Hospitales fundados por España en América hace referencia al conjunto de instituciones sanitarias —hospitales, enfermerías, casas de socorro, lazaretos y hospicios— erigidas por la Corona española, los cabildos, las cofradías y las órdenes religiosas en los territorios americanos bajo dominio español entre 1492 y 1898, año en que España perdió sus últimas posesiones continentales y antillanas tras la guerra hispano-estadounidense. El primero de ellos, el Hospital de San Nicolás de Bari, se erigió en Santo Domingo (isla de La Española) por orden del gobernador fray Nicolás de Ovando entre 1503 y 1508, apenas once años después de la llegada de Cristóbal Colón.

A lo largo de casi cuatro siglos, la fundación de hospitales se convirtió en una política sistemática de la Corona, recogida ya en la primera ley del primer libro de las Leyes de Indias, que ordenaba erigir hospitales en «todos los pueblos de Españoles e Indios». La ejecución material de esta política recayó en agentes muy diversos —virreyes, cabildos, obispos, cofradías laicas y, sobre todo a partir de finales del , órdenes religiosas especializadas como la de San Juan de Dios y la de Belén—, lo que dio lugar a una red asistencial heterogénea en tamaño, financiación y continuidad.

La historiografía no ha fijado una cifra única ni indiscutida del número total de hospitales fundados por España en América; las estimaciones varían sensiblemente según el periodo, el territorio y el criterio empleado para definir qué institución cuenta como «hospital», cuestión que se desarrolla en la sección Estimaciones cuantitativas y debate historiográfico. Algunas de estas fundaciones permanecen activas en la actualidad, como el Hospital de Jesús Nazareno de Ciudad de México, en funcionamiento ininterrumpido desde 1524, o el Hospital de la Concepción de San Germán (Puerto Rico), fundado entre 1511 y 1512.

Marco jurídico e institucional La obligación real de fundar hospitales en los territorios americanos aparece muy temprano en la legislación indiana. Las instrucciones dadas al gobernador Nicolás de Ovando contemplaban ya la construcción de casas de acogida para curar tanto a cristianos como a indígenas, recurriendo para su edificación a mano de obra indígena reclutada por mandato real. Una real cédula de 1511 estableció además que españoles e indígenas debían ser atendidos en los mismos establecimientos. Esta política se formalizó jurídicamente en la primera ley del primer libro de la Recopilación de Leyes de los Reinos de las Indias, cuyo texto se remonta a una pragmática del 7 de octubre de 1541, y que ordenaba a virreyes, audiencias y gobernadores fundar hospitales en todas las poblaciones de españoles e indios. La compilación definitiva de esta legislación se publicó en 1680 bajo Carlos II.

Según la clasificación empleada por la historiografía sobre la Nueva España, los hospitales americanos pueden agruparse en tres categorías según su patronato: los dotados directamente por la Real Hacienda bajo el Real Patronato, los fundados por cabildos o particulares que más tarde recibieron ayuda real, y los sostenidos exclusivamente con limosnas y rentas privadas sin intervención de la Corona. A partir de finales del la administración de buena parte de estos establecimientos pasó a órdenes religiosas especializadas en la asistencia hospitalaria, en particular la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y la Orden de Belén (betlemitas), además de cofradías como la de la Santa Caridad. En 1570 la Corona extendió a América la institución del Protomedicato, encargada de regular el ejercicio de la medicina y estrechamente vinculada a la vida hospitalaria.

Los primeros hospitales (1503-1552) El historiador de la medicina Marco Antonio Ayala-García reconstruyó cronológicamente los diez primeros hospitales erigidos en la América continental entre 1503 y 1534, todos ellos en un radio geográfico que comprendía la actual República Dominicana, México y Guatemala. +Los diez primeros hospitales de la América continental española (1503-1534)N.ºNombreLugarAño de fundaciónFundadorSituación posteriorIHospital de San Nicolás de BariSanto Domingo (La Española)1503-1508Fray Nicolás de OvandoEn ruinas; funcionó hasta el IIHospital de Jesús NazarenoCiudad de México1524Hernán CortésActivo en la actualidadIIIHospital de San LázaroCiudad de México1524Hernán CortésDestruido en 1528; reabierto en 1572 por el Dr. Pedro LópezIVHospital de la MisericordiaSantiago de los Caballeros (Guatemala)1527Jorge de AlvaradoDestruido en 1541 por el alud del Volcán de AguaVHospital de San Juan de UlúaVeracruz1528Fray Juan de ZumárragaCerrado en 1539VIHospital de Santa Fe de los AltosCiudad de México1532Fray Vasco de QuirogaCerrado en el VIIHospital Real de los NaturalesAcámbaro (Guanajuato)1532Fray Antonio de Bermul y Juan de QuemadaCerrado en el VIIIHospital de Santa Fe de la LagunaPátzcuaro (Michoacán)1533Fray Vasco de QuirogaCerrado en el IXHospital Real de San José de los NaturalesCiudad de México1534Fray Pedro de GanteCerrado en 1822XHospital Real de las Bubas (del Amor de Dios)Ciudad de México1534Fray Juan de ZumárragaFusionado en 1734 con el de San Andrés; antecedente del actual Hospital General de México Fuera de este eje antillano-mexicano documentado por Ayala-García, otras fuentes registran fundaciones tempranas adicionales en las Antillas. El hospital de la Concepción de la Vega, en La Española, data de 1504 y desapareció tras el terremoto de 1564. En Puerto Rico, el hospital de la Concepción de San Germán se sitúa entre 1511 y 1512 y ha sido señalado como el hospital más antiguo de América que continúa hoy en funcionamiento, aunque no el primero en construirse; el de la Concepción de San Juan, en la misma isla, data de 1524. Entre 1500 y 1550, según una recopilación de datos hospitalarios de la época, se habrían levantado en el conjunto de las Indias españolas unos veinticinco grandes hospitales, además de un número "mucho mayor" de establecimientos pequeños peor documentados.

Difusión por virreinatos y regiones (siglos -) Antillas: La Española, Cuba y Puerto Rico En La Habana, el primer hospital se construyó en 1538 (conocido después como "hospital viejo"); le siguieron el de San Felipe y Santiago, inaugurado en 1597 o 1603 y conocido posteriormente como San Juan de Dios; el de San Francisco de Paula, dedicado a mujeres y edificado entre 1664 y 1745; el de San Lázaro (1681); el de convalecientes de Belén (1704); y el de San Ambrosio (1744). En Puerto Rico, además de los hospitales de la Concepción de San Germán (1511-1512) y de San Juan (1524), a finales del solo funcionaban tres establecimientos en toda la isla —los dos anteriores y el Hospital Real Militar de San Juan, fundado en 1780— para una población aproximada de 45.000 habitantes.

Virreinato de Nueva España Además de los hospitales reseñados en la tabla anterior, Ciudad de México vio fundarse en 1567 el Hospital de San Hipólito, obra de fray Bernardino Álvarez, considerado la primera institución de América dedicada específicamente al cuidado de enfermos mentales, y en 1582 el Hospital de Nuestra Señora de los Desamparados, atendido por la Cofradía del Tránsito de Nuestra Señora para la atención de la población negra, mulata y mestiza. La obra de referencia sobre el conjunto de fundaciones hospitalarias novohispanas es la de la historiadora Josefina Muriel, Hospitales de la Nueva España, publicada en dos tomos por la Universidad Nacional Autónoma de México (el primero dedicado a las fundaciones del , y el segundo a las de los siglos y ).

Reino de Guatemala En la capital, Santiago de los Caballeros, el Hospital de las Misericordias se ordenó fundar en 1527 y se construyó en 1537, hasta su destrucción en 1541 por el alud de barro procedente del Volcán de Agua. El Hospital de San Alejo, dedicado a la atención de indígenas, fue fundado en 1550 por fray Matías de Paz, y el Hospital Real de Santiago —bajo el patronato de Felipe II— se erigió entre 1553 y 1559 gracias al obispo Francisco Marroquín. En 1630 llegaron a Guatemala, procedentes de Nueva España, los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, y en 1653 el hermano lego Pedro de Betancurt (san Pedro de Betancurt) fundó el Hospital de Nuestra Señora de Belén para convalecientes pobres.

Virreinato del Perú Solo en la capital, Lima, se fundaron alrededor de diez hospitales durante el . El primero en consolidarse fue el Hospital Real de San Andrés, cuyo origen se remonta a una casa-enfermería de 1538-1539 y que, tras el patrocinio del virrey Andrés Hurtado de Mendoza, adoptó su nombre definitivo hacia 1552. En 1549 el arzobispo Jerónimo de Loayza fundó el Hospital de Santa Ana para la atención de la población indígena, y en 1661 se fundó el Hospital de San Bartolomé para la población afrodescendiente. Hacia 1780, Lima disponía de unas 1.000 camas repartidas en cincuenta enfermerías para una población de 60.000 habitantes.

Real Audiencia de Quito El primer hospital de la Audiencia se fundó en Guayaquil el 25 de noviembre de 1564 bajo el nombre de Hospital Real de Guayaquil, después Santa Catalina Virgen y Mártir y, en el , Hospital Luis Vernaza. En Quito, el primer presidente de la Real Audiencia, Hernando de Santillán, fundó el 9 de marzo de 1565 el Hospital de la Santa Misericordia de Nuestro Señor Jesucristo, más tarde conocido como San Juan de Dios, que permaneció en funcionamiento 409 años, hasta su cierre en 1974.

Nuevo Reino de Granada Cartagena de Indias, fundada en 1532, acogió en 1595 —junto con La Habana en 1603— las primeras fundaciones americanas de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Una real cédula de Felipe II del 2 de diciembre de 1595 concedió pasaje a las Indias al hermano Francisco Hernández y otros cinco religiosos para servir en los hospitales de Cartagena, Nombre de Dios y Panamá. Entre 1774 y 1777, un visitador de la orden inspeccionó catorce hospitales sanjuandedianos en la provincia de Nueva Granada, territorio que corresponde a las actuales Colombia y Panamá. En Santafé de Bogotá, el arzobispo Juan de los Barrios donó en 1552 la casa que dio origen al futuro Hospital San Juan de Dios, cuya fundación formal se sitúa, según los autores, entre 1635 y 1723.

Capitanía General de Venezuela El primer hospital fundado en el actual territorio venezolano se erigió en 1565 en Nueva Segovia de Barquisimeto bajo el nombre de Hospital de Santiago. En Caracas, la construcción del primer hospital, el de San Pablo, comenzó en 1590 y concluyó en 1604; el Hospital Real de San Lázaro, destinado a enfermos de lepra, se edificó entre 1725 y 1758. En Maracaibo se fundó el Hospital de Santa Ana en 1607. Según un estudio sobre la evolución histórica de la salud pública venezolana, al cerrar el apenas se habían fundado 25 hospitales en el conjunto de la Capitanía General.

Capitanía General de Chile El primer hospital del territorio chileno se fundó en Santiago hacia el 3 de octubre de 1552, al final del gobierno de Pedro de Valdivia, bajo el nombre de Hospital de Nuestra Señora del Socorro; en 1617 su administración pasó a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, cuyo nombre adoptó definitivamente. A este primer establecimiento le siguieron, a lo largo de la Colonia, hospitales en La Serena, Valdivia y Valparaíso (Hospital San Juan de Valparaíso), además de recintos más pequeños en Concepción, Imperial, Villarrica, Angol, Osorno, Cañete, Castro, Chillán y Talca.

Virreinato del Río de la Plata