El occiso es un libro escrito por María Virginia Estenssoro y publicado por primera vez en 1937. Se divide en tres relatos y aborda temas como la muerte, las relaciones extramaritales y el aborto.
Composición La obra está estructurada como un tríptico literario, una unidad compuesta por tres piezas interrelacionadas que exploran la vida y la muerte desde distintas dimensiones. Los textos que lo integran son:
"El occiso": El texto se divide internamente en tres partes. Esta pieza es definida por la crítica como una "trama metafísica" de carácter ontológico, caracterizada por un vocabulario abstracto y filosófico. "El cascote": Relato que aborda la ausencia y el extrañamiento a través de una mujer que, junto a su hijo, espera a Ernesto. Narrado en tercera persona, sugiere una relación afectiva compleja y no convencional, centrada en la evocación y la persistencia del vínculo. "El hijo que nunca fue...": Relato centrado en la experiencia de la maternidad frustrada. La narración aborda el duelo y la ausencia a partir de la perspectiva de una mujer, destacando las implicaciones emocionales y psicológicas de la pérdida o inexistencia de un hijo.
La forma definitiva del libro no fue inmediata. La edición original de 1937 contenía únicamente la primera parte del relato/poema "El occiso". Fue hacia 1938 cuando Estenssoro escribió la segunda y tercera parte, pensando posiblemente en una futura reedición. Sin embargo, el proyecto escritural completo —con el tríptico tal como se conoce hoy— no se publicó hasta la segunda edición de 1971, editada póstumamente por sus hijos.
Contexto Publicada en 1937, la obra surgió en la Paz de la posguerra del Chaco (1932-1935), un periodo de crisis del orden oligárquico que permitió a las mujeres ocupar espacios públicos antes vedados. En este "siglo de oro"literario boliviano, Estenssoro e intelectuales como Hilda Mundy formaron una vanguardia que desafió la moral conservadora mediante una escritura experimental y subjetiva. La autora personificaba a la "mujer moderna" que, tras viajar por Europa, regresó a una sociedad paceña habitada por sectores tradicionales que calificaron su obra de "inmoral" por tratar temas como el aborto y el deseo. A diferencia del realismo social imperante en su época, El occiso se centró en la transgresión y la búsqueda de identidad femenina, provocando un escándalo tal que la edición se agotó rápidamente entre críticas negativas, lo que llevó a la censura de la obra y al silencio literario de su autora.
Personajes
El Ser (referido también como El Occiso o El Espectro)': Es el protagonista del primer relato. Se trata de un hombre que "despertó muerto" en su ataúd y, a través de una conciencia angustiada, es testigo del proceso de corrupción de su propio cuerpo por los gusanos. La narración se articula desde su percepción en el umbral entre la vida y la muerte, donde experimenta una progresiva desintegración del cuerpo y de la identidad. Ernesto: Es el amante fallecido que aparece en los relatos "El cascote" y "El hijo que nunca fue...". Físicamente, se le describe con un rostro blanco esculpido, enverdecido por la muerte, que presenta una «oscura incisión» tajando sus cejas. En sus intervenciones, suele relatar con amargura y cinismo historias de amores pasados, como su relación con una expareja en Nueva York . Magdalena: Personaje central del relato "El hijo que nunca fue..." y también podría inferirse que también de "El cascote". Su narrativa gira en torno a la espera, la culpa, el deseo y la experiencia traumática de un aborto.
Temas La obra de Estenssoro desarrolla una serie de ejes temáticos que desafiaron las convenciones literarias y sociales de su época, centrándose en la experiencia subjetiva y metafísica.
La muerte y la ontología: Es el eje central del tríptico. La muerte no se aborda como un fin absoluto, sino como una transición metafísica hacia un estado de "Ser en esencia". El texto explora la persistencia de la conciencia y la memoria más allá de los límites biológicos del cuerpo.Lo notable es que Estenssoro hace hablar al cadáver o cuerpo muerto, de manera que lo va despojando de las categorías humanas: género, pensamiento y sensaciones, para producir y modular la pregunta por el vacío: “Ya no había Vida ni Muerte… no existía ni el Tiempo, ni los Límites, ni la libertad” (Estenssoro, 1971: 35). que posteriormente convertirá en una pregunta por el Ser y por la creación. Maternidad y aborto: Estos temas son tratados de manera explícita y descarnada, especialmente en el relato "El hijo que nunca fue...". El aborto es descrito como el tránsito "más feroz" ante la muerte, presentándose como un campo de lucha por la libertad femenina y una rebelión contra los mandatos sociales y la culpa impuesta por la moral conservadora.Tal vez hoy más que nunca antes, este libro abre la reflexión hacia un límite que quiebra la identidad de las mujeres en la sociedad en base a los valores y las culpas, ruptura en la que el cuerpo es un campo de lucha de poder y sublevación. Eros y Tánatos: Existe una fusión constante entre la pulsión erótica y la muerte. La descomposición del cuerpo es narrada con tintes macabros y eróticos. Hay algo caníbal en el texto de Estenssoro, un regodeo febril en esa carne asolada por las bullentes lombrices, como si a través de la escritura se pudiera convocar el cuerpo del amado y devorarlo hasta la médula, extraer de él la última gota de sangre antes de cederlo a la eternidad. De hecho, el gusano que chupa “el único cuajo de sangre que quedaba” del occiso le arranca una última sensación erótica antes de su transición a su nueva realidad como fantasma. Libertad femenina y transgresión social: La obra es una búsqueda de autodefinición e identidad frente a una sociedad patriarcal. A través de sus personajes, Estenssoro cuestiona el matrimonio, la fidelidad y el "deber ser" de la mujer, proponiendo una libertad que trasciende incluso lo corporal.La transformación de la mujer en la sociedad moderna implicó también una transformación en sus maneras de vivir los afectos, en su vida íntima y en cómo esta resquebrajaba los códigos sociales de un ambiente cruzado tanto por la sed de la experiencia como por el sedimento de la hipocresía. María Virginia Estenssoro fue una mujer libre que escribió desde y sobre esa libertad.
Estilo El estilo narrativo de Estenssoro en El occiso se aleja del realismo social imperante en la Bolivia de los años 30 para adentrarse en una propuesta experimental y vanguardista. La crítica ha tenido dificultades para clasificar genéricamente la obra, definiéndola indistintamente como "prosa poética, poema narrativo o poema en prosa".
Influencias La obra de Estenssoro se vincula tanto con la tradición gótica clásica como con la vanguardia latinoamericana, dejando un legado fundamental en autores posteriores:
Precursores y paralelos: La crítica destaca una influencia "sugestionante y obsesiva" de los cuentos de Edgar Allan Poe y paralelismos con Horacio Quiroga en la narración de la muerte. Asimismo, guarda un "profundo aire de familia" con La amortajada (1938) de María Luisa Bombal, al compartir voces de ultratumba y una perspectiva femenina transgresora. Literatura boliviana: Es considerada un antecedente directo de la poesía metafísica en Bolivia. Influyó profundamente en la estética de Jaime Saenz (El escalpelo) y Edmundo Camargo (Del tiempo de la muerte) por su tratamiento macabro y vital de la muerte, además de establecer diálogos con lo fantástico en la obra de Óscar Cerruto. Otras vertientes''': Se la relaciona con el gótico femenino de Mary Shelley y las imágenes horripilantes de Lautréamont.
Publicación El libro alcanzó un notable éxito comercial debido al escándalo que provocó en la sociedad paceña de su tiempo, ya que aborda asuntos considerados impropios: la vida de un cadáver, las relaciones amorosas fuera del matrimonio y el aborto; temas que no podían discutirse abiertamente, y mucho menos si quien los trataba era una mujer.
Crítica La recepción de El occiso'' transitó del escándalo y la censura en 1937 a su posterior revalorización como una obra clave de la vanguardia boliviana.
En su recepción inicial, el libro generó controversia en la sociedad paceña por el tratamiento de temas considerados tabú, lo que derivó en su marginación crítica.Asimismo, salvo el caso de Walter Montenegro, los comentaristas no identificaron con claridad la tradición literaria en la que se inscribe Estenssoro y recurrieron a comparaciones con otras escritoras basadas principalmente en criterios de género.
A partir de la década de 1990, la obra fue objeto de un proceso de rescate crítico que la reincorporó al canon literario boliviano. La crítica contemporánea ha subrayado su originalidad y carácter transgresor. Virginia Ayllón y Cecilia Olivares han interpretado el texto como precursor de debates sobre «el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo» Por su parte, la crítica literaria Ana Rebeca Prada destaca la escritura de Estenssoro:por la sofisticación extrema, por la cultura, la elegancia y la brillantez […] –por la ferocidad que más bien engulle pusilanimidad, ignorancia y provincianismo para emanar ingenio, originalidad y sofisticado cosmopolistimo.Mientras que la escritora Liliana Colanzi lo considera uno de los textos «más extraños y hermosos de la literatura boliviana».
Véase también
María Virginia Estenssoro
Literatura de Bolivia
La amortajada (María Luisa Bombal)
Jaime Saenz
Edmundo Camargo
Referencias
Categoría:Obras literarias de Bolivia Categoría:Libros de Bolivia