miniaturadeimagen|Casera anunciando arándanos y fresas en Puno El término casera o casero (también caserita, caserito, o case, este último de manera abreviada) es un término que se usa en mercados de varios países latinoamericanos para comunicarse entre vendedores y compradores. El término es particularmente usado en Bolivia, Chile, Ecuador y Perú.
También, a partir del término se deriva el verbo «acaserarse», cuyo significado es el de hacerse cliente habitual de una tienda o puesto, y también acostumbrarse a comprar en un mismo lugar.
Contexto sociocultural miniaturadeimagen|Casera ofreciendo pescado en el Mercado Central de Cliza (Cochabamba) Según la revista National Geographic, las caseras son, por lo general, mujeres que trabajan largas horas en los mercados y que pueden convertirse en las vendedoras predilectas o «caseras favoritas» de sus compradores. Sin embargo, según el Diccionario de Peruanismos y la lingüista Martha Hildebrant, el término no se utiliza simplemente para referirse a las personas que venden, sino también a quienes compran, particularmente si son frecuentes. Una nota de periódico sobre una vendedora de desayunos ejemplifica claramente esta dualidad: «Aquí estoy cada mañana, desde las 6:00 hasta las 10:30. No tengo otro trabajo, pero tengo salud, tengo fe, y tengo a mis caseros».
Diferentes estudios han analizado los procesos de fidelización que se ponen en marcha en los mercados bolivianos, ya que las caseras-vendedoras despliegan varias herramientas para ganarse la lealtad de sus caseros-compradores. Según una tesis de 2019, una entrevista llevada a cabo en el Mercado Rodríguez de la ciudad de La Paz mostró que el 84% de los compradores afirman tener un casero y que vuelven a comprarle a este casero por distintas razones, entre ellas: amabilidad y buen trato; muestras de cariño y confianza; oportunidad de recibir yapa (o extra añadido a la compra); y saber que el lugar brinda peso justo y buenos precios. Los mismos caseros-vendedores han manifestado tener caseros-compradores durante muchos años, incluso décadas, y que esta fidelización incluso puede pasar de generación en generación. Según un testimonio:
De hecho, las investigadoras Tania Jiménez y Chryslen Barbosa acuñaron el término «economía de las caseras». A propósito, afirman:
Las investigaciones coinciden en la importancia de la reciprocidad y el cariño en esta relación entre caseros-vendedores y caseros-compradores. Incluso se menciona que los caseros llegan a formar lazos de amistad entre sí, y que, en algunos casos, conversan sobre sus vidas y sus familias en el momento del intercambio comercial.
A partir de 2023 las caseras y caseros de los mercados bolivianos comenzaron a recibir pagos por código QR, atendiendo así a una demanda cada vez más grande por parte de los compradores, quienes prefieren este método de pago por considerarlo más eficiente y seguro.
En Perú, el término se extiende a cualquier persona asidua a un mismo lugar, y no exclusivamente a tiendas o puestos de mercados.
En la cultura popular La cadena televisiva boliviana RTP cuenta con un reality show de cocina, que ya lleva varias temporadas, denominado Lucha de caseras, en el que distintas vendedoras y vendedores de mercados tradicionales bolivianos se enfrentan por ver quién tiene la mejor sazón.
Véase también
Yapa
Referencias
Categoría:Dialectos y modismos del idioma español en Bolivia Categoría:Dialectos y modismos del idioma español de Perú Categoría:Dialectos y modismos de Chile Categoría:Dialectos y modismos del idioma español en Ecuador