Alonso Pastor de Hevia (Santiago de Chile, e/marzo y diciembre de 1709 - Buenos Aires, e/ marzo y diciembre de 1758) fue un funcionario hispano-criollo que se licenció en leyes en 1733, ejerciendo como abogado de las reales audiencias de Lima y de Santiago de Chile, y de 1734 a 1745 fue nombrado asesor letrado del Cabildo de Buenos Aires y al mismo tiempo ejerció como asesor general de la gobernación del Río de la Plata desde 1739 hasta 1740.
Biografía hasta licenciarse en Santiago de Chile
Alonso Pastor había nacido entre marzo y diciembre de 1709 en la ciudad de Santiago, capital de la gobernación de Chile que era una entidad autónoma del Virreinato del Perú, siendo hijo del capitán Alonso Pastor de Arroyo (n. Chile, 1680) y de su esposa Úrsula de Piña Hevia y Vergara, desde 1696 en Chile, más conocida como Úrsula de Hevia, una hija del capitán Agustín de Hevia Vergara y de su cónyuge María Díez Gutiérrez, natural de Valparaíso.
Tenía una hermana llamada Viviana Pastor que se casó con Felipe de Ceballos y tuvieron tres hijas, una de ellas era Bernarda de Ceballos Pastor que se enlazaría con Juan de San Martín y Avellaneda, un hijo de Juan de San Martín Gutiérrez de Paz y de su esposa María Rosa de Avellaneda y Lavayén, siendo esta una sobrina de Sabina Jacinta de Lavayén y Tapia de Vargas que estaba casada con Juan Báez de Alpoin, alcalde porteño en 1667. Viviana y Felipe serían los bisabuelos del teniente coronel patriota Agustín Herrera de San Martín.
Su prima era la puchuela María Gregoria González Pastor, hija de Lucía Pastor de Arroyo y de Sebastián González, que se casó con el rico comerciante saboyano Juan Antonio Panelo, teniente general de Filipinas de 1762 a 1764 durante la ocupación británica de Manila, y ambos eran nietos del capitán Alonso Pastor de Gaete (1656-1715) y de su mujer, la cuarterona Juana de Arroyo (ca.1675-después de 1738).
Y por tanto Alonso era bisnieto del general Alonso Pastor Ramírez (n. ca.1625), primer corregidor de Buenos Aires de 1663 a 1665, y de su esposa desde el 8 de agosto de 1649, María de Gaete Izarra (n. Buenos Aires, e/ enero y el 10 de febrero de 1622), la cual era hija del general español Gaspar de Gaete Cervantes y Jiménez de Gudelo (1582-Buenos Aires, 25 de marzo de 1647) y de su cónyuge Polonia de Izarra Astor, y por ende, Alonso el Mozo era también descendiente del alcalde porteño Pedro de Izarra.
Con 14 años de edad, Alonso ingresó al Colegio Real y Mayor de San Martín de Lima el 6 de febrero de 1724 y posteriormente estudió para abogado en la Real Audiencia de Lima y ejerciendo como tal en la Real Audiencia de Santiago de Chile, inició juicio de residencia el 15 de junio de 1732 al hidalgo Pedro José de Lecaros y Ovalle, corregidor del partido de Aconcagua que estaba subordinado al corregimiento de Santiago y además era sobrino segundo del fallecido teniente de gobernador santafesino Juan de Lacoizqueta.
Alonso Pastor finalmente se licenció en leyes en dicha audiencia chilena el 19 de febrero de 1733 y procedió a emitir la sentencia el 1 de mayo del mismo año, absolviendo a Lecaros, que luego de ser aprobada por el supremo tribunal el 29 de julio de 1734, hizo que Lecaros fuera nombrado en el elevadísimo puesto de corregidor de Santiago.
Asesoría del cabildo porteño y del gobierno rioplatense
Posteriormente, en cuanto Alonso Pastor se avecindó en la ciudad porteña, fue nombrado como asesor letrado del Cabildo de Buenos Aires desde mediados de 1734 hasta el 10 de abril de 1745.
Además del puesto anterior, por un breve período de tiempo en reemplazo de José López Lisperguer, fue también nombrado asesor general de Gobierno del Río de la Plata desde el 10 de noviembre de 1739 hasta el 10 de agosto de 1740.
Con este último puesto actuó en la revisión del caso de abigeato del 14 de mayo de 1740 contra el español Antonio Ramón de Planillas, residente en Santa Fe y que había sido hallado culpable, por lo que analizando las pruebas del juicio, el asesor Pastor confirmó dicha sentencia.
Albacea, estanciero y empresario bonaerense
Durante la asesoría porteña, en 1738 le compró al fiado una estancia en Luján a Gregoria de Rocha Lobo y siendo albacea testamentario del capitán Andrés Dávila, marido de Mariana Fernández de Agüero, una vez fallecido aquel, le compró a su viuda unas tierras o chacra, en lo que más tarde originaría al pueblo de Flores, con las instalaciones para el obraje de ladrillos y tejas en plena producción, todo lo cual estaba valuado en 2898 pesos (en monedas de plata de real de a ocho). Pero lo adquirió sin entregar dinero alguno, ya que tenía muy buena amistad con su familia, por lo que se lo dejó para abonar el total del capital con un interés del 5% anual.
Al comenzar el año 1745, recibió en la chacra la visita de una delegación de monjas catalinas que venían de Córdoba para fundar el Monasterio de Santa Catalina de Siena en Buenos Aires y ocuparon la casa principal para descansar, lo que atrajo la curiosidad del vecindario, luego siguieron su viaje para llegar a destino el 25 de mayo. Finalmente se inauguró el 21 de diciembre en presencia del obispo José de Peralta Barnuevo y del nuevo gobernador José de Andonaegui, sin estar terminadas las obras de la iglesia ni del convento.
Endeudamiento, expropiación y deceso
Pero los problemas económicos comenzaron a surgir cuando el cabildo porteño pasó a prescindir de su trabajo de asesor por falta de presupuesto, adeudándole 100 pesos que finalmente pudo cobrar, y a pesar de que el obraje de ladrillos y tejas estaba funcionando muy bien, no le alcanzó para saldar las deudas contraídas por la compra de dichos inmuebles.
Primero se le expropió la estancia de Luján y luego la chacra en el mismo año, lo que le provocó su ecatombe económica y quizás la ruptura de su matrimonio, por lo cual debió recurrir a varios amigos de Buenos Aires para que lo albergasen en sus viviendas, le prestaran dinero y le consiguieran trabajo.
Como abogado que era, realizó su último pleito aunque no llegaría a la sentencia, por una tal Juana Pastor (n. Chile, ca. 1738), que era una hija legítima de Paulino Liñán de Vera y de Lucía Pastor (n. ca. 1718), ya que era una mulata sobre cuya libertad o esclavitud se estaba gestionando para casarse, lo que finalmente sin sentencia se hizo en Buenos Aires el 21 de marzo de 1758 con Miguel Rodríguez (n. Trujillo, Perú, ca. 1736), un blanco como español que era hijo legítimo de los españoles Juan Rodríguez de Taboada y de su esposa María de Urdaniga.
Finalmente el licenciado Alonso Pastor de Hevia fallecería en Buenos Aires sumido en la pobreza entre marzo y diciembre de 1758.
Matrimonio y descendencia
El licenciado Alonso Pastor de Hevia se unió en matrimonio hacia 1739 con Teresa de Ureta Leyva (n. Valparaíso, ca.1714), una hija del chileno Nicolás de Ureta Segovia (n. ca.1694), avecindado en Buenos Aires en donde se casó, y de su mujer Teresa de Leyva que aparece en el padrón de Buenos Aires de 1744. La tía homónima paterna de Teresa con quien la confunden algunos autores, era Teresa de Ureta Segovia que se casó con el primer asesor rioplatense Manuel de Arce Sotomayor (f. e/1730 y 1732).
Además era nieta paterna de Diego de Ureta Cáceres, natural de Santiago de Chile que testó en 1718, y de Sebastiana de Segovia y Belmar (Valparaíso, ca.1673-ib., después de 1752) —una hija del limeño Juan Agustín Segovia y de su cónyuge que era natural de Concepción, Juana de Belmar— que se casaron en Valparaíso el 14 de mayo de 1693 y finalmente Sebastiana testó viuda en dicha localidad en 1751.
Teresa era bisnieta paterna del capitán Juan de Ureta Pastene, un estanciero del partido de Melipilla —y a su vez un bisnieto materno del conquistador español de origen genovés Juan Bautista Pastene, encomendero de Tagua Tagua, alcalde de Santiago en 1564 y regidor de su cabildo en 1548, 1551, 1553, 1557 y en 1568— y de su esposa Beatriz de Cáceres (Chillán, 1623-25 de julio de 1717).
Véase también
Cabildo colonial
Notas
Referencias
Bibliografía
Categoría:Funcionarios de España