Una sociedad de baja confianza es aquella en la que la confianza interpersonal es relativamente baja y no existen valores éticos compartidos. Por el contrario, una sociedad de alta confianza es aquella en la que la confianza interpersonal es relativamente alta y en la que los valores éticos son ampliamente compartidos por los miembros de la sociedad. Las sociedades de alta confianza facilitan una fuerte cooperación sin necesidad de controles.
Mecanismos institucionales Según diversos investigadores, las sociedades de baja confianza suelen basarse en el parentesco, y pueden resultar en dificultades para formar y mantener estructuras corporativas. Los mecanismos e instituciones que están corrompidos, disfuncionales o ausentes en las sociedades de baja confianza incluyen: el respeto por los derechos de propiedad privada, un sistema judicial civil confiable, el voto democrático, la aceptación de los resultados electorales, y el pago voluntario de impuestos.
Investigaciones han identificado una correlación entre culturas lineales-activas (es decir, aquellas que siguen un horario diario con una sola tarea a la vez) y las sociedades de alta confianza, y entre las culturas multiactivas (horarios flexibles con muchas tareas a la vez, a menudo en un orden no planificado) con culturas de baja confianza.
Autogobierno Las sociedades de alta confianza muestran un alto grado de confianza mutua que no es impuesta por una "regulación contractual, legal o jerárquica" externa, sino que se basa en un "consenso moral previo". Gran parte de la literatura sobre el tema hace referencia al libro de Francis Fukuyama de 1995, Trust: Social Virtues and Creation of Prosperity, en el que describe "la capacidad de diversos pueblos para organizarse eficazmente con fines comerciales sin depender de lazos de sangre ni de la intervención gubernamental".
Ver también
Paradoja de la tolerancia
Referencias
Categoría:Teorías sociológicas Categoría:Filosofía social Categoría:Terminología sociológica Categoría:Sociología de la cultura