El Pacto de la Curva es una expresión utilizada por asociaciones de víctimas, periodistas y determinados analistas políticos para referirse al supuesto acuerdo político e institucional que, tras el accidente ferroviario de Santiago de Compostela de 2013, habría favorecido una interpretación oficial centrada principalmente en la responsabilidad del maquinista del tren Alvia, minimizando las posibles responsabilidades técnicas, administrativas y políticas relacionadas con la seguridad ferroviaria en la línea Ourense–Santiago de Compostela.

La expresión comenzó a popularizarse públicamente durante la década de 2020, especialmente en el contexto del juicio por el accidente ferroviario de Angrois, celebrado entre 2022 y 2023, y de las posteriores sentencias e investigaciones europeas relacionadas con la seguridad ferroviaria española.

El término ha sido empleado principalmente por la Plataforma Víctimas Alvia 04155, periodistas gallegos y medios de comunicación críticos con la gestión institucional del accidente. Tanto el Gobierno de España como organismos públicos como ADIF y Renfe han rechazado reiteradamente la existencia de cualquier encubrimiento político organizado.

Contexto El accidente ferroviario de Angrois El 24 de julio de 2013, el tren Alvia 04155 que cubría la ruta Madrid–Ferrol descarriló en la curva de A Grandeira, situada en el barrio compostelano de Angrois, a pocos kilómetros de la estación de Santiago de Compostela. El accidente provocó la muerte de 80 personas y dejó más de 140 heridos, convirtiéndose en uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia reciente de España.

Las investigaciones iniciales señalaron que el tren entró en la curva a una velocidad muy superior a la permitida. El maquinista, Francisco José Garzón Amo, reconoció haberse despistado mientras mantenía una conversación telefónica profesional con el interventor del tren.

Sin embargo, desde los primeros años posteriores al accidente surgieron debates acerca de las condiciones de seguridad de la línea ferroviaria, especialmente por la ausencia de sistemas automáticos de frenado en el tramo previo a la curva de Angrois.

Seguridad ferroviaria y sistema ERTMS Uno de los principales puntos de controversia fue la desconexión del sistema ERTMS embarcado en los trenes Alvia que circulaban por la línea Ourense–Santiago. El ERTMS (European Rail Traffic Management System) es un sistema europeo de supervisión automática de velocidad diseñado para reducir el riesgo de error humano.

Diversos informes técnicos y periciales posteriores señalaron que la existencia de un sistema automático de control de velocidad activo en el tramo previo a la curva podría haber evitado el accidente o reducido considerablemente sus consecuencias.

La Agencia Ferroviaria Europea (ERA) cuestionó además la independencia de la investigación técnica española realizada tras el accidente y señaló deficiencias en la evaluación de riesgos de la línea.

Origen del término La expresión Pacto de la Curva comenzó a utilizarse públicamente varios años después del accidente. El término se popularizó especialmente a partir de artículos periodísticos y comunicados de asociaciones de víctimas publicados entre 2023 y 2024. Según estas interpretaciones, representantes del Partido Popular y del Partido Socialista Obrero Español habrían mantenido una posición de consenso para evitar un deterioro de la imagen de la alta velocidad ferroviaria española y limitar el alcance político del caso.

El periodista Anxo Lugilde describió el concepto como un “acuerdo informal” entre dirigentes políticos para sostener la tesis del error humano como causa principal del siniestro. La Plataforma Víctimas Alvia 04155 utilizó asimismo el término en diversos comunicados públicos y actos conmemorativos.

No obstante, no existe ninguna prueba documental oficial que confirme la existencia de un acuerdo formal entre partidos políticos o instituciones del Estado.

Referencias

Categoría:Accidentes ferroviarios en España