada en Francia.

Entre 1957 y 1959, formó parte del Grupo Parpalló y participó en la creación de la revista Arte Vivo. En 1960, colaboró en la creación del Movimiento Artístico del Mediterráneo. En 1957 recibió un premio en el Salón de Otoño organizado por el Ateneo Mercantil de Valencia por la obra Vendedor de cocos en la playa.

Salvador Soria murió el 12 de marzo de 2010 en su domicilio de Benissa, Alicante, como consecuencia de una insuficiencia cardiorrespiratoria.

Obra

La trayectoria de Soria ha sido dividida en distintos periodos. Una retrospectiva organizada por el IVAM en 1994 presentó su producción en seis apartados: «Expresionismo nostálgico» (1940-1945), «Expresionismo facial» (1948-1953), «Síntesis superrealista» (1953-1958), «Integraciones» (1958-1990), «Integración de lo destruido» (1990-1994) y «Máquinas del espíritu» (1966-1978).

Por otro lado, Cristina Doménech Romero, en su tesis doctoral defendida en la Universidad de Valencia en 1996, estudió la pintura y la escultura de Soria y catalogó 433 obras. La autora dividió su producción en cuatro periodos: «periodo francés», «síntesis superrealista», «integraciones» y «escultura».

Tras su regreso a España desarrolló una etapa denominada «síntesis superrealista». En ella incorporó materiales como madera, arena, hierro y tela. A finales de la década de 1950 comenzó a incorporar elementos matéricos y su obra evolucionó hacia una estética cercana al informalismo.

En 1960 colaboró en el surgimiento del Movimiento Artístico del Mediterráneo. También participó en actividades del grupo y en exposiciones realizadas en distintos lugares, entre ellos Taipéi.

A partir de 1958 Soria comenzó a desarrollar las obras que denominó «integraciones». En ellas utilizó materiales como madera quemada, tela metálica, limaduras de distintos metales, tornillos y clavos. Las obras incorporaban estos materiales mediante procesos de destrucción y reconstrucción y podían incluir agujeros u oquedades. El proceso también establecía una relación entre la obra y el muro.

Desde la década de 1980 incorporó el óleo a las «integraciones». Las obras realizadas en esta etapa fueron denominadas «integraciones de la destrucción».

Escultura

Soria inició su producción escultórica en 1964. A partir de ese año comenzó a construir objetos tridimensionales con apariencia de máquina, que denominó «mecánica plástica». Posteriormente desarrolló las denominadas «Máquinas para el espíritu».

Las obras de «mecánica plástica» estaban formadas por piezas desmontables que podían adoptar distintas posiciones. Las «máquinas para el espíritu» eran piezas más complejas basadas en el mismo concepto espacial y podían adoptar hasta mil formas diferentes. En estas obras utilizó principalmente acero inoxidable, solo o combinado con madera.

Grabado

Soria desarrolló también una producción gráfica. Según Manuel Silvestre Visa, su obra grabada realizada entre 1957 y 1991 comprende alrededor de treinta planchas y varias serigrafías.

El grabado de Soria empleó técnicas aditivas y mantuvo la utilización de materiales, texturas y relieves presente en su producción pictórica.

A mediados de la década de 1970 estuvo vinculado al grupo L'Eixam.

Exposiciones

Desde 1946 realizó exposiciones individuales y colectivas en París y en otras ciudades francesas. Después de regresar a España en 1953, comenzó a exponer en Madrid y Valencia y posteriormente en otras ciudades españolas y europeas.

Participó en la III Bienal Hispanoamericana de Arte, la III Bienal de Alejandría, las Bienales de Venecia XXX y XXXIII, la VII Bienal de São Paulo y la Bienal de Tokio de 1965.

En 1960 fue propuesto para el premio de la Fundación Bright en la XXX Bienal de Venecia y en 1963 fue finalista en el Gran Premio de la Bienal de São Paulo.

Su obra también estuvo presente en la Trienal de Nueva Delhi de 1970 y en la primera Trienal Europea de Escultura de París de 1978.

El IVAM organizó en 1994 una exposición retrospectiva de su trayectoria, celebrada entre el 23 de septiembre y el 20 de noviembre de ese año. En 2009 el museo presentó la exposición Salvador Soria. De las integraciones a la emotividad de la razón, con más de un centenar de obras de pintura, escultura y dibujo relacionadas con las «Integraciones».

Academia y premios

En 1988 fue elegido Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. En 2008 pasó a la condición de académico de honor debido a su estado de salud.

En enero de 2009 recibió el VIII Premio de las Artes Plásticas de la Generalitat Valenciana.

Referencias

Bibliografía

Categoría:Pintores de España del siglo XX Categoría:Pintores de la Comunidad Valenciana Categoría:Escultores de España del siglo XX Categoría:Escultores de la Comunidad Valenciana