Julio De Caro (Buenos Aires, 11 de diciembre de 1899 - Mar del Plata, 11 de marzo de 1980) fue un violinista, director de orquesta y compositor de tango argentino.
Primeros años
Era el segundo de los doce hijos del matrimonio formado por Matilde Ricciardi Villari y José De Caro De Sica y nació en una casona del barrio de Balvanera en la calle de la Piedad (actual Bartolomé Mitre) a la altura de Azcuénaga de la ciudad de Buenos Aires. Se habían casado en Buenos Aires, eran italianos y vinculados al arte: la madre había trabajado profesionalmente como cantante y el padre había estudiado música en Italia y trabajado en el conservatorio de la Scala de Milán.
Desde su infancia estuvo muy unido a su hermano Francisco, quien era poco menos de dos años mayor que él. Posteriormente la familia se mudó a la calle Bolívar y luego a San Telmo (actual Defensa) al 200, en el barrio del mismo nombre donde su padre instaló un conservatorio y un negocio de venta de partituras e instrumentos musicales al que concurrían muchos músicos, por lo cual los hermanos crecieron en contacto con el ambiente musical de la época. Estudió inicialmente en una escuela primaria del barrio y luego cuando su familia retornó al barrio de Balvanera mudándose a una casa en México y Catamarca siguió estudiando primero en el Colegio San José y luego en el Colegio Nacional Mariano Moreno cursando el secundario. Además en 1913 comenzó a ayudar a su padre dando clases de teoría y solfeo.
Sus estudios musicales
Siguiendo directivas del padre, desde pequeño Julio De Caro estudió piano en tanto su hermano Francisco se dedicaba al violín, primero con su padre y luego con David G. Bolia (quien había estudiado en el famoso conservatorio de Nápoles, Italia, y fundó en 1888 en Buenos Aires el Conservatorio Melani, que actualmente (año 2008) funciona en Avenida Independencia y Rincón, bajo la dirección de su nieta). En algún momento, sin embargo, se dieron cuenta de que preferían el instrumento del otro. Como no se animaban a pedírselo directamente al padre lo hicieron con la mediación de su madre y obtuvieron la conformidad paterna para intercambiar los instrumentos que estudiaban.
Julio fue a estudiar con el maestro Fracassi en tanto Francisco ingresó en el Conservatorio Williams. Se trataba en los dos casos de instituciones de prestigio y fue así que pronto empezaron a realizar recitales, incluso en la sala Príncipe George´s Hall ubicada en la calle Sarmiento, a la que solamente se llegaba con conocimientos musicales sólidos. Tanto los estudios de los hermanos De Caro como los recitales eran de lo que el padre llamaba música seria, con total exclusión de música popular.
En 1915 Julio participó en el actual teatro Liceo (entonces teatro Lorea) como segundo violín en la orquesta de la compañía de zarzuela, gracias al empresario Arturo De Bassi, que era amigo del padre. Pese a que pidió que no se lo contara al padre, este se enteró y además de obligarlo a devolver los cinco pesos ganados por esa actuación lo tuvo como castigo ocho días en un rincón a pan y agua.
Francisco y Julio, sin embargo, habían comenzado a concurrir a lugares donde los maestros Roberto Firpo, Arolas, Cobián y otros músicos de su nivel ejecutaban música de tango y, a escondidas, empezaron a leer y practicarla.
Inicio como músico profesional
En 1917 un grupo de amigos que acompañaba a Julio en el salón Palais de Glace se unieron para reclamarle que subiera al escenario, por lo que el requerido se vio compelido a ocupar en la orquesta de Firpo el lugar del violinista, quien le prestó su instrumento, para ejecutar un tango con ella, recibiendo al terminar las felicitaciones del director y de Eduardo Arolas que se encontraba presente.Sierra, Luis Adolfo: La escuela decareana pág. 1052 en La historia del tango vol. 7, 1977, Buenos Aires, Ediciones Corregidor Días después Arolas, que en ese momento tenía un éxito clamoroso, visitó al padre de Julio para proponerle su incorporación a su orquesta y la respuesta fue negativa (el padre había resuelto que estudiara medicina) pero un poco más adelante Julio debutaba a los 18 años y sin conocimiento de su padre, en el conjunto del bandoneonista Ricardo Luis Brignolo reemplazando temporalmente al violinista titular.
Esas dos semanas de actuación mostraron a Julio lo que seguramente ya vislumbraba, esto es su vocación tanguera, y lo decidieron a aceptar el pedido de Arolas y fue así que pocas semanas después quedaba estructurado un quinteto con Roberto Goyeneche al piano, Rafael Tuegols y De Caro en violín, y Manuel Pizarro y el mismo Arolas en bandoneón. Con este conjunto estrenó Julio Mon beguin, su primer tango.
Al no aceptar su padre que Julio abandonara sus estudios y se dedicara a la música popular, fue echado de su casa y Francisco siguió el mismo camino sin esperar que lo echaran. El conjunto de Arolas hacía exitosas presentaciones en cabarés y cafés céntricos y en la temporada de verano viajaron al Uruguay para actuar en los hoteles municipales de Montevideo culminando las actuaciones en el Teatro Solís donde animaron los bailes de Carnaval. En esa ciudad Julio se reencontró con Francisco que había fijado residencia en ella y trabajaba como pianista en salas cinematográficas acompañando las películas mudas y también en cabarés.
Ambos hermanos, que recibían buenas retribuciones por su labor, también producían juntos y así crearon el tango Mala pinta y luego otros como Mi encanto, Pura labia, Don Antonio, A palada, Era buena la paisana, Percanta arrepentida, Bizcochito, Gringuita y La cañada.
Al regresar en 1919 comenzó Arolas una gira por la Provincia de Buenos Aires pero en medio de ella Julio De Caro y el pianista José María Rizzuti que había sustituido a Goyeneche tuvieron un desacuerdo económico con Arolas, se separaron del conjunto y regresaron a Buenos Aires. En esta ciudad de reunieron con el bandoneonista Pedro Maffia que por iguales motivos había dejado la orquesta de Roberto Firpo y con el violinista José Rosito y formaron un cuarteto que inició sus actuaciones en el Café El Parque de Talcahuano y Lavalle.. En ese lugar Maffia estrenó su tango Pelele, Maffia y De Caro estrenaron Tiny y Rizzuti y De Caro estrenaron Pulgarín.
Algún tiempo después y pese al éxito de público que tenían, el conjunto se disolvió en forma amigable porque sus integrantes habían recibido propuestas que los satisfacían: Maffia volvía con Firpo, De Caro y Rizzuti se incorporaron a la primera orquesta de Osvaldo Fresedo para actuar en el Casino Pigall. Durante el viaje que Fresedo hizo a Estados Unidos a mediados de 1920 para grabar el conjunto continuó actuando en el lugar pero al regreso Fresedo los dejó en libertad de acción porque no pensaba reincorporarse a la orquesta.
Su paso por la orquesta de Minotto Di Cicco
Al poco tiempo Julio viaja a Montevideo para hacer una serie de actuaciones con Enrique Pedro Delfino. Cuando finalizan en 1922 permaneció en Montevideo donde poco después se incorporó a la orquesta del bandoneonista Minotto Di Cicco. Más adelante Francisco se unió a la orquesta para reemplazar al pianista Fioravanti Di Cicco y esa fue la primera oportunidad en que los hermanos trabajaron juntos en una agrupación profesional. Julio estrenó allí sus tangos La Farándula, Maridito Mío, Milonga Corrida, Jardín florido y Minotito y en la misma época los hermanos De Caro compusieron La mazorca y El bajel.
La relación profesional de Julio con Minotto finalizó en excelentes términos cuando el primero aceptó la propuesta de incorporarse al trío integrado por Antonio Gutman en bandoneón, Roque Ardit en piano y Pedro Aragón en violín con la finalidad de mejorar con sus conocimientos de música el estilo de ejecución del conjunto.
En la orquesta de Cobián
Al terminar el verano de 1923 Julio vuelve a Buenos Aires y se incorpora a la orquesta que estaba organizando el prestigioso pianista y compositor Juan Carlos Cobián, conjunto que quedó para la historia pues significó el antecedente directo del movimiento de transformación instrumental más importante del tango,Sierra, Luis Adolfo: La escuela decareana en La historia del tango vol. 7 pág. 1063, Buenos Aires 1977, Ediciones Corregidor integrada por Juan Carlos Cobián (piano), Agesilao Ferrazzano y Julio De Caro (violines), Pedro Maffia y Luis Petrucelli (bandoneones) y Humberto Costanzo (contrabajo). Actuaron en el Abdulla Club de la Galería Güemes y grabaron para RCA Victor, entre ellos los temas de De Caro La machona, Astor, Carita de ángel y La confesión.
Tocar para la alta sociedad
En diciembre de 1923 un empresario le ofreció a Francisco De Caro que con una agrupación de cinco o seis músicos actuara para las fiestas de fin de año en reuniones en diversas residencias de gran categoría percibiendo la suma de ochocientos pesos por baile, que era muy elevada para la época. Se unió así con Julio, que estaba sin trabajo porque Juan Carlos Cobián había disuelto su conjunto, Emilio De Caro y el contrabajista Leopoldo Thompson más Maffia y Petrucelli. No solamente las presentaciones fueron muy exitosas sino que además la impecable vestimenta de los músicos (smoquin, camisa de pechera dura y cuello palomita) más la intachable conducta que mostraron contribuyeron a la definitiva aceptación del tango en la alta sociedad porteña.
Con el principal propósito de continuar juntos ya que se sentían a gusto en la orquesta (que todavía no tenía nombre) aceptaron tocar en el café Colón de Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen donde les pagaban treinta y cinco pesos por cada tarde de actuación y participar en programas experimentales de Radio Sudamérica, esto último gratis pues buscaban promoción.
Sin embargo, pese a sus deseos, los músicos decidieron dar por terminadas las actuaciones en unas pocas semanas porque los ingresos eran insuficientes pero antes de ello recibieron la nueva propuesta de tocar en el salón L´Aiglon de Florida entre Cangallo y Bartolomé Mitre durante los bailes de Carnaval con una retribución que permitía formar una orquesta de veinte músicos. Convinieron que si bien la orquesta se mantendría sin nombre como hasta el momento, se anunciaría bajo la conducción de Julio De Caro.
La orquesta quedó formada en esta forma: Julio, Alberto y Emilio De Caro, Lorenzo Olivari, Esteban Rovati, Bernardo Germino y Antonio Arcieri en violines, Pedro Maffia, Luis Petrucelli, Ricardo Brignolo, Luis D´Abraccio, Ángel Danesi, Nicolás Primiani, Miguel Orlando y Luis Minervini en bandoneones, Francisco De Caro y Roberto Goyeneche en pianos y Leopoldo Thompson y Olindo Sinibaldi en contrabajos.
Terminados los bailes de Carnaval Julio y Francisco volvieron a las presentaciones en el café Colón y por allí apareció el conde Chikoff para ofrecerles un contrato de seis mil pesos por mes para el sexteto para tocar en el Vogue´s Club, que organizaría tés danzantes pensados para la alta sociedad en el local del Palais de Glace. Al mismo tiempo recibieron el ofrecimiento para grabar en RCA Víctor.
Poco antes del debut, Maffia y Petrucelli deciden abandonar la orquesta, incidentalmente irritados por una publicidad del Vogue's Club que anunciaba la orquesta "de" Julio De Caro. La agrupación necesitaba urgente su reemplazo, pues se acercaba el día del debut. Prácticamente en las vísperas Maffia, que acababa de perder mucho dinero en el juego, le ofreció volver al conjunto hasta hallar otra ubicación, lo que aceptó Julio aunque su relación personal continuó tirante. Por otra parte, por mediación del bandoneonista Enrique Pollet conoció, escuchó y contrató de inmediato a Pedro Laurenz.