Los jardines de Piquío son un conjunto ajardinado situado en el barrio de El Sardinero, en Santander (Cantabria, España). El conjunto, concebido inicialmente por el arquitecto municipal Ramiro Sáinz Martínez en 1925, ha experimentado diversas reformas a lo largo del tiempo, aunque su configuración actual conserva en buena medida las características del diseño original.

thumb|right|Promontorio de Piquío en 1914, previo a la construcción de los jardines. A la izquierda, se pueden observan unos capazos de mimbre utilizados duran los «baños de ola» por las clases pudientes para protegerse del sol y evitar que su piel se bronceara.

thumb|right|Los Jardines de Piquío, se articulan con plataformas y escaleras a diferente nivel que dan paso a una sucesión de miradores, tomando como idea alegórica la de la proa de un «trasatlántico».

El jardín se extiende sobre el promontorio de Piquío, entre la Primera y la Segunda Playa del Sardinero, y constituye uno de los principales miradores del litoral santanderino. Su trazado combina caminos, parterres, escalinatas, rampas, plataformas y pérgolas, integrando el espacio ajardinado con el paisaje marítimo y las vistas sobre las playas y el abra de El Sardinero.

Historia

Situados en un punta rocosa que divide las dos playas, a medidado del se crearon unos pequeños jardines de estilo agreste, acorde al lugar. En 1925 comenzó la reforma urbanística y paisajística de la zona de El Sardinero situada entre sus dos playas, de acuerdo con un proyecto del arquitecto municipal Ramiro Sáinz Martínez. La actuación contemplaba la transformación del entorno del promontorio de Piquío y su integración en el conjunto paisajístico y urbano del litoral de Santander.

Gracias a su posición estratégica, Piquío contó desde antiguo con una batería de cañones. Ya durante la Guerra Civil, se levantaron además dos puestos de ametralladora que se conservan en la actualidad: uno se encuentra en el saliente que separa la Primera Playa de la Segunda, y el otro, en el paseo contiguo a esta última.

Tras la Guerra Civil , el espacio fue acondicionado como jardín. Posteriormente se realizaron nuevas actuaciones que modificaron parcialmente su configuración. El conjunto fue adquiriendo el aspecto que presenta en la actualidad, caracterizado por la sucesión de rampas, escalinatas, plataformas y miradores, complementados por elementos ornamentales como las pérgolas. Su disposición permite aprovechar las condiciones topográficas del promontorio y las vistas hacia el mar.

En 2024 comenzaron las obras de rehabilitación de los jardines, que se prolongaron durante casi dos años. La actuación, con una inversión de aproximadamente 2,3 millones de euros, tuvo como objetivo recuperar elementos del diseño histórico y mejorar la conservación y accesibilidad del conjunto. Los jardines fueron reabiertos al público en 2026.

Características

thumb|right|Mirador de los jardines con la mesa zodiacal.

Los jardines están organizados mediante una sucesión de caminos y parterres, acompañados por hileras de tarays y otros elementos vegetales. Entre los ejemplares arbóreos destacan varias palmeras canarias, además de árboles de gran porte como un antiguo eucalipto, de aproximadamente 4,20 m de diámetro, y un olmo de unos 2,50 m de diámetro. También se encuentran una sófora llorona, una acacia del Japón y diversas especies arbustivas, entre ellas el aligustre.

El conjunto incorpora diversos elementos ornamentales y artísticos, entre los que destacan la Bola del Mundo, la mesa zodiacal, las pérgolas y la fuente Lavapiés.

La mencionada Bola del Mundo, también denominada tierra paralela, es uno de los principales elementos del jardín. Se trata de una representación esférica de la Tierra instalada con su eje paralelo al eje terrestre. La disposición de la esfera permite reproducir la iluminación solar sobre el planeta y mostrar la distribución entre las zonas diurna y nocturna. El dispositivo funciona además como un reloj de sol esférico: la línea que separa las zonas iluminada y oscura —el terminador— permite determinar la hora solar mediante las marcas situadas sobre el ecuador de la esfera.

En uno de los miradores orientados hacia el mar se encuentra una mesa circular de piedra, obra del ceramista Víctor González. La superficie está decorada con representaciones zoomorfas correspondientes a los doce signos del zodiaco, por lo que se conoce como mesa zodiacal. En un nivel superior se dispone un conjunto de pérgolas sostenidas por tarays y comunicadas con el mirador mediante escaleras. Otras hileras de estos árboles acompañan los bancos situados frente a las playas del Sardinero.

La disposición de los diferentes elementos permite crear una sucesión de espacios y perspectivas hacia el litoral. Los caminos y escalinatas articulan las distintas plataformas del jardín, mientras que los miradores y bancos están orientados hacia la Primera y la Segunda Playa del Sardinero, convirtiendo el paisaje marítimo en uno de los principales elementos del conjunto.

En la actualidad, los jardines de Piquío constituyen un espacio público destinado principalmente al paseo y al descanso. Su ubicación y sus miradores los convierten asimismo en uno de los puntos destacados para contemplar el litoral de Santander. El espacio acoge ocasionalmente actividades culturales y pequeños eventos artísticos.

Referencias

Categoría:Parques y jardines de Santander