El problema del cálculo económico es una controversia de la teoría económica y de la economía política referida a la posibilidad de realizar una asignación racional de recursos en una economía en la que no existan mercados para los bienes de capital ni precios monetarios formados por el intercambio de los medios de producción. En su formulación más conocida, fue desarrollado por Ludwig von Mises y luego ampliado por Friedrich Hayek.Hayek, Friedrich (1935). "The Nature and History of the Problem"; "The Present State of the Debate". Collectivist Economic Planning. pp. 1–40, 201–243. No obstante, diversos autores intuyeron o llegaron a formulaciones independientes de la teoría, entre ellos Nicolaas G. Pierson, Max Weber y Boris Brutzkus.Por ejemplo, el economista holandés Nicolaas G. Pierson publica en 1902 un artículo en el periódico De Economist donde habla de la gran dificultad de calcular allí donde no existan precios, criticando los proyectos de establecimiento práctico del comunismo enunciados hasta entonces en concreto, como el cálculo económico en horas de trabajo. Asimismo el sociólogo alemán Max Weber, en su obra Economía y Sociedad publicada con carácter póstumo, en 1922, insiste en que los cálculos en especie propuestos por determinados socialistas no podrían generar una solución racional a la implantación del socialismo. Weber recalca que la conservación y el empleo racional del capital sólo puede asegurarse en una sociedad con libre intercambio y con uso del dinero, y que un sistema socialista sin cálculo económico racional generaría pérdida y destrucción de los recursos económicos haciendo imposible mantener incluso el nivel de población alcanzado en las áreas más densamente pobladas para ese entonces. Por último, puede señalarse el aporte del profesor ruso Boris Brutzkus al comienzo de los años veinte quien, como consecuencia de su investigación sobre los problemas prácticos del establecimiento del comunismo en la Rusia soviética, llega a conclusiones muy parecidas a las de Mises y Weber, afirmando explícitamente que el cálculo económico donde no existen precios de mercado, como en las sociedades de planificación central, es una imposibilidad teórica. Ver: Friedrich A. Hayek, "The Nature and History of the Problem", en Socialism and War: Essays, Documents, Reviews, ed. Bruce Caldwell, vol. 10 de The Collected Works of F. A. Hayek, University of Chicago Press, 1997, acápite "Mises, Max Weber, and Brutzkus", pp. 73-75.

La crítica sostiene, en términos generales, que la planificación económica no puede sustituir sin pérdidas al proceso de asignación basado en el mercado de los factores de producción, en la medida en que carecería de precios formados por intercambio para comparar usos alternativos de recursos heterogéneos. La controversia se desarrolló durante el debate sobre el cálculo económico en el socialismo, pero incluyó interlocutores de tradiciones diversas: defensores del cálculo en especie, marxistas, socialistas de mercado, economistas neoclásicos partidarios de la planificación, críticos austríacos del socialismo y analistas institucionales de las economías soviéticas.El teórico socialista Otto Leichter afirmó que «To Ludwig von Mises really belongs the merit of having so energetically drawn the attention of socialists to this question. However, little it was the intention of Mises to contribute by this criticism to the positive development of socialist theory and praxis, yet honour must be given where honour is due». Citado por Trygve J.B. Hoff en Economic Calculation in the Socialist Society, 1981.

Debate sobre el cálculo económico en el socialismo

Existen esencialmente tres diferentes vertientes de la crítica al socialismo con base en el llamado problema del cálculo económico: la miseana, la weberiana y la brutzkusiana, que han seguido diferentes líneas argumentativas y cuyas evoluciones respectivas han correspondido en sus orígenes a autores mutuamente contemporáneos que llegaron a la misma conclusión en forma independiente respecto al que se daría en llamar el problema del cálculo económico en el socialismo.

En el orden cronológico de su formulación aunque no de su mayor divulgación:

1) El sociólogo, politólogo y economista alemán Max Weber en gran parte de su texto "Categorías sociológicas fundamentales de la vida económica" (1919), el cual pasaría a formar parte de su obra magna Economía y sociedad editada en forma póstuma entre 1921 y 1922.

2) El economista austríaco Ludwig von Mises en su artículo "El cálculo económico en la comunidad socialista" (1920), resultado de unas lecturas que diera en 1919 en respuesta a un libro de Otto Neurath, se volvería un clásico escrito que daría luego pie a un conocido libro sobre el tópico y temas diversos relacionados, titulado El socialismo, que sería editado por primera vez en 1922 y luego vuelto a publicar en una edición revisada en 1932. Dicho análisis se mantendría, en su aspecto económico, siempre dentro del contexto de la planificación integral sin dinero del llamado "comunismo de guerra", aunque las problemáticas teóricas planteadas en contraposición al capitalismo aplican a cualquier tipo de socialismo, en tanto el socialismo sea entendido como una forma de colectivismo de Estado, democrático o no.

3) El economista ruso Boris Brutzkus en su estudio "Problemas de la economía nacional bajo el sistema socialista" (1921-1922), análisis empírico originalmente producto de conferencias dadas en 1920 y editado en varios capítulos de la revista Ekonomist antes de ser cerrada (el artículo cambiaría su nombre en la edición alemana de 1928 por el de "Las doctrinas del marxismo a la luz de la Revolución Rusa", nombre que conservaría en la edición en inglés de 1932). Ya en el exilio, el autor escribiría entonces un segundo trabajo enteramente nuevo pero complementario, dedicado al nuevo modelo ruso post-NEP, titulado "Los resultados de la planificación económica en Rusia" (1934). Ambos trabajos, el de 1920 y el de 1934, serían editados finalmente como capítulos de un solo libro bajo el nombre de Planificación económica en la Rusia Soviética en 1935, el cual se abocaría así respectivamente, mediante estos dos escritos, a las dos formas distintas y consecutivas del socialismo bolchevique en forma claramente diferenciada.Peter J. Boettke, Calculation and Coordination: Essays on Socialism and Transitional Political Economy, Routledge, 2001, p. 291

Weber: cálculo natural y cálculo monetario, racionalidad sustantiva y racionalidad formal La vertiente weberiana fue representada por Max Weber principalmente en los esbozos de su trabajo en desarrollo Economía y sociedad,"Max Weber, Socialism, and the Space for Time", Stephen D. Parsons, Political Studies, Volume 49, Issue 3, August 2001 (DOI: 10.1111/1467-9248.00323), pp. 495-512 donde contempla en profundidad la cuestión de la racionalidad económica dentro de la producción planificada ("cálculo natural") de una acción económica "consuntiva", y fuera de la misma a través del mercado ("cálculo en dinero") en una acción económica "lucrativa".Max Weber, Economía y sociedad: esbozo de sociología comprensiva, México, Fondo de Cultura Económica, 2014, §§ 9-15, pp. 211-246. Traducción al inglés on-line: Max Weber, Economy and Society, University of California Press, 1978 Esta crítica data de las conferencias de 1909-1914, a pesar de que no fue publicada hasta 1922, por lo cual antecede cronológicamente a las críticas de Mises y Brutzkus y las contiene germinalmente. Stephen D. Parsons destacaría la conexión entre la sociología económica de Weber, la tradición austríaca y el debate sobre la planificación centralizada, mientras que William Callison subrayó el lugar de Weber en los orígenes intelectuales del debate sobre el cálculo socialista.Stephen D. Parsons, Money, Time, and Rationality in Max Weber: Austrian Connections, Routledge, 2003; William Callison, "The Politics of Rationality in Early Neoliberalism: Max Weber, Ludwig von Mises, and the Socialist Calculation Debate", Journal of the History of Ideas, vol. 83, n.º 2, 2022, pp. 269-291.

La especificidad de Weber consiste en no intentar negar toda forma de cálculo en especie, ya que distingue entre el cálculo natural posible en unidades simples, explotaciones relativamente acotadas o economías premodernas, y el problema de convertir ese cálculo en fundamento suficiente de una economía moderna de masas. Esa diferencia permitió a Weber extenderse a cuestiones que Mises dejó para profundizar en otras. Para el primero, el cálculo en especie es una técnica racional en ciertos contextos, pero técnicamente insuficiente cuando debe cumplir las funciones de una contabilidad general de capital, de costos, de imputación y de localización productiva en una economía compleja.Johanna Bockman y Ariane Fischer, "'Socialist Accounting' by Karl Polanyi: with preface 'Socialism and the embedded economy'", Theory and Society, vol. 45, n.º 5, 2016, pp. 385-427. Weber explica que toda explotación capitalista realiza también cálculos naturales de tipo técnico:

La tesis de Weber es que el cálculo natural no desaparece con el capitalismo ni resulta absurdo por sí mismo, en tanto toda producción concreta requiere la observación tácita de cantidades físicas, rendimientos técnicos, consumo de materias primas y relaciones materiales entre insumos y productos, sino que los datos físicos deben compararse entre procesos productivos de distinta naturaleza, entre bienes de capital de usos alternativos y entre decisiones que sólo pueden evaluarse en relación con el conjunto de la explotación. Por tanto el cálculo contable, específicamente monetario, es el que permite traducir diferencias técnicas heterogéneas a una forma contable común, aunque esa traducción no elimine las incertidumbres de una coordinación ex post:

La segunda cuestión es la del control interno de la explotación. Weber no sólo se adelantó, en primera medida, a la tesis miseana respecto al sistema de precios como un método de descubrimiento vía unidades numéricas de una medida común de utilidad específicamente capitalista (que en Marx ya era llamada "ley del valor"), por el cual una economía sin dinero y precios contables no tendría cálculo monetario siendo este imprescindible en una economía de masas, al menos con la actual capacidad humana de conocimiento concreto; también el autor prefiguró la intuición hayekiana de que el proceso económico requiere la creación de "nueva información", puesto que para cada unidad productiva dentro de una asociación económica planificada, se pierden los datos donde pueden contrastarse irracionalidades, desperdicios o alternativas mejores mediante la medición de costos de oportunidad. En el cálculo natural esas operaciones deberían realizarse mediante índices físicos o puntos de valoración que cumplieran funciones análogas a los precios de balance, cuyos criterios comunes variarían con cada experimento empresarial (en los posteriores términos de Joseph Schumpeter), a menos que todas las unidades de producción pudieran conocer y planear conjuntamente, con todas las demás y en tiempo real, todos los métodos y objetivos de producción en una relación instantánea y sincronizada, lo cual haría innecesaria una economía formal coordinada en forma monetaria (como en la visión marxiana de Isaak Rubin, siendo Karl William Kapp la más cercana.)Thomas Uebel, "Calculation in Kind and Substantive Rationality: Neurath, Weber, Kapp", History of Political Economy, vol. 50, n.º 2, Duke University Press, 2018, pp. 289-320, DOI: 10.1215/00182702-6608590.