La tortuga de cuatro ojosSometimes confused with a related and similar species, Beale's four-eyed turtle (Sacalia bealei ). (Sacalia quadriocellata) es un reptil del orden Testudines. Su nombre se refiere a dos manchas de color amarillo brillante o verde que aparecen en la parte posterior de su cabeza y que pueden parecer otro par de ojos. Una pequeña tortuga de arroyo, tan discreta que apenas se la ha visto en libertad, que lleva en la nuca un segundo par de "ojos" pintados para confundir a sus depredadores. Habita los torrentes de montaña del sur de China, Laos y Vietnam, y hoy sobrevive en menos del diez por ciento de la población que tenía hace pocas décadas.

Identificación Fuera del agua, Sacalia quadriocellata es fácil de pasar por alto: es pequeña, de colores apagados y pasa la mayor parte del tiempo inmóvil.

El caparazón es ovalado y alcanza entre 11 y 15 centímetros de longitud, sin diferencias notables de tamaño entre machos y hembras. Su color va del tostado amarillento al marrón chocolate oscuro, casi negro en algunos individuos, con un patrón de líneas y manchas irregulares que se concentran en las costuras de las escamas del caparazón (escudos). A lo largo del centro corre una quilla que es marcada en los juveniles y se suaviza con la edad.

La cabeza es de un beige oscuro que puede virar a negruzco o azulado, salpicada de motas claras entre la mandíbula y las orejas. Del pliegue de piel situado justo detrás de la cabeza nacen varias franjas amarillas, de ancho medio y espaciadas con regularidad, que recorren el cuello hasta desvanecerse en su base. La garganta suele ser rosada o roja. Las patas están muy palmeadas, una adaptación a la vida en corrientes de agua y a la necesidad de trepar entre rocas.

Como en muchas tortugas, los machos se distinguen por una cola más larga y gruesa que la de las hembras; estas últimas, en cambio, desarrollan un caparazón proporcionalmente más alto y una pelvis más ancha, lo que les da mayor volumen abdominal interno para alojar los huevos.

Posee ocelos nucales, dos pares de manchas circulares en la parte posterior de la cabeza, amarillas o verde-azuladas, cada una con un punto central negro que imita una pupila. En juveniles y hembras los ocelos tienden al amarillo; en los machos adultos, a un verde azulado más pálido. Esto último se le conoce como dicromatismo.

El par de ocelos principal El par mejor desarrollado, casi siempre presente en todos los individuos y el que sirve como principal criterio de identificación frente a su pariente S. bealei.

El segundo par, más pequeño Menos marcado y, en algunas poblaciones o individuos, apenas visible. Es precisamente la variabilidad de este segundo par lo que separa a S. quadriocellata (cuatro ocelos claros) de S. bealei (par frontal difuminado).

La hipótesis más aceptada es la de mimetismo de ocelos, la misma estrategia que usan muchas mariposas: un segundo "rostro" falso puede confundir o sobresaltar momentáneamente a un depredador, o desviar su ataque hacia una zona menos vital del cuerpo, ganando a la tortuga el instante que necesita para retraerse o huir.

Se la confunde con su pariente cercana S. bealei, que casi siempre muestra solo dos ocelos bien desarrollados.

Etimología El nombre de la especie quadriocellata, "de cuatro ocelos" describe exactamente lo que se ve al mirarla desde atrás: dos ojos verdaderos, pequeños y oscuros, y detrás de ellos, dos pares de manchas circulares que imitan otro rostro.

Taxonomía El género Sacalia agrupa a las llamadas "tortugas asiáticas de ojos", conocidas así de forma colectiva sin importar cuántos ocelos exhiba cada especie en concreto.

La especie fue descrita en 1903 por el herpetólogo austríaco Friedrich Siebenrock como una variedad de Clemmys bealii, a partir de ejemplares recogidos en Phuc Son, al norte de la región de Annam, en Vietnam. Con el tiempo pasó por varias combinaciones de nombre (Clemmys quadriocellata, Clemmys bealei quadriocellata, Sacalia bealei quadriocellata) hasta consolidarse como especie propia, Sacalia quadriocellata, clasificación que sigue vigente hoy.

Durante mucho tiempo se consideró que el género tenía únicamente dos especies: S. bealei, endémica del sureste de China, y S. quadriocellata, repartida entre el sur de China y el norte de Indochina. Estudios genéticos recientes basados en ADN mitocondrial mostraron, sin embargo, que la población de la isla china de Hainan es un linaje aislado y morfológicamente distinto (diferente en tamaño corporal, forma de la cabeza y del caparazón, y en el número y disposición de sus manchas) por lo que hoy se reconoce como una tercera especie propia: Sacalia insulensis, la "tortuga de cuatro ojos de Hainan".Un hallazgo curioso: en cautiverio, un macho de S. quadriocellata logró cruzarse con una tortuga caja rayada (Cuora trifasciata), y la cría resultante heredó el patrón de cuatro ocelos. Esto hace pensar que la misteriosa "tortuga china de ojos falsos" (Sacalia pseudocellata), descrita a partir de un puñado de ejemplares atípicos, podría no ser una especie válida, sino en realidad un híbrido de este tipo.Parham et al. (2001), Buskirk et al. (2005).

Distribución y hábitat La tortuga de cuatro ojos no ocupa un territorio continuo, sino una serie de núcleos de bosque montañoso separados entre sí, todos por debajo de los 500 metros de altitud.

El ejemplar sobre el que se describió la especie procedía de Phuc Son, en el norte de la antigua región de Annam (Vietnam). Desde allí, el área de presencia conocida se extiende de forma discontinua hacia el interior de China, provincias de Guangdong, Guangxi, Fujian y Jiangxi y hacia el noreste de Laos, siguiendo la cordillera de los Annamitas.

El hábitat son arroyos y pequeños torrentes de corriente clara dentro de bosques perennifolios subtropicales y tropicales, casi siempre en terreno montañoso. Prácticamente toda la población conocida vive por debajo de los 500 metros de altitud, y la mayoría entre 170 y 470 metros.

Vivir entre piedras y correntadas ha hecho de esta tortuga una escaladora hábil: usa sus patas fuertemente palmeadas tanto para nadar como para trepar por rocas húmedas, algo poco habitual entre las tortugas de agua dulce.

Alimentación No existen estudios detallados sobre la dieta silvestre de la especie, pero las observaciones disponibles, sumadas a la experiencia en cautiverio, dibujan una tortuga poco selectiva. Alimentándose de lombrices de tierra, caracoles y otros moluscos, crustáceos de agua dulce e insectos como grillos. Peces capturados ocasionalmente en las pozas y remansos de los torrentes que habita.

Además de vegetación sumergida, hojas verdes y ciertos frutos caídos al agua completan una dieta claramente omnívora.

Comportamiento Seguir a esta tortuga en libertad sin alterar su comportamiento es casi imposible, así que buena parte de lo que se sabe proviene de estudios con cámaras de vigilancia sobre ejemplares en cautiverio, complementados con seguimiento por hilo y carrete en el campo.

En libertad: movimiento más frecuente entre las 18:00 y las 06:00; actividad moderada de 06:00 a 12:00; casi nula de 12:00 a 18:00.

En cautiverio: pico de actividad de 07:00 a 13:00, con un segundo pico de 19:00 a 03:00; actividad baja el resto del día.

El contraste es llamativo: en libertad la especie se comporta como un animal crepuscular y nocturno, mientras que en cautiverio buena parte de su actividad se desplaza hacia las horas diurnas. Se atribuye a la ausencia de depredadores, a horarios fijos de alimentación y a condiciones de temperatura más estables en el terrario. Un estudio detallado con 15 ejemplares registró un año completo de comportamiento, describiendo 75 conductas distintas agrupadas en ocho categorías: alimentación, eliminación, conflicto, alerta, descanso, locomoción, cortejo y otras.

También existe un ritmo anual: la actividad general aumenta entre abril y septiembre. La actividad de los machos decae en junio, mientras que la de las hembras se dispara ese mismo mes y vuelve a repuntar en enero, coincidiendo con el período de mayor puesta de huevos en libertad. En cautiverio, en cambio, la puesta se concentra entre finales de mayo y mediados de junio.

Reproducción Todo el cortejo de Sacalia quadriocellata ocurre dentro del agua y siempre lo inicia el macho.

Si la hembra está en reposo, el macho se orienta frente a ella y se aproxima despacio, con la cabeza y el cuello extendidos apuntando hacia su cuerpo. Si en cambio la hembra se está desplazando, el cortejo comienza con una persecución: el macho nada o camina rápido por el fondo del arroyo tras ella.

Al acercarse, el macho despliega varios patrones de "olfateo" sobre la hembra. Cumplen al menos dos funciones: reconocer la especie y el sexo del individuo (incluyendo si la hembra ha ovulado, ya que su región inguinal y cloacal se vuelve aromática durante la receptividad reproductiva) y, en segundo lugar, estimularla mediante el contacto. Otro despliegue habitual es el balanceo de cabeza, que puede prolongarse hasta 41 segundos. Cuando la hembra se vuelve receptiva relaja la cola, lo que permite al macho colocarse para la cópula y entrelazar su cola con la de ella.Ovulación: diciembre a marzo. Una sola puesta al año, de un promedio de 2,47 huevos (rango de 1 a 4). Incubación media de 105,9 días en cautiverio (89–122 días), frente a unos 120 días registrados en poblaciones silvestres.Los huevos pesan en promedio 16 gramos, con un ancho medio de 2,36 cm y una longitud media de 4,65 cm. Curiosamente, las crías recién nacidas son monomórficas: sus ocelos aún no muestran diferencia de color entre sexos, por lo que es imposible determinar visualmente si un recién nacido es macho o hembra.

Historia de cría en cautiverio

Seis años sin un solo cortejo Entre 1998 y 2004, un estudio con 45 ejemplares no registró comportamiento de cortejo en los machos ni puesta de huevos en las hembras. Solo entre 2004 y 2007, combinando inyecciones hormonales (LHRH-A) con una reducción del estrés de cautiverio, se logró inducir cortejo y cópula por primera vez, en septiembre-octubre de 2005. Los machos de control, sin tratamiento hormonal, nunca mostraron cortejo.

Estado de conservación La UICN clasifica hoy a Sacalia quadriocellata como En Peligro Crítico; en una evaluación anterior, del año 2000, figuraba como "En Peligro". La especie está además incluida en el Apéndice II de CITES, lo que regula (sin prohibir del todo) su comercio internacional, incluidas piezas y derivados como el caparazón.

La principal amenaza es la recolección intensiva para el comercio de mascotas, sumada a la destrucción, degradación y alteración de su hábitat de arroyos forestales. Durante décadas, el caparazón de tortugas de agua dule del sur de Asia (incluida esta especie) ha alimentado además el mercado de la medicina tradicional china: solo Taiwán importó, entre 1992 y 1998, alrededor de 940 toneladas de hueso de tortuga de caparazón duro y 200 toneladas de caparazón blando. Investigaciones farmacológicas recientes no han hallado diferencias entre el hueso de animales criados en granja y el de animales capturados en el medio silvestre, lo que abre la puerta a aliviar la presión sobre las poblaciones salvajes mediante la producción en granjas y el uso de alternativas herbales.

La combinación de una biología reproductiva lenta (una sola puesta al año, de apenas unos pocos huevos) con una demanda comercial sostenida explica por qué la recuperación de la especie es tan difícil una vez que una población local se reduce.

Esfuerzos en marcha: Protección legal y cría de conservación

China / Hong Kong Protección legal: La especie está protegida en estado silvestre.

Vietnam Comercio restringido: Incluida en el Grupo IIB del listado nacional de fauna forestal en peligro, rara y valiosa; su comercio está fuertemente regulado.

Global CITES Apéndice II: El comercio internacional de ejemplares y derivados está sujeto a permisos y control.