miniaturadeimagen|Estructura principal del sitio. Sinsimbla, o también llamado Sisimbla, es un yacimiento arqueológico perteneciente a la cultura lenca ubicado en el valle de Otoro, departamento de Intibucá, Honduras. Consta de un conjunto de plataformas piramidales que forman una plaza central de un asentamiento de relativo gran tamaño.
Entorno y características El entorno natural del sitio está compuesto por terrenos agrícolas, pastizales y vegetación dispersa, influenciados por el clima cálido tropical y estacional del valle de Otoro. La geografía plana y cercana a fuentes de agua permitió crear un asentamiento sostenible a largo plazo. La vegetación del entorno de Sinsimbla corresponde principalmente al bosque seco tropical y bosque mixto de valle interior característico de la región central-occidental de Honduras. Predominan árboles dispersos, matorrales, gramíneas y especies adaptadas a estaciones secas prolongadas, especialmente pinos, acacias, arbustos espinosos y vegetación de sabana seca.
Historia Acorde a los estudios, todo apunta a que fue ocupado por grupos pertenecientes a la cultura lenca durante el período epiclásico mesoamericano, aproximadamente entre los siglos y El sitio habría funcionado como un centro ceremonial, político y habitacional regional dentro del valle de Otoro. El sitio no era un centro aislado, sino que formó parte de una larga serie de asentamientos conectados entre sí a lo largo del valle de Otoro. El sitio guarda similitudes con otros sitios de tradición lenca tales como Yarumela y Quelepa. miniaturadeimagen|Uno de los montículos principales. Los arqueólogos han demostrado que tuvo su auge entre aproximadamente 570 y 780 d. C., al estar conectado con otros asentamientos, este fungía como parte de una larga red de rutas comerciales que atravesaba Mesoamérica y llegaba hasta el Área Intermedia. A diferencia de algunas ciudades mesoamericanas en Honduras durante el final del período clásico, no parece haber sido destruida de forma repentina, sino abandonado lentamente con el paso de generaciones, aunque es posible que aún estuviese habitado durante el Posclásico Temprano. Cuando los españoles llegaron al interior de Honduras hacia la zona controlada por diversos señoríos lencas en el , el sitio probablemente ya llevaba siglos deshabitado y cubierto parcialmente por vegetación.
Las primeras referencias modernas sobre el sitio surgieron entre finales del y principios del , cuando investigadores y exploradores documentaron la existencia de grandes montículos y estructuras de piedra en la región. Sin embargo, a día de hoy gran parte del área continúa sin excavarse y muchos sectores permanecen cubiertos por vegetación o alterados por actividades agrícolas.
Descubrimientos El sitio posee nueve montículos visibles; el más grande es un basamento piramidal que mide alrededor de 11 metros de altura y 34 de largo. Los estudios también revelaron la posible existencia de orientaciones astronómicas relacionadas con la posición solar, así como conexiones con los demás asentamientos del valle. En algunas partes encontraron evidencia de bahareque, barro quemado y una especie de recubrimiento o “repello” de arcilla quemada. En la Estructura 9 hallaron un fragmento decorado con forma curva, parecido a un motivo floral.
Asimismo, se registró la existencia de terrazas artificiales para uso habitacional y ceremonial, además de restos cerámicos. Excavaciones realizadas en la década de los 2000 demostraron que la plaza principal fue modificada varias veces. En al menos dos ocasiones nivelaron la superficie y la terminaron con una capa compacta de suelo arcilloso de unos 20 cm de grosor lo cual evidencia que habría requerido bastante trabajo comunitario.
Véase también Tenampúa Los Metates (Honduras) Las Terrazas (Honduras) Referencias
Categoría:Historia de Honduras
Categoría:Yacimientos arqueológicos de Mesoamérica Categoría:Yacimientos arqueológicos de la cultura lenca