La Batalla de TarijaConclusiones del historiador Ing. José Paz Garzón, de la Sociedad Geográfica y de Historia de Tarija y del Instituto Nacional Belgraniano.
Tarija es una referencia mayor geográficamente, ya que en los documentos y archivos de la época, se habla de la «toma de Tarija» o el «sitio de Tarija», y no de un sitiaje o una toma «de La Tablada», mucho peor la «de La Tablada de Tolomosa o de Tolomosa». En las memorias de los protagonistas, como la del comandante Gregorio Aráoz de Lamadrid, y de su lugarteniente, Lorenzo Lugones, son pruebas documentales para interpretar los hechos de la toma y «capitulación de Tarija». Batalla de Tucumán: se combatió en el «campo de Las Carreras» en las inmediaciones de la ciudad de San Miguel de Tucumán, actualmente Las Carreras es parte de la ciudad en la zona del parque Belgrano.Batalla de Salta: se combatió en el «campo Castañares» y en la ciudad, actualmente el Castañares es parte de la zona norte de la ciudad.Batalla de Tarija: se combatió en la villa de Tarija, en el «campo de La Tablada» y se dio la capitulación en el «campo de Las Carreras». Actualmente la ciudad de Tarija integra a La Tablada como un barrio y Las Carreras como el barrio La Pampa.Instituto Nacional Belgraniano y la Sociedad Geográfica y de Historia de Tarija.José Paz Garzón y Eduardo Valencia Paz. «Batalla de Tarija». Tarija, abril de 2017.José Pepe Paz Garzón, ingeniero geólogo, investigador, historiador, presidente de la Sociedad de Geografía e Historia de Tarija y miembro del Instituto Nacional Belgraniano. conocida también como de la Tablada de Tolomosa, fue una de las batallas que libró el Ejército del Norte de las Provincias Unidas del Río de la Plata en el contexto de la Guerra de la Independencia (1810-1825). Formó parte de la Cuarta expedición al Alto Perú, mientras el Gral Belgrano ocupaba la jefatura del Ejército patriota, y con el apoyo de las fuerzas güemesinas. La batalla comenzó por la tarde del 14 de abril en la villa de Tarija y concluyó el 15 de abril de 1817, y finalizó oficialmente por la tarde con la capitulación realista y la reinstauración del teniente gobernador rioplatense en la Villa de Tarija Francisco Pérez de Uriondo.
La batalla fue liderada por el coronel Gregorio Aráoz de Lamadrid, oficial del Ejército del Norte y subalterno de Manuel Belgrano y por el Tte. Coronel Francisco Pérez de Uriondo, oficial de las milicias lideradas por el Gral Güemes, Jefe del Ejército de Observación y Gobernador de Salta. Las fuerzas realistas estaban al mando del coronel Mateo Ramírez, siendo su brigadier general Jose de la Serna. Depuesto por la invasión realista Pérez de Uriondo de su cargo de teniente gobernador rioplatense de Tarija, la batalla concluye en la reconquista de la plaza por los patriotas rioplatense, en lo que fuera una acción conjunta de las milicias regulares del Ejército del Norte y de los gauchos Infernales y fuerzas güemesinas.
Hay que considerar que la villa de Tarija estaba en dominios del llamado Coronel Campero, último Marqués del Valle del Tojo quien fuera tomado prisionero por los realistas en la Sorpresa de Yavi unos 5 meses atrás (noviembre de 1816), y que Pérez de Uriondo, sobrino del Marqués, quedó luego como lugarteniente de esa plaza.
Antecedentes A fines de 1816 empezó una nueva ofensiva española al territorio rioplatense, el realista Melchor José Lavin —José Melchor Lavín o, Levín— había llegado a Tarija con sus tropas y, se enfrentó al teniente gobernador rioplatense de Tarija, Francisco Pérez de Uriondo, sobrino del Marqués de Yavi y oficial de las milicias de la Provincia de Salta, de quien dependía la villa de Tarija
El general español José de La Serna y Martínez de Hinojosa, invade Tarija el 28 de noviembre [diciembre] de 1816, y reorganiza los escuadrones “San Carlos” y el de “Cazadores”, nombrando comandante de ambos al coronel Antonio Vigil. En los primeros días de diciembre, el coronel Vigil con el escuadrón “Cazadores” y dos compañías de infantería, avanzan sobre las Salinas de en persecución del gobernador Francisco de Uriondo.
thumb|Brigadier General José de La Serna y Martínez de Hinojosa
En enero de 1817, el general La Serna decide avanzar para invadir Salta y Jujuy, dejando de gobernador al general Antonio María Álvarez, que a los pocos días por motivos de salud es reemplazado por el comandante español Mateo Ramírez en calidad de gobernador, y por los subcomandantes Andrés de Santa Cruz y Malacabeza a cargo de las milicias. Ocupada la provincia de Tarija por numerosas fuerzas realistas, los independentistas se encontraron desorientados y, se intentaron organizar por las zonas de Sella, Salinas, Bermejo y Padcaya.
Formación de la expedición al Alto Perú
Luego de la derrota de Viluma o batalla de Sipe Sipe (29 de noviembre de 1815) que sufriera Rondeau, el General Belgrano reasumió el mando del Ejército del Norte en agosto de 1816. Se abocó, en la ciudad de Tucumán, a reforzar el derrotado ejército y organizar una Última Expedición al Alto Perú, con el objetivo de consolidar la frontera Norte de las Provincias Unidas. Designó como su oficial de confianza al tucumano Gregorio Aráoz de Lamadrid, de destacada actuación en el Ejército desde la Batalla de Tucumán (1812), a quien ascendió a teniente coronel comandante del histórico cuerpo de Húsares. Contaba con un escuadrón de dos compañías con 173 plazas, que luego aumentó con prisioneros hechos en Santiago del Estero a cerca de 200 plazas.
Güemes pidió auxilio a Belgrano; luego de la Sorpresa de Yavi (noviembre de 1816), derrota que sufrieron las fuerzas güemesinas y ante la amenaza de Invasión Grande sobre Salta y Jujuy, con el ejército realista reforzado y dirigido por el brigadier José de la Serna. La posición del teniente gobernador de Tarija, Pérez de Uriondo, que dependía de la Gobernación de Salta y de toda la frontera Norte quedó en gran peligro, por lo que Belgrano decidió enviar una expedición del Ejército del Norte a cargo del Tte Coronel Lamadrid en auxilio. Belgrano entendió que la posición de toda la región del Tucumán, en el corazón de las Provincias Unidas y donde funcionaba el Congreso, se vería amenazada si se conseguía que De la Serna consolidara su posesión, ya que tenía recursos y comunicación con el Alto Perú para seguir avanzando.
Expresó Lamadrid que Belgrano:
Aráoz de Lamadrid aceptó la empresa respondiendo:
Aráoz de Lamadrid comenzó los preparativos, reuniendo 400 caballos herrados y 600 mulas indispensables para la expedición, en la que irían además 2 cañones ligeros de calibre 4, que Belgrano ordenó llevara. Fueron alistadas secretamente tres compañías de 50 hombres, además de los capitanes y oficiales, cada una pertenecientes respectivamente a los regimientos de infantería N.° 2, 3 y 9 del cuerpo del Ejército del Norte. Completaron la expedición 50 milicianos de Dragones al mando del capitán José Carrasco con funciones no combatientes, tomados del cuerpo apodado los “Peladitos” de Famaillá. La división llevaba 200 pesos fuertes para sus gastos. Aráoz de Lamadrid intercambió 12 soldados que se hallaban en otros cuerpos, que lo habían acompañado en la retirada de Culpina, por 36 reclutas de su cuerpo de húsares, por lo que éste se redujo a 150 plazas.
Partida de la división y cambio de planes Luego de partir de Lules y reunirse en la plaza de San Miguel de Tucumán, en donde Manuel Belgrano les entregó a cada soldado un poncho verde y los arengó, el 18 de marzo de 1817 partieron los más de entre 300 y 350 soldados y 50 milicianos con dos piezas de artillería, caballos y las mulas en número justo para las cargas, siendo la mayoría de estas últimas de las mismas que habían acompañado al ejército desde su retirada del Alto Perú luego de la Batalla de Viluma (o de Sipe Sipe).
Recorrido de la Expedición Partiendo de Tucumán hacia Trancas, la división subió a los valles Calchaquíes, llegando a los 8 días al valle de San Carlos, en donde desertaron dos infantes y luego a Guachipas. El objetivo era tomar el camino del Descampado, por los valles de altura hasta la Puna, evitando por el Este el Camino Real y las fuerzas realistas que invadían las ciudades de Salta y Jujuy.
Aráoz de Lamadrid creyó que la división perecería en el despoblado de Atacama, pero, De La Madrid decidió detenerse en Salta, y desde allí envió una vanguardia al teniente gobernador Francisco Pérez de Uriondo, en la villa de Tarija para dar a conocer la necesidad de auxilio y subsidios de monturas, caballos, mulas, entre otras cosas, quien contestó que se proporcionaría de estas en Tarija. Al día siguiente, desde San Carlos continuó su ruta por el Descampado, pasando por la Puna jujeña por Casabindo, Yavi desde donde continuó hasta Tarija, sin ser visto por los realistas. ruta por el norte de Jujuy, viajando en dirección a las tierras del Marquesado de Yavi, pasó por Casabindo, y sin ser visto por los realistas se dirigió a Tarija.
Cangrejillos Al atravesar el camino de postas del oeste de Tarija con la quebrada de Humahuaca, el 8 de abril una partida al mando del capitán Mariano García, se dirigieron desde Colpayo a Cangrejillos. En el camino se cruzó, en Cangrejillos, con una patrulla realista que venía del sitio de Yavi, apresando a 6 hombres y dando muerte a un teniente y 6 soldados, allí fue muerto el teniente de húsares Cayetano Mendoza. Interceptó el correo de la guarnición realista en Tarija, a cargo del cnel. Mateo Ramírez, en la cual indicaba que estaba sin municiones debido enfrentamientos con la resistencia patriota de Pérez de Uriondo. Este prematuro ataque alertó al ejército realista, que tomó precauciones, sin embargo, la expedición logró pasar por las cercanías de Yavi sin ser percibida.
Aráoz de Lamadrid había enviado desde San Carlos un parte a Belgrano expresando los motivos del cambio de ruta, al acercarse a Tarija recibió la respuesta en términos de queja por el cambio de planes. Aráoz de Lamadrid respondió reprochando no haber recibido las cabalgaduras necesarias para atravesar el desierto y reclamando cierta libertad de acción en vistas de la lejanía en que se hallaba su comandante.
Entrada a Tarija El trayecto para llegar a la Villa de Tarija fue por el camino de Guaillajara —o Guayajara—, la Pampa de Taxara y la cuesta de Sama, que desde Pasajes llega a Pinos y, luego, directamente pasar por el río Camacho, por entre Chaguaya y Alisos, rodeando Concepción para llegar a Tolomosa y por la Puerta del Gallinazo —oeste de la Villa—.
Lugones indica los siguientes términos:
También se indica que:
Como consecuencia de recorrer el altiplano, las cumbres y quebradas que estaban entre 2800 y 3000 y bajar luego a 1700 , altura media del valle de Tarija, fue el cansancio de tropas y cabalgaduras. Lamadrid, al enterarse de que Uriondo había sido destituido por los realistas como gobernador, evita la vanguardia organizada por José de la Serna, y llega al grueso de la tropa comandada por el gobernador realista, Mateo Ramírez, en la Villa de Tarija con su cuartel general; 140 jinetes y algo de artillería al mando de los subcomandantes Malacabeza y Andrés de Santa Cruz y Calahumana ubicados en el Valle de la Concepción.
Batalla de Tarija
thumb|160px|left|Coronel, Gregorio Aráoz de Lamadrid (Tucumán, Argentina), tenía 21 años en abril de 1817. thumb|160px|left|Capitán, Lorenzo Lugones (Santiago del Estero, Argentina), tenía 20 años en abril de 1817.