Pereskia nemorosa, conocida comúnmente como amapola, morí, quisca del bosque o tuna quisca, es una especie de planta suculenta perteneciente al género Pereskia, dentro de la familia Cactaceae. Se distribuye por el noreste de Argentina, sur de Brasil, Paraguay y noroeste de Uruguay.

Descripción Pereskia nemorosa es una especie de cactus de porte arbustivo o arborescente que alcanza habitualmente entre 3 y 5 m de altura, aunque algunos ejemplares pueden llegar hasta los 8 m. Desarrolla un tronco de más de 10 cm de diámetro, cubierto por una corteza lisa de color gris parduzco. Las ramas y ramillas son verdes, verde oliva o verde amarillentas y adquieren una tonalidad pardo amarillenta al secarse. La formación del peridermo comienza en forma de estrías longitudinales de color marrón claro que contrastan con la epidermis verde oscura. Las ramillas son rectas y alcanzan aproximadamente 5 mm de grosor. miniaturadeimagen|Detalle del tronco con espinas Las areolas son redondeadas y miden entre 3 y 8 mm de diámetro. Presentan abundante lana de color gris a marrón claro formada por tricomas de aproximadamente 3 mm de longitud. En el centro de cada areola se insertan entre una y tres hojas de braquiblasto, además de las espinas características. miniaturadeimagen|Detalle del tallo con hojas Las hojas son obovadas o estrechamente elíptico-obovadas y presentan una longitud superior al doble de su anchura. Miden de 4 a 16 cm de longitud y entre 2 y 7 cm de anchura. El pecíolo es muy corto o está prácticamente ausente, con una longitud de hasta 5 mm y un grosor que puede alcanzar 4 mm cuando está fresco. Se fusiona gradualmente con la lámina foliar, que es carnosa y presenta un grosor aproximado de 0,8 mm. La base es estrechamente cuneada o atenuada y el ápice agudo. La nerviación es pinnada, con un nervio central prominente en el envés y ligeramente hundido en el haz. Presenta entre 5 y 14 pares de nervios laterales que divergen en ángulos comprendidos entre 35 y 60°. En su hábitat natural, parte del follaje se pierde entre los meses de mayo y agosto.

Las espinas aparecen en número variable según la edad del tallo. En las ramillas pueden faltar o presentarse hasta cinco por areola. Son fasciculadas o divergentes, de forma acicular a subulada, y miden de 0,5 a 5 cm de longitud y de 0,5 a 1 mm de grosor. La base se encuentra aplanada inmediatamente por encima del punto de inserción engrosado. En las ramas se desarrollan entre 1 y 12 espinas por areola, con longitudes de entre 1 y 6 cm. El tronco presenta entre 15 y 20 espinas o más por areola, de 2 a 6 cm de longitud y hasta 2 mm de grosor.

Las flores aparecen en inflorescencias terminales de tipo cimoso-paniculado originadas por la proliferación del receptáculo. Cada inflorescencia produce entre dos y ocho flores, aunque algunas aparecen de forma solitaria. Los pedúnculos laterales y los pedicelos alcanzan entre 1 y 4 cm de longitud y presentan entre cero y dos pequeñas brácteas. Las brácteas situadas en la base de los pedicelos y pedúnculos recuerdan a hojas normales, aunque son más pequeñas y alcanzan aproximadamente entre 3 y 6 cm de longitud.

Las flores son períginas y alcanzan entre 4 y 9 cm de diámetro cuando se encuentran completamente abiertas. El receptáculo es turbinado y mide entre 12 y 15 mm de diámetro. Presenta podarios ligeramente prominentes y areolas de entre 4 y 6 mm de diámetro cubiertas por abundante lana. En ocasiones estas areolas desarrollan una o dos espinas cortas. Las areolas superiores son transversalmente lineares y poseen numerosos pelos gruesos de entre 6 y 15 mm de longitud. Estos pelos son blancos o marrones, con la base generalmente marrón, y suelen ocultar gran parte del botón floral.

Las brácteas inferiores son entre tres y nueve, de aspecto foliar y disposición extendida. Presentan forma elíptica o lanceolada, una base ampliamente cuneada y dimensiones aproximadas de 2,5 a 4 cm de longitud y hasta 1,2 cm de anchura. Las brácteas superiores son entre tres y seis, erectas y triangulares, con ápice agudo o acuminado rematado por una punta oscura. Alcanzan de 4 a 8 mm de longitud y de 3 a 4 mm de anchura. Las más externas son estrechas y alargadas, mientras que las internas son más anchas y relativamente más cortas.

Los sépalos son entre cuatro y siete, de forma lanceolada, ovada u obovada. Presentan un pequeño mucrón apical y una coloración verde pálida o verde con márgenes rosados. Alcanzan de 2 a 3,5 cm de longitud y de 1 a 1,5 cm de anchura. En estado fresco suelen presentar una forma ligeramente cuculada. Los pétalos aparecen en número de seis a doce. Son obovados y presentan un ápice suavemente mucronado, escotado o emarginado. Miden de 2,5 a 4,5 cm de longitud y de 1,5 a 2,8 cm de anchura. Su coloración es rosada, mientras que la base, estrecha y cuneada, muestra tonalidades más claras que varían entre el rosa pálido y el blanco. La nerviación es pseudopalmeada.

En la base de los pétalos internos aparecen mechones de pelos estaminodiales blancos, brillantes y rizados. Estos pelos forman agrupaciones conspicuas y alcanzan menos de la mitad de la longitud de los filamentos. Cada flor posee más de cien estambres erectos agrupados alrededor del estilo. Son más cortos que este y miden entre 8 y 15 mm de longitud. Los filamentos son blancos y las anteras, dorsifijas, alcanzan entre 1,2 y 1,5 mm de longitud y entre 0,6 y 0,7 mm de anchura. Con frecuencia las anteras no se abren completamente y el polen permanece agrupado en masas compactas.

El ovario presenta una posición que varía desde superior hasta semiínfera. El lóculo posee una base relativamente plana y un techo ojival provisto de crestas septales conspicuas que se extienden casi hasta el fondo de la cavidad. La placentación es parietal y se distribuye a lo largo de la base de dichas crestas. El estilo mide de 1,5 a 2,3 cm de longitud y de 1 a 2 mm de grosor. Su base se ensancha gradualmente y se continúa con la porción libre del ovario, que alcanza aproximadamente 4 mm de diámetro. Los lóbulos estigmáticos son generalmente seis, de color blanco y de 3 a 4 mm de longitud. En ejemplares secos o conservados pueden adquirir una tonalidad marrón. Cada flor contiene numerosos óvulos de aproximadamente 0,8 mm de longitud. miniaturadeimagen|Detalle del fruto Los frutos aparecen de forma solitaria o agrupados. Son piriformes o ampliamente piriformes y muestran una considerable variabilidad en forma y tamaño. Con frecuencia presentan ligeras angulaciones. Alcanzan de 3 a 6 cm de longitud y de 2,5 a 5 cm de diámetro. Durante la maduración adquieren tonalidades verdes o verde amarillentas. Las areolas del fruto presentan un tomento gris corto y, ocasionalmente, una o dos espinas de entre 5 y 10 mm de longitud. Las brácteas aumentan de tamaño durante las primeras etapas del desarrollo del fruto, aunque generalmente se desprenden antes de alcanzar la madurez.

El ombligo del fruto mide aproximadamente entre 5 y 10 mm de diámetro y contiene los restos arrugados de la flor junto con los pelos gruesos procedentes de las areolas superiores del receptáculo. La pared del fruto alcanza alrededor de 1 cm de grosor. El lóculo presenta una base cóncava o convexa y contiene numerosos funículos gruesos y verdes que nacen de las placentas parietales situadas en la mitad inferior de la cavidad.

Las semillas son numerosas y cada fruto puede contener hasta unas cincuenta. Presentan forma obovada y miden entre 4,5 y 5 mm de longitud, entre 3 y 3,6 mm de anchura y entre 2 y 2,5 mm de grosor. Son lisas, negras y brillantes. La región micropilar forma una protuberancia conspicua y el hilo, de color crema, presenta forma lunada o semicircular y alcanza aproximadamente 1 mm de diámetro.

Las plántulas desarrollan un hipocótilo de aproximadamente 5 cm de longitud y 2 mm de grosor durante las primeras semanas de crecimiento. Presentan una coloración verde o verde oliva. Los cotiledones son ovado-elípticos, con ápice redondeado, y alcanzan cerca de 3 cm de longitud y 1,5 cm de anchura. La nerviación es pinnada y presenta entre dos y cuatro pares de nervios laterales. Las plantas juveniles desarrollan hojas obovadas con ápice redondeado y areolas provistas de entre cinco y trece espinas de 5 a 15 mm de longitud.

Distribución y hábitat El área de distribución natural de esta especie abarca el noreste de Argentina, el sur de Brasil, Paraguay y el noroeste de Uruguay. En Argentina se encuentra en las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Misiones, mientras que en Brasil está presente en el estado de Río Grande del Sur. En Paraguay se ha registrado en los departamentos de Alto Paraguay, Alto Paraná, Amambay, Central, Concepción, Cordillera, Itapúa, Paraguarí y San Pedro.

Habita en regiones subtropicales situadas entre los 10 y los 500 m s. n. m. Crece en el interior y en los márgenes de bosques húmedos, donde suele ocupar suelos con una elevada disponibilidad de humedad. También aparece en bosques bajos y en el sotobosque de formaciones secundarias.

Taxonomía Pereskia nemorosa fue descrita por el botánico argentino Nicolás Rojas Acosta y publicada por primera vez en su libro Catalogo Historia Natural de Corrientes: 64 en 1897. Etimología

Pereskia: nombre genérico otorgado en honor al humanista, historiador y astrónomo francés Nicolas-Claude Fabri de Peiresc (1580-1637), quien latinizó su apellido como Peireskius. Durante el siglo XIX algunos autores introdujeron las grafías Peirescia y Peireskia con la intención de corregir el nombre original. Sin embargo, una propuesta presentada en 1943 para conservar la forma Peireskia fue rechazada de manera unánime, por lo que actualmente se reconoce y utiliza de forma universal la denominación original Pereskia. nemorosa: epíteto específico que proviene del término latino nĕmŏrōsus, que significa 'propio de los bosques' o 'que crece en los bosques'. Este nombre hace referencia al hábitat característico de la especie, ya que se desarrolla de forma natural en ambientes boscosos.

Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”, lo que indica que actualmente presenta un bajo riesgo de extinción. Esta categoría se debe a que la especie es relativamente común, aunque no abundante, y no enfrenta amenazas significativas que comprometan la estabilidad de sus poblaciones. Además, parte de su área de distribución se encuentra dentro de espacios protegidos, lo que contribuye a su conservación a largo plazo.

Usos Esta especie se cultiva principalmente como planta ornamental y suele propagarse mediante esquejes. En las regiones donde crece de forma natural también se utiliza como seto vivo, ya que su abundante armamento de espinas en troncos y ramas permite formar barreras densas y difíciles de atravesar.

Además de su valor ornamental, existen referencias a usos tradicionales de la planta. Una anotación asociada a un ejemplar de herbario recolectado en Itá (departamento Central, Paraguay), indica que las hojas se comercializan en mercados locales con fines medicinales.

Galería

Referencias

nemorosa Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1897 Categoría:Flora de Brasil Categoría:Flora de Argentina Categoría:Flora de Paraguay Categoría:Flora de Uruguay