El fetichismo médico se refiere a varios fetiches sexuales en los que los participantes obtienen placer sexual de escenarios médicos, incluyendo objetos, prácticas, entornos y situaciones de naturaleza médica o clínica. En los juegos de rol sexuales, una escena hospitalaria o médica implica que las parejas sexuales asuman los roles de médicos, enfermeras, cirujanos o pacientes para representar fetiches médicos específicos o generales. La fantasía médica es asimismo un género dentro de la pornografía, si bien la fantasía no necesariamente implica pornografía o actividad sexual.

El fetichismo médico puede incluir la atracción sexual hacia la terapia respiratoria (implicando el suministro de oxígeno a través de una cánula nasal o cualquier tipo de mascarilla), hacia profesionales médicos, uniformes médicos, batas de hospital, anestesia, exámenes íntimos (p. ej., exámenes rectales, ginecológicos, urológicos, andrológicos, toma de temperatura rectal, etc.), cateterismo, cambio de pañales, enemas, inyecciones, inserción (p. ej., inserción de supositorios, copas menstruales o masajes prostáticos), auscultación, dispositivos médicos (p. ej., yesos ortopédicos y aparatos ortopédicos; véase también «abasiofilia»), objetos dentales (como aparatos dentales, retenedores o aparatos de ortodoncia), sujeciones médicas (p. ej., camisas de fuerza, esposas) y abrebocas o mordazas médicas.

Prácticas Las prácticas habituales —también presentes en otras formas de juego de rol erótico y BDSM— incluyen enemas, juegos con agujas, masajes prostáticos, cirugías o castraciones simuladas y el uso de elementos sencillos como vendas para la inmovilización, guantes de látex y desinfectantes para proporcionar estimulación táctil, visual u olfativa. Asimismo, existen numerosas prácticas que conllevan mayores riesgos y no deben intentarse sin la experiencia adecuada.

Examen físico miniaturadeimagen| Película ambientada en una escena de fetichismo médico. Un aspecto central del fetichismo médico es la realización de exámenes y exploraciones de manera exagerada e innecesaria desde el punto de vista médico, que implican el contacto intencionado con zonas erógenas (áreas que normalmente se evitan durante los exámenes médicos reales, pero que aquí se estimulan deliberadamente). Entre los métodos se incluyen, por ejemplo, aplicar la pieza torácica fría de un estetoscopio, comprimir una arteria con un manguito de presión arterial o provocar reflejos con un martillo de percusión.

El fetichisimo hacia exámenes médicos puede incluir la exploración e intrusión anal, uretral o vaginal, así como la manipulación del pene, los testículos, el clítoris o los pezones. También se puede incorporar el uso de arneses, ya que esto puede aumentar la intimidad y las sensaciones de la o el «paciente» (receptor). Esto puede ser un preludio a la masturbación o a la administración de un enema. Antes del examen, es posible que la o el paciente sea puesto en sujeciones físicas y amordazado, o que se le haga vestir algún tipo de ropa vergonzosa.

Inmovilización Para inducir o intensificar la sensación psicológica de indefensión, se puede inmovilizar a los pacientes de formas médicamente innecesarias. Para ello se utilizan sillas ginecológicas equipadas con los accesorios adecuados. También se emplean sistemas de sujeción profesionales, habituales en la atención psiquiátrica (p. ej., camisas de fuerza), para reducir a los sujetos a un estado pasivo. No es raro que se restrinja la libertad de movimiento de los pacientes mediante el uso excesivo de vendas o incluso usando yeso ortopédico.

Fetichismo de enemas El fetichismo de enemas es un fetiche sexual hacia los enemas y es un tipo de clismafilia. Algunas personas pueden excitarse sexualmente con las preparaciones, por ejemplo, la sensación y el olor de una jeringa de látex o plástico, el olor de la solución de enema de agua jabonosa o la preparación del recipiente.

Los enemas pueden provocar excitación sexual tanto en mujeres como en hombres debido a que el músculo bulbocavernoso, que comienza delante del ano, contribuye, en las mujeres, a la erección del clítoris y a las contracciones del orgasmo, así como al cierre de la vagina. En los hombres, este músculo se relaciona con las erecciones, las contracciones del orgasmo y la eyaculación. La sensación sexual es resultado de la distensión del recto al llenarlo y dilatarlo con el volumen de un enema que, en las mujeres, ejerce presión sobre la parte posterior de la vagina y, en los hombres, estimula la próstata y las vesículas seminales. Además, las contracciones de los músculos abdominales causadas por la expulsión de un enema pueden estimular, en las mujeres, el útero y la vagina, y en los hombres, la próstata, las vesículas seminales y el pene interno.

Debido a que los enemas implican al menos una desnudez parcial y la exposición y exploración del ano, a muchas personas les resultan vergonzosos. Entre los atractivos del juego con enemas se encuentran el psicodrama, el intercambio de poder, la humillación erótica, la disciplina, etc. Las escenas de castigo BDSM pueden utilizar volúmenes extra grandes o sustancias altamente irritantes para producir dolor y calambres.

Inyecciones La inyección de sustancias en o bajo la piel de los senos, los pezones, los labios genitales, el capuchón del clítoris o el prepucio del pene es una práctica mencionada con frecuencia en el fetichismo médico y que también aparece a menudo en la ficción erótica sadomasoquista. No está claro con qué frecuencia se llevan a cabo realmente estas prácticas. La inyección o infusión de grandes cantidades de líquido —generalmente solución salina estéril— conlleva riesgos higiénicos y fisiológicos.

Infusión escrotal

La infusión escrotal es una práctica de alto riesgo muy debatida en el fetichismo médico. Consiste en la infusión lenta de solución salina estéril en el escroto masculino. Esto provoca que el escroto se hinche, pese más y se descuelgue, lo cual resulta erótico para quienes tienen tales preferencias. Esta práctica también se considera una forma de «tortura de pene y testículos» (*cock and ball torture*).

Estimulación uretral

La estimulación del meato uretral y el estiramiento de la uretra resultan excitantes para algunas personas; asimismo, el control de la vejiga mediante catéteres, dentro de una dinámica de intercambio de poder, también puede vivirse como algo placentero. El lavado vesical (irrigación de la vejiga) también se incluye en esta categoría en sentido amplio. Otra variante de la estimulación uretral y vesical es el «entrenamiento con catéter», una práctica surgida en los últimos años; sin embargo, por su enfoque subyacente, se clasifica con mayor precisión dentro del BDSM.

Erótica dental La erótica dental se refiere a juegos de rol eróticos que implican los papeles de dentista y paciente; esta práctica utiliza instrumentos dentales —como abrebocas y espejos—, así como jeringas de anestesia, para intensificar la sensación de indefensión.

Véase también

Acrotomofilia Clismafilia Jugar a los médicos Parafilia

Referencias

Bibliografía

Gary L. Albrecht, "Encyclopedia of disability, Volume 2", Sage Publications, 2006, , p. 1437 Midori, "Wild Side Sex: The Book of Kink Educational, Sensual, And Entertaining Essays", Daedalus Publishing, 2005, , p. 211

Enlaces externos

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