Los Ponaturi son un grupo de seres sobrenaturales hostiles de la mitología maorí, asociados al mar y caracterizados por su aversión a la luz solar. Según diversos relatos tradicionales, durante el día habitan en un mundo situado bajo el mar y al anochecer emergen para dormir en tierra. La luz del día resulta mortal para ellos.
Los Ponaturi intervienen principalmente en relatos relacionados con los héroes Tāwhaki y Rātā.
Mitología
Tāwhaki
En una de las tradiciones sobre Tāwhaki, los Ponaturi matan a su padre, Hemā, y se llevan su cuerpo. También capturan a su madre, Urutonga, a quien obligan a ejercer como guardiana de la entrada de su casa, denominada Manawa-Tāne.
Para vengar la muerte de Hemā, Tāwhaki y Urutonga impiden que la luz exterior penetre en la casa, haciendo creer a los Ponaturi que la noche continúa. Cuando el Sol ya está alto, permiten repentinamente la entrada de la luz solar, que provoca la muerte de los seres que permanecían en su interior.
En otras versiones del relato, Karihi, hermano de Tāwhaki, participa también en el enfrentamiento contra los Ponaturi.
Rātā
Los Ponaturi aparecen asimismo en una tradición protagonizada por Rātā. En ella se apoderan de los huesos del padre del héroe y los utilizan para marcar el ritmo durante la realización de sus prácticas rituales.
Rātā se oculta entre ellos y aprende sus encantamientos. Posteriormente recita un encantamiento más poderoso, denominado Titikura, y los ataca. Tras matar a sus sacerdotes, recupera los huesos de su padre. Los Ponaturi se reorganizan y persiguen a Rātā, pero este, ayudado por sus guerreros y por sus encantamientos, consigue derrotarlos.
Kanae
El kanae, nombre maorí de un mújol, aparece asociado a los Ponaturi en otra versión de la historia de Tāwhaki. Cuando estos emergen del agua y se dirigen a Manawa-Tāne, el pez los acompaña.
Tāwhaki y Karihi destruyen a los Ponaturi como venganza por la muerte de Hemā, pero el kanae logra escapar dando sucesivos saltos hasta alcanzar nuevamente el mar.
La asociación del kanae con este episodio procede de una observación incluida por George Grey en la versión inglesa de sus recopilaciones de tradiciones maoríes. El detalle no aparece, sin embargo, en el correspondiente texto maorí de Nga Mahi a Nga Tupuna.
Relato de Ruapupuke
Un motivo semejante aparece en el relato de Ruapupuke —también llamado Rua-te-pupuke—, aunque los seres que intervienen en él son descritos como la hueste de Tangaroa y no reciben explícitamente el nombre de Ponaturi.
Según el relato, Ruapupuke es un jefe que vive junto al mar. Tras morir ahogado su hijo, Tangaroa lleva al niño al fondo del océano y lo convierte en un tekoteko, una figura humana tallada que coloca sobre la entrada de su casa.
Ruapupuke desciende al fondo del mar en busca de su hijo y encuentra la casa vacía. Allí se encuentra con una mujer llamada Hinematikotai, quien le explica que sus habitantes regresarán al ponerse el Sol y que la luz diurna puede matarlos. Ruapupuke utiliza esta vulnerabilidad para destruirlos y posteriormente incendia la casa. Después lleva consigo algunas de sus tallas, que sirven como modelo para el arte de la talla entre los seres humanos.
Interpretación
Las fuentes europeas antiguas han descrito en ocasiones a los Ponaturi mediante términos como «duendes» o «goblins». Estas denominaciones constituyen aproximaciones comparativas y no corresponden necesariamente a una categoría equivalente dentro de la cosmología maorí.
Los diferentes relatos coinciden principalmente en presentarlos como una colectividad sobrenatural relacionada con el mundo marino, hostil a determinados héroes y especialmente vulnerable a la luz del Sol.
Véase también
Hākuturi Rātā Tāwhaki Tangaroa Mitología maorí
Referencias
Bibliografía
Categoría:Criaturas legendarias maoríes Categoría:Criaturas míticas acuáticas Categoría:Espíritus del agua