Eduardo Focherini (a veces llamado en inglés Edward Focherini) fue un periodista italiano. Durante la Segunda Guerra Mundial, ayudó a judíos para que pudieran esconderse de los nazis, fabricando documentos falsos, pero fue arrestado y enviado a un campo de concentración donde falleció. Yad Vashem lo reconoció posteriormente como Justo entre las Naciones en 1969 por su labor. Es Beato (bendito) por la Iglesia católica y considerado patrono de los periodistas.
Biografía Eduardo nació en Módena como el tercer hijo de Tobías Focherini y María Bertacchini; tuvo tres hermanos. Tras la temprana muerte de su madre, su padre se casó con Teresa Merigi, la cual llegó a quererlo como su propio hijo y lo encaminó hacía la religión, siendo muy creyente y formando parte de la Acción Católica italiana bajo la guía de Armando Benatti. Con solo 16 años, fue secretario del círculo interparroquial de Carpi, mientras que a los 17 años fue secretario de la Federación Juvenil diocesana.
A los 19 años de edad fundó los scouts católicos en su localidad natal, llegando a ser su jefe y uno de los referentes del mismo en toda Italia. Focherini era considerado de carácter sociable y amigable, le gustaba el teatro, el periodismo, le gustaba la música, tocaba la armónica, andaba en bicicleta y esquiaba. miniaturadeimagen|220px|Foto del día de su boda. Conoció a María Marchesi (1909-1989) durante unas vacaciones en Trento, y se comprometieron en 1925. Se casaron el 9 de julio de 1930 en la iglesia de Santa María la Mayor de Mirandola y tuvieron siete hijos los cuáles fueron: Olga (n. 1931), Magdalena, Atilio (f. 1946), Rodolfo, Giana, Carla y Paola (n. julio de 1943). La pareja iba a tener un octavo hijo (Sandro o Sandra dependiendo del sexo), pero esto no sucedió porque Focherini fue arrestado y su esposa sufrió un aborto espontáneo tras enterarse.
El 1 de enero de 1934, Focherini comenzó a trabajar en la Compañía de Seguros Católica de Verona, como agente de la sucursal de Módena. En 1933, dejó su trabajo para dedicarse al periodismo y se convirtió en director gerente de L'Avvenire d'Italia, entonces dirigida por Raimundo Manzini, que escribió contra el fascismo, al igual que Focherini, guiado por el espíritu de la encíclica Non abbiamo bisogno del papa Pío XI. Un amigo y colega periodista fue el judío-italiano Giacomo Lampronti, el cual contrató para el diario, desafiando las leyes antijudías. En 1936, se convirtió en presidente diocesano de Acción Católica, trabajó para la Sociedad Católica de Seguros y escribió para L’Osservatore Romano, haciendo tan destacada labor que Pío XI lo elogiara en 1937 y le otorgará la Orden de San Silvestre. izquierda|miniaturadeimagen|220px|Eduardo con sus primeros hijos en Mirandola en 1935. Ya en plena Segunda Guerra Mundial, empezó en 1942, su activismo en salvar las vidas de los judíos del Holocausto, a petición del director Manzini a quien el cardenal de Génova, Pietro Boetto, había enviado algunos judíos de Polonia para defenderlos, protegiéndolos en un tren de la Cruz Roja Internacional. Más adelante, en octubre de 1943 logró, junto al padre Dante Sala, enviar hacia Suiza un centenar de judíos. Eduardo desempeñó un papel clave, contactando con las familias, conseguía los documentos falsos y arreglaba el dinero necesario, entre ellos estaban Lampronti y sus familiares.
Los nazis lo descubrieron y lo arrestaron en el Hospital Carpi el 11 de marzo de 1944, mientras organizaba la fuga de Enrico Donati. El 13 de marzo de 1944 fue llevado a la prisión de San Juan en el Monte en Bolonia, donde permaneció hasta el 5 de julio, fecha en que fue trasladado a Fossoli.
Desde allí, Focherini fue enviado a un campo de trabajo en Bolzano, donde permaneció hasta el 4 de agosto, fecha en que fue deportado a Alemania; siendo enviado el 7 de septiembre al campo de concentración de Flossenbürg, donde se trabajaba construyendo túneles y motores de aviones, desde las madrugada hasta la tarde. Durante su encarcelamiento, envió un total de 166 cartas a su esposa. Posteriormente, los nazis lo enviaron a un campo de concentración en Hersbruck, donde falleció el 27 de diciembre de 1944, a causa de una infección no tratada en la pierna. Antes de morir le dictó a su amigo Tereso Olivelli (también preso en dicho campo y que moriría un mes después) una carta: Su cuerpo fue cremado y sus cenizas esparcidas en los alrededores. Su muerte fue confirmada el 4 de junio de 1945.
Había salvado a un total de 105 judíos.
Reconocimiento póstumo izquierda|miniaturadeimagen|220px|La Medalla de Oro al Mérito Cívico que recibió en 2007. La Unión de las Comunidades Israelitas de Italia le concedió postúmamente en 1955, una medalla de oro. En 1969, recibió un reconocimiento póstumo de Yad Vashem por sus heroicos esfuerzos durante la guerra al salvar la vida de innumerables judíos y se le otorgó el título de Justo entre las Naciones.Eduardo Focherini en el sitio web de Yad Vashem
En 2007, el entonces presidente de Italia, Giorgio Napolitano, le otorgó la Medalla de Oro al Mérito Civil por sus heroicas acciones durante la guerra, en el decreto decía:
Uno de sus nietos recuerda:
Beatificación izquierda|miniaturadeimagen|230px|Placa en su memoria en Carpi. La causa se inició bajo el pontificado del Papa Juan Pablo II el 12 de febrero de 1996 en la diócesis de Carpi, siendo declarado Siervo de Dios tras la declaración oficial del nihil obstat por parte de la Congregación para las Causas de los Santos (CCS), que permitió su inicio a nivel diocesano. El padre Claudio Pontiroli, quién fue vicepostulador de la causa de beatificación, dijo:
El obispo Bassano Staffieri supervisó su apertura el 30 de marzo de 1996 y su conclusión el 26 de mayo de 1998. La CCS validó este proceso el 28 de mayo de 1999 en Roma.
La postulación fue redactada y presentada a la CCS en 2003, lo que permitió que un consejo de teólogos aprobara la causa el 16 de octubre de 2007 y que la CCS lo hiciera también el 3 de abril de 2012. El papa Benedicto XVI, el 10 de mayo de 2012, declaró que Focherini había fallecido «en odio a la fe» y, por lo tanto, aprobó su beatificación. El cardenal Ángel Amato presidió la beatificación en la Plaza de los Mártires en Carpi, el 15 de junio de 2013 en nombre del papa Francisco (el cual lo definió como un testimonio ejemplar del evangelio), Lampronti, amigo de Focherini, asistió a la ceremonia.
El actual postulador de esta causa es el sacerdote franciscano Giovangiuseppe Califano, el cual dijo que Focherini murió por odio a la fe al haber un tono anticatólico en el primer interrogatorio, además agregó:
Legado En una capilla lateral de la iglesia de Carpi, se conserva como reliquia su anillo de bodas, que consiguió hacerle llegar a su esposa desde el campo de concentración. izquierda|miniaturadeimagen|220px|El 16 de enero de 2019, se colocó en Mirandola, frente a su última residencia en la Plaza de la Constituyente, una Stolpersteine (piedra de tropiezo) dedicada a él.
Citas El espíritu cristiano debe hacer del periodismo un arma insustituible de apostólado y del periodista, del escritor católico, un misionero de fe, un caballero ideal, un apóstol en el sentido noble de la expresión. Su cuñado Bruno Marchesi al ver su tenaz labor en salvar a los judíos, le dijo: Ten cuidado. Tal vez te expones demasiado. ¿No piensas en tus hijos? a lo que Eduardo le respondió: Si hubieras visto, como he visto yo en esta cárcel, lo que hacen padecer a los judíos, no lamentarías más que no haber hecho lo bastante por ellos, no haber salvado un número mayor.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Periodistas de Italia del siglo XX Categoría:Miembros de la Acción Católica Categoría:Caballeros de la Orden de San Silvestre Categoría:Víctimas de campos de concentración nazis Categoría:Fallecidos por septicemia Categoría:Justos entre las Naciones Categoría:Personas beatificadas por Francisco Categoría:Beatos de Italia