El sistema de examen imperial chino se practicó en la China imperial entre los años 606 y 1905 y consistía en una serie de pruebas que servían para seleccionar a los candidatos a mandarines. Las pruebas representaban el camino más corto para ascender en la escala social y por tanto representaban también un objetivo fundamental para los miembros de las clases cultas y pudientes. A causa de la importancia de las pruebas, estas clases acabarían marcando con rasgos meritocráticos las características peculiares de lo que puede considerarse el ejemplo más centralizado y absolutista de despotismo oriental.
Historia
Originariamente, la elección del funcionario se realizaba siguiendo criterios aristocráticos, siendo solo examinados los descendientes de las familias aristocráticas. Los primeros intentos de introducción del sistema meritocrático se pueden observar con la dinastía Han, aunque estos no tuvieron una duración prolongada. El sistema de examen quedó definitivamente establecido durante la dinastía Sui. Después de los primeros exámenes en 606, se mantuvo la tradición. En aquella época y en la de la dinastía posterior, la dinastía Tang, los elementos aristocráticos aún estaban fuertemente arraigados: aún hacía falta hacer después del, por aquel entonces, último examen del sistema y bajo el patrocinio del Ministerio de Ritos, el Examen de la Capital, una "prueba de actitud" del Ministerio de Nombramientos en la que, en vez de los conocimientos, se evaluaban más bien aspectos tradicionalmente aristocráticos como el comportamiento, la apariencia y la forma de hablar. En cuanto al resto, los grados académicos no eran ni la única ni la más importante vía para conseguir un cargo de funcionario. Numerosos candidatos accedían a la administración pública por medio de recomendaciones, uso de influencias o la compra misma del cargo.
Durante la dinastía Song se abolió la prueba de actitud y se sustituyó por el Examen de Palacio (centrado exclusivamente en los conocimientos). Por primera vez la mayoría de los funcionarios fueron seleccionados en función del resultado de las pruebas, a pesar de que las posibilidades alternativas se seguían practicando con la misma frecuencia. Con eso, se consiguió definitivamente la irrupción del principio meritocrático. Teóricamente, desde los campesinos hasta los ministros del imperio podían ascender en la escala social por medio del sistema de examen, lo cual marcaba al Estado con rasgos democráticos. En comparación, en occidente habría de esperar hasta el para que se hicieran cumplir los mismos criterios a la hora de asignar cargos públicos.
En los siglos posteriores, el sistema de examen sería, en esencia, mantenido en gran parte, pero también constantemente alterado y perfeccionado. En 1905 la regente Cixi abolió el sistema de examen imperial chino a causa de la presión ejercida por los reformistas. Cabe decir que la información dada en este artículo se corresponde, siempre que no se indique lo contrario, a la situación del sistema de examen durante el periodo tardío de la dinastía Qing, es decir, el y comienzos del .
Requisitos de admisión Siguiendo el sistema de funcionarios de la antigua China, formalmente, la admisión no estaba sujeta a la clase social a la que pertenecían los candidatos, pero, de hecho, solo se admitían a aquellos que, por aprobar el examen, contaban con la indispensable preparación académica previa en todos los aspectos, es decir, los hijos de los miembros de las clases altas. Además, solo las familias acomodadas podían permitirse librar a sus hijos del trabajo remunerado por tanto tiempo, para dedicarlos solamente al estudio, además de financiar los banquetes y las pagas en muestra de gratitud que había al final de cada tanda de exámenes para los que aprobaban.
No había ningún límite de edad para postular. Generalmente, se presentaban por primera vez a las pruebas aspirantes jóvenes tras concluir la educación escolar clásica, con 15 años aproximadamente. Debido a la enorme cantidad de suspensos y las repeticiones que provocaba este hecho, no era poco frecuente que se encontraran hombres de cuarenta o cincuenta años entre los candidatos. En los exámenes inferiores, estos candidatos tan viejos eran discriminados y se les planteaban preguntas más difíciles y sus respuestas eran evaluadas con más dureza. Pero en los Exámenes de la Capital y de Palacio, recibían una compensación.
En cuanto al resto, el candidato debía demostrar que, desde hacía tres generaciones, nadie de su familia se había dedicado a ninguna "profesión sucia" (tener un burdel, por ejemplo) y no podía encontrarse en uno de los estados de luto prescritos por los ritos.
Jerarquía de las pruebas thumb|El nivel más elevado del sistema: El Examen de Palacio en presencia del Emperador. Los niveles más bajos del sistema eran los exámenes para obtener el título de licenciado. Estos tenían lugar en el ámbito local, exámenes de Distrito, Prefectura y de Aptitud, y concluían con la adquisición, por parte del candidato, del estatus de licenciado (tradicional y simplificado: 秀才, pinyin: xiùcaí, español: talento floreciente, también se utiliza el término tradicional: 生員, simplificado: 生员, pinyin: shēngyuán, español: miembro novel). Estos exámenes no permitían acceder a la administración pública, sino que permitían acceder a una escuela superior y después tomar parte en las pruebas de nivel superior, es decir, los exámenes de Provincia, de la Capital y de Palacio, cuyos diplomados llevaban el título equivalente a los occidentales maestro (tradicional: 舉人, simplificado: 举人, pinyin: jǔrén) y doctor (tradicional: 進士, simplificado: 进士, pinyin: jìnshì).
Exámenes de acceso a las escuelas superiores Examen de Distrito Los Exámenes de Distrito (tradicional: 縣試, simplificado: 县试, pinyin: xiànshì) se celebraban en todo el imperio cada dos de cada tres años (dos años sí y uno no) en cada uno de los distritos de China. Tenían lugar en la capital del distrito de residencia del candidato y consistían en cinco sesiones de un día cada una, aun cuando la mayor parte de los candidatos eran seleccionados ya el primer día. En total, el porcentaje de aprobados del Examen de Distrito oscilaba en un número pequeño.
Examen de Prefectura Los Exámenes de Prefectura (tradicional: 府試, simplificado: 府试, pinyin: fǔshì) tenían lugar en el recinto de examen de la capital de la prefectura perteneciente. Los candidatos se distribuían en grupos según el distrito de procedencia, donde cada uno recibía diferentes preguntas y era evaluado por separado. El Examen de Prefectura estaba compuesto por tres días de examen. Normalmente, en el Examen de Prefectura se dividía por dos el número de aprobados del Examen de Distrito.
Examen de Aptitud La prueba de cuatro días constituida por el Examen de Aptitud (tradicional: 院試, simplificado: 院试, pinyin: yuànshì), como tercer y último de los exámenes de acceso a las escuelas superiores, se celebraba a nivel de prefectura. La dirección de los exámenes, sin embargo, no correspondía a los prefectos, sino que, con el fin de tener la máxima independencia del gobernador, se enviaban por turnos diversos "guías de estudios provinciales" (uno de los funcionarios más prestigiosos a nivel provincial) que habían de informar directamente al emperador. El guía de estudios en persona llevaba a término la corrección, el cual, como mínimo, era ayudado por 5 o 6 secretarios y, en las prefecturas más habitadas, por más de 10. Sus opiniones e ideas tenían, por lo tanto, una gran influencia y, con esto, marcaban el desarrollo cultural y literario de su provincia correspondiente. El número de candidatos que aprobaban el Examen de Aptitud era, respecto al número de aprobados del Examen de Jefatura, otra vez dividido por dos y los candidatos que aprobaban recibían el título de licenciado (xiùcaí o shēngyuán). Este título, todavía no permitía acceder a la administración pública, sino que sólo permitía tomar parte en los exámenes de nivel superior. Además, llevaba consigo ciertos privilegios. Los licenciados, por ejemplo, no podían ser condenados a recibir castigos corporales.
En el período tardío de la dinastía Qing, el título se vendía cada vez más a cambio de dinero, hasta el punto que el emperador Daoguang llegó a hacer famosa su carencia de dinero crónica. En 1830 el número de licenciados era de un millón aproximadamente, un 0,3 % del total de la población, y, según estimaciones, cerca de una tercera parte de estos había comprado el título.
Examen de Provincia El Examen de Provincia (tradicional: 鄉試, simplificado: 乡试, pinyin: xiāngshì) solo tenía lugar cada tres años, normalmente en el octavo mes del calendario lunar chino (septiembre en el calendario gregoriano) de los años chinos de la rata, el conejo, el caballo y el gallo. Además, en ocasiones especiales, como por ejemplo coronaciones de emperadores o aniversarios, se celebraban Exámenes de Provincia extraordinarios. El Examen de Provincia consistía de tres reuniones, cada una de las cuales se prolongaba tres días y durante las cuales los candidatos debían trabajar en un estricto aislamiento en celdas individuales.
Desde la dinastía Yuan, serían inspeccionados aparte por altos funcionarios imperiales procedentes de Pekín que, en función de la distancia de la provincia, hacían un viaje de entre 20 y 90 días. En la tarea de corrección, eran ayudados por entre 8 y 18 funcionarios de examen de la región.
thumb|Celdas de examen a principios del . En las capitales provinciales se encontraban recintos gigantescos y rodeados por muros de la medida de un barrio para celebrar estos exámenes. A estos recintos solo era posible acceder por una única puerta principal, que era fuertemente vigilada y estaba compuesta por una fila de puertas la una detrás la otra. En medio del recinto se encontraba la torre central (mingyuan lou) desde la cual se emitían las salvas obligatorias y otras señales acústicas. Desde las avenidas principales (yongdao), que salían de la torre, se bifurcaban numerosos callejones (haodong) infinitamente largos distinguibles por un carácter, en los cuales se encontraban las celdas de examen (haoshe o haofang), la una junto a la otra. Las celdas estaban divididas por pequeños muros y estaban formadas por tres tablones móviles que el candidato usaba como asiento, pupitre y estantería. No había puertas. Además, el recinto de examen estaba dividido por muros en dos zonas estrictamente separadas para los vigilantes y los examinadores.
El número de candidatos que aprobaban estaba establecido en cada provincia. Solía ser de 40 a 90 candidatos y, en el mejor de los casos, un porcentaje preestablecido. Por decreto, las promociones se llenaban de acuerdo con la nota media de los candidatos. Las provincias ricas, que eran líderes culturales, como Jiangsu o Zhejiang, tenían, generalmente, un número más elevado de hombres jóvenes aptos para ofrecer que lo que esta cuota reflejaba. El estricto formalismo de las cuotas de aprobados facilitaba que el poder central pequinés limitara la influencia de las clases altas del sur del Yangtsé.
Finalmente, las respuestas de los exámenes de los candidatos que aprobaban se presentaban ante una comisión de 40 personas del Ministerio de Ritos que, en casos concretos, podía vetar a los candidatos. Los candidatos que aprobaban el Examen de Provincia adquirían el título de maestro (tradicional: 舉人, simplificado: 举人, pinyin: jǔrén), el cual no daba derecho a presentarse al Examen de la Capital, sino a ejercer como subalternos en algunos cargos públicos. Además, había accésits para los mejores 8 o 18 candidatos que no habían aprobado, los cuales comportaban una serie de privilegios.
Examen de la Capital