Sarajevo Safari es el nombre atribuido a un presunto fenómeno de turismo de guerra durante el sitio de Sarajevo (1992-1996), consistente en una forma de caza humana. Según reconstrucciones periodísticas y documentales, ciudadanos extranjeros adinerados habrían pagado grandes sumas de dinero para disparar con rifles de precisión contra civiles en la ciudad sitiada, con fines recreativos. Las actividades habrían tenido lugar desde posiciones del Ejército de la República Srpska situadas en las colinas alrededor de Sarajevo, especialmente en zonas como Grbavica.
Las acusaciones adquirieron mayor visibilidad internacional en 2022 con el estreno del documental esloveno Sarajevo Safari, dirigido por Miran Zupanič y coproducido por Al Jazeera Balkans. Tras la difusión de la película se iniciaron actuaciones judiciales: en noviembre de 2022, la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina abrió un expediente, mientras que en 2025 la fiscalía de Milán inició una investigación sobre la presunta participación de ciudadanos italianos. Autoridades políticas y asociaciones de veteranos de la República Srpska rechazaron las acusaciones, calificándolas de propaganda y falsedades contra el Ejército de la República Srpska y el pueblo serbio.
Primeros testimonios
Menciones en los años 1990 Rumores sobre la existencia del fenómeno circulaban ya durante la guerra. Ya en 1992, el diario italiano Corriere della Sera informó sobre la posibilidad de que extremistas italianos viajaran a Bosnia para pasar fines de semana como francotiradores. El asunto también fue mencionado en el libro I bastardi di Sarajevo, del escritor italiano Luca Leone.
En el documental de 1992 Serbian Epics, dirigido por Paweł Pawlikowski, el escritor y nacionalista ruso Eduard Limónov aparece en las colinas sobre Sarajevo, acompañado por Radovan Karadžić, mientras dispara con una ametralladora provista de mira telescópica en dirección a la ciudad sitiada.
Testimonio ante el TPIY en 2007 Las acusaciones expuestas en la película recibieron nueva atención tras la recuperación de un testimonio anterior prestado ante el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia (TPIY). John Jordan, exmarine estadounidense y bombero, declaró en La Haya en 2007 durante el juicio contra el general Dragomir Milošević, comandante del Cuerpo Sarajevo-Romanija del Ejército de la República Srpska. Jordan declaró bajo juramento que había visto en "varias ocasiones" a personas que describió como "turistas francotiradores". Según su testimonio, esas personas no parecían locales por su vestimenta, sus armas y la forma en que eran acompañadas por oficiales locales.
Preguntado por el lugar donde las había visto, Jordan respondió que las había observado durante visitas a los bomberos serbios en Grbavica, un lugar que coincide con una de las zonas citadas también en el documental de Zupanič.
Documental Sarajevo Safari de 2022 El fenómeno se hizo conocido internacionalmente tras el estreno del documental Sarajevo Safari, del director esloveno Miran Zupanič, proyectado en el AJB DOC Film Festival de Sarajevo en septiembre de 2022. La película fue coproducida por la compañía eslovena Arsmedia y Al Jazeera Balkans. Zupanič ya había filmado en Bosnia durante la guerra y describió Sarajevo Safari como la parte más oscura de su trilogía no oficial sobre Bosnia.
Principales acusaciones del documental El documental fundamenta sus afirmaciones en testimonios de varias fuentes, entre ellas un antiguo miembro anónimo de un servicio de inteligencia. Según esos testimonios, las llegadas se habrían organizado a través de Belgrado, que contaba con un aeropuerto operativo. Los participantes habrían sido trasladados después en helicópteros del Ejército Popular Yugoslavo o por carretera hacia Pale, y desde allí hacia las posiciones del Ejército de la República Srpska.
El principal lugar señalado para los disparos es el barrio sarajevita de Grbavica, entonces bajo control serbobosnio y con vista directa sobre la ciudad. Los testigos mencionan presuntos participantes procedentes de varios países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Rusia e Italia. Una de las acusaciones más controvertidas se refiere a la existencia de una "tarifa", con un testigo según el cual las sumas exigidas eran más altas si la víctima era un niño.
Consecuencias judiciales e investigaciones
Investigación en Bosnia y Herzegovina Tras el estreno de la película, la entonces alcaldesa de Sarajevo, Benjamina Karić, presentó a finales de septiembre de 2022 una denuncia penal ante la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina contra personas desconocidas y contra miembros responsables del Ejército de la República Srpska. El 1 de noviembre de 2022, la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina confirmó la apertura de un expediente y la asignación del caso a un fiscal del Departamento Especial para Crímenes de Guerra.
Karić amplió posteriormente la denuncia adjuntando el testimonio de John Jordan ante el TPIY y proponiendo la declaración del escritor Luca Leone. También solicitó acceso a los archivos militares de las Fuerzas Armadas de Bosnia y Herzegovina, petición respaldada por el director Miran Zupanič.
En noviembre de 2025, tres años después de la apertura del expediente, no había información pública sobre avances sustanciales, y Benjamina Karić envió una nueva solicitud a la Fiscalía para conocer el estado del procedimiento. Según medios italianos y el periodista Ezio Gavazzeni, la investigación en Bosnia y Herzegovina habría sido archivada o no habría dado lugar a un procedimiento efectivo.
Investigación en Italia Debido a la percibida inactividad del procedimiento bosnio, se abrió una investigación en Italia. El periodista Ezio Gavazzeni y el exmagistrado Guido Salvini presentaron el 28 de enero de 2025 una denuncia detallada ante la fiscalía de Milán.
En la primavera de 2025, el fiscal milanés Alessandro Gobbis abrió formalmente una investigación. La calificación jurídica investigada es homicidio voluntario agravado por crueldad y motivos abyectos. En el derecho italiano, este tipo de delito no prescribe y puede castigarse con cadena perpetua.
Según las reconstrucciones de la prensa italiana y la denuncia de Gavazzeni, la investigación afecta a ciudadanos italianos, incluidos individuos vinculados a la extrema derecha. Entre las personas mencionadas figuraría un empresario milanés propietario de una clínica privada de cirugía estética, junto con otros sujetos procedentes de Turín y Trieste. El itinerario presunto incluía un vuelo de Trieste a Belgrado, operado por la compañía chárter serbia Aviogenex, seguido de un traslado en helicóptero hacia las posiciones del Ejército de la República Srpska. Según las acusaciones, la operación habría sido organizada por el Servicio de Seguridad del Estado serbio, con la implicación de Jovica Stanišić. Las sumas habrían oscilado, en valor actual, entre 80 000 y 100 000 euros por paquete. Varias fuentes relacionadas con la investigación italiana han repetido la acusación de que el precio más alto se pagaba por matar a un niño.
En febrero de 2026, algunos medios italianos informaron de que un presunto responsable era objeto de investigación por parte de las autoridades italianas. El sospechoso, un exconductor de camión, habría presumido en el pasado de su participación en los hechos denunciados.
Investigación en Bélgica En noviembre de 2025, la diputada belga Leila Agic declaró que ciudadanos belgas podrían haber participado en los supuestos "safaris de francotiradores" durante el sitio de Sarajevo en los años 1990. Según esas acusaciones, las personas implicadas habrían pagado a fuerzas serbobosnias para acceder a posiciones de tiro desde las que se atacaba a civiles. Agic pidió a la Fiscalía Federal que investigara posibles crímenes de guerra, pero no se confirmaron nombres ni procedimientos penales. El político italiano Matteo Salvini se negó a ofrecer más detalles, aunque subrayó en dos ocasiones la presunta implicación belga en el caso.
Reacciones y desmentidos Las reacciones procedentes de la República Srpska fueron duras y coordinadas. Altos cargos políticos, entre ellos Milorad Dodik y Željka Cvijanović, así como el alcalde de Istočno Sarajevo, Ljubiša Ćosić, condenaron la película. Las asociaciones de veteranos del Ejército de la República Srpska negaron tajantemente las acusaciones. En medios y declaraciones oficiales de la República Srpska, la película fue descrita como "propaganda", "mentira infame contra el Ejército de la República Srpska" y un intento de "demonizar al pueblo serbio".
El alcalde de Istočno Sarajevo, Ljubiša Ćosić, presentó una denuncia penal contra el director Miran Zupanič. También se formularon peticiones para prohibir la proyección de la película en la República Srpska.
Véase también Genocidio bosnio Sitio de Sarajevo Jersón Safari
Referencias
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