Las salinas de Armillas son unas minas de sal históricas en Armillas (España).
Explotadas desde el Neolítico, son abundantemente documentadas desde la Edad Media. Se trata de las segundas salinas en importancia económica en la provincia tras las salinas de Arcos de las Salinas y fueron altamente relevantes en la economía regional durante siglos. Como parte de la Santa Limosna, fueron igualmente parte significativa de la historia de la ciudad de Teruel.
En 2026 fueron incluidas en la lista roja de patrimonio en peligro de Hispania Nostra.
Geología Las salinas se encuentran en una zona de afloramientos de sal acumulados durante el Triásico, en lo que se denomina Keuper. Existen igualmente algunas deposiciones de sal de la siguiente época geológica, en la llamada facies Utrillas.
Historia Orígenes Las salinas han sido consideradas por algunos autores como las más antiguas de la provincia, si bien los trabajos arqueológicos recientes apuntan a que varias salinas de la zona podrían datar del neolítico con la antigüedad absoluta de cada salina siendo un tema abierto en la investigación.
Como en otras salinas turolenses, su explotación en época celtíbera, romana y musulmana, está pobremente documentada. Es con la donación en 1276 de las salinas por parte de Jaime I el Conquistador a su hijo Pedro Fernández de Híjar que comienza el periodo documentado de la historia de las salinas.
Esa concesión le concedió un área de distribución geográfica en exclusiva que abarcaba localidades como Montalbán, Aliaga o Albalate, aunque con la prohibición de competir con otras salinas que recibieron el monopolio de las comunidades de aldeas de Teruel y Daroca. A cambio, su mercado quedó protegido de otros competidores con prohibiciones de que la encomienda de Montalbán importara sal de las salinas que la orden de Santiago tenía en el reino de Valencia. Las salinas de Aragón fueron puestas así en un sistema bajo control real, que hizo que a veces se les llamara como salinas de Segura, el principal foco administrativo de realengo en la zona. Por el contrario el principal foco económico de la zona era Montalbán, como se refleja en el empleo de las fanegas de Montalbán como unidad de medida en la contabilidad de las salinas.
La Santa Limosna Las salinas de Armillas cobraron notoriedad en 1383 cuando fueron donadas a Francés de Aranda, un noble turolense que había prestado amplios servicios bélicos y diplomáticos a la corona. En 1421 dicho caballero estableció mediante su testamento la Santa Limosna, otorgando sus rentas a fines benéficos en la ciudad de Teruel (con una reserva de una era para los pobres de Armillas). Dicha limosna fue gestionada por el concejo de Teruel, que tuvo en las salinas de Armillas uno de sus ingresos más recurrentes durante los siglos siguientes. El concejo habitualmente arrendaba las salinas a un explotador a cambio de una renta fija, que para finales del había llegado a a los , de los que 1000 correspondían a los pobres de Armillas y el resto a los de Teruel.
Los ciudadanos de la comunidad de aldeas de Teruel luego debían comprar en exclusividad la sal a las salinas a un precio fijo. Aunque la ciudad de Teruel tenía el antiguo privilegio real de poder adquirir también sal de Arcos y de Gallel, el concejo dio preferencia a la sal de Armillas dado su control de la salina. Además, Montalbán y su honor, Fortanete, Linares, Bordón, Oliete, Obón, Moneva, Estercuel, Cabeza, Alcaine y Josa también podían comprar sal a Armillas por privilegio real entre otras fuentes de suministro. Armillas era la segunda mayor salina por producción en región, solo por detrás de la gran productora de Arcos de las Salinas, con 20,8% de la producción situada en lo que actualmente es la provincia de Teruel.
Expropiación, explotación pública y privatización En 1708, las salinas de Armillas fueron expropiadas por la Hacienda Real junto al resto de salinas aragonesas durante el desmantelamiento del régimen foral aragonés, si bien tras un fuerte recorte en su precio. El concejo de Teruel emprendió un largo pleito para impugnar dicha tasación. La Real Hacienda cerró casi todas las explotaciones salineras en la zona para consolidar el monopolio real, dejando únicamente operativas Arcos, Armillas y Ojos Negros. Durante la guerra de la sucesión española, las salinas fueron un punto de disputa entre borbónicos y austracistas debido a su valor económico y en 1710 los miqueletes partidarios de la Casa de Austria tomaron las instalaciones, imponiendo a un administrador suyo en vez del nombrado por Felipe V.
Las salinas de Armillas fueron explotadas como monopolio público durante el siglo siguiente como una forma de impuesto indirecto para ser finalmente privatizadas en el . Como en otras salinas turolenses, se desvió el barranco natural para aumentar el espacio disponible para eras, y está documentado la construcción de un nuevo pozo y nuevas eras. Además de las viviendas y resguardo en el complejo, se destinó un edificio en el pueblo, a dos kilómetros de las instalaciones, para el administrador de la Real Hacienda. Además de los operarios, la Real Hacienda destinaba a Armillas a un administrador, un contable y un guarda.
Aunque superadas por las salinas de Arcos en producción absoluta por la menor duración de la campaña anual debido a motivos climatológicos, Armillas fue la salina con mayor productividad por día trabajado en la provincia de Teruel. La producción de las salinas de la zona se mantuvo sin embargo limitada para ajustarla al consumo. Armillas, en concreto, se especializó significativamente en la producción para consumo animal de la cabaña ganadera de Teruel. El precio de la sal subió, para descontento popular.
Durante la primera guerra carlista, las salinas de Armillas fueron tomadas por los carlistas, pasando a ser una de las fuentes de financiación de las partidas de Cabrera en el Maestrazgo.
En 1872 el monopolio de la sal fue abolido y las salinas privatizadas. Las salinas de Armillas fueron adquiridas por el político Juan Torán Herreras, parte de una influyente familia turolense. En 1874 fueron sin embargo nuevamente ocupadas por los carlistas durante la tercera guerra carlista. Las salinas siguieron en explotación hasta el , y tras un intento infructuoso de devolverlas en 1912 a la Santa Limosna de Teruel, terminaron cerrando finalmente en 1966.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Vivel del Río Martín Armillas