Los secuestros de Fernando Aranguren Castiello y Anthony Duncan Williams fueron un doble operativo ejecutado de manera simultánea el 10 de octubre de 1973 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, por comandos urbanos de la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S). Las víctimas fueron Fernando Aranguren Castiello, un prominente empresario en pleno ascenso e industrial jalisciense de 37 años, y Anthony Duncan Williams, cónsul honorario del Reino Unido en el estado.

El suceso aconteció apenas tres semanas después del fallido intento de secuestro y posterior asesinato del empresario Eugenio Garza Sada en la ciudad de Monterrey, lo que intensificó el clima de tensión entre el sector empresarial de México, la guerrilla urbana y el gobierno del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez. La negativa gubernamental a negociar con los captores resultó en la liberación del diplomático británico y la ejecución del empresario mexicano. Trasfondo La guerra sucia en México fue un conflicto de baja intensidad, que tuvo como principal característica las duras medidas de represión militar y política encaminadas a disolver los movimientos de oposición política y organizaciones guerrilleras que actuaron contra el Estado mexicano, dejando entre 374 y más de 550 desaparecidos, y cerca de 1,200 muertos en todo el país, aunque la cifra puede ser mayor. Como consecuencia de las acciones represivas del gobierno mexicano hacia diversos movimientos sociales, e inspirados por la Revolución Cubana, entre las décadas de 1960 y 1970 surgieron en México varias células guerrilleras que buscaban el tomar el poder, siendo agravada esta situación por la polarización política de la época y la violenta represión ocurrida en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, radicalizando a un sector de la población.

La Liga Comunista 23 de Septiembre se había unificado formalmente en Guadalajara en marzo de ese mismo año, llegando a ser una abanico de guerrillas con presencia en varios estados de la república. Tras el impacto político y mediático de la muerte de Eugenio Garza Sada el 17 de septiembre, el Buró Político de la LC23S, bajo la dirección intelectual y logística de perfiles como Ignacio Olivares Torres (alias "El Sebas"), planificó un doble secuestro de alto impacto en la capital de Jalisco con el fin de forzar concesiones como el intercambio de guerrilleros detenidos. Cronología Captura simultánea (10 de octubre) Los plagios se ejecutaron de manera coordinada durante las primeras horas de la mañana del miércoles 10 de octubre de 1973: Anthony Duncan Williams: Dos guerrilleros al domicilio del cónsul, mientras desayunaba en compañía de su familia. Momentos después, el hijo del cónsul quien les había abierto fue derribado y sometido al igual que la esposa de Duncan, cuando cuatro miembros del comando procedieron a secuestrarlo, cubriendolo del rostro y atandolo de pies y cabeza. Fernando Aranguren Castiello (1936-1973): Fue emboscado minutos más tarde mientras conducía su vehículo rumbo a sus oficinas y plantas fabriles en la zona industrial de Zapopan, específicamente a la altura de un puente en la carretera vieja a Zapopan.

Horas después los guerrilleros hicieron llegar un comunicado formal oculto en una escuela religiosa del sector de Chapalita. El pliego petitorio exigía al gobierno federal lo siguiente: 1. La excarcelación inmediata de 51 presos políticos militantes de diversas facciones de la guerrilla en México. 2. Salvoconducto y transporte seguro para los prisioneros liberados hacia la República Popular Democrática de Corea. 3. El pago de un rescate económico cifrado en varios millones de pesos.

El presidente Luis Echeverría Álvarez mantuvo una línea estricta de no ceder ante las demandas insurgentes. Mediante un comunicado oficial emitido por la Secretaría de Gobernación, el Estado mexicano rechazó categóricamente entablar cualquier proceso de negociación o diálogo, catalogando las acciones de la LC23S como un «chantaje de delincuentes comunes».

Desenlace Al percatarse de que el gobierno federal no modificaría su postura y ante las crecientes presiones diplomáticas internacionales que ejercía el gobierno de británico, la célula guerrillera determinó que mantener cautivo al diplomático extranjero no proveía ventajas estratégicas. Anthony Duncan Williams fue puesto en libertad ileso en calles de la periferia de Guadalajara, después de un "juicio revolucionario", donde se reconoció que no era enemigo de la clase obrera.

En contraste, la célula responsable de la custodia de Aranguren Castiello (presuntamente coordinada en el terreno por el militante Pedro Orozco Guzmán, alias "Camilo") determinó la ejecución del empresario jalisciense ante la total ruptura de los canales de interlocución con el Estado. Fernando Aranguren fue ejecutado el 16 de octubre de 1973, siendo asfixiado con un cable. Su cuerpo fue descubierto 48 horas después, el 18 de octubre, al interior del maletero de un vehículo abandonado en la intersección de las calles Duque de Rivas y Lerdo de Tejada, en Guadalajara. Los reportes forenses posteriores señalaron signos de tortura física previos al deceso. Impacto y consecuencias El asesinato de Aranguren, considerado entonces una de las figuras jóvenes con mayor proyección dentro del sector empresarial tapatío, paralizó las actividades económicas y educativas de Guadalajara. Numerosos comercios cerraron en señal de protesta y el sepelio se transformó en una masiva manifestación civil y empresarial contra la violencia política. El doble evento, junto al homicidio de Eugenio Garza Sada de desencadenó una persecución exhaustiva a cargo de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS) y las fuerzas armadas en el estado de Jalisco contra el movimiento guerrillero en general. Pocos meses después, cuadros clave de la LC23S en el estado, incluyendo a Ignacio Salas Obregón, fueron capturados, torturados o abatidos, lo que debilito significativamente la estructura inicial de la organización en el occidente del país.

Durante la polémica relacionada a los libros de texto que surgió en agosto de 2023, donde la Secretaría de Educación Pública publicó el asesinato del empresario en libros de texto de nivel secundaria en el volumen "Un sin recetas para la maestra y el maestro", describiendo tanto el asesinato de Eugenio Garza Sada y Fernando Aranguren tratando ambos hecho como un error, omitiendo la palabra "secuestro" o "ejecución", causando indignación en el sector empresarial.

Véase también Asesinato de Eugenio Garza Sada Secuestro de Charles Burke Elbrick Secuestro de José Guadalupe Zuno Secuestro del vuelo 705 de Mexicana de Aviación

Referencias

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