Nuestra Señora de Consolación es una advocación mariana de gran raigambre en Jerez de la Frontera, venerada en el Real Convento de Santo Domingo y reconocida como copatrona de la ciudad. La imagen, de pequeño tamaño, está realizada en alabastro y responde a modelos góticos del siglo XV, constituyendo una de las devociones más antiguas y significativas del ámbito local.
Origen La tradición sitúa la llegada de la imagen a Jerez en el siglo XV, vinculándola a la figura de Doménico Adorno, noble genovés que navegaba hacia la Península Ibérica. Según la leyenda, durante una violenta tormenta en el golfo de Rosas, frente a la costa catalana, la tripulación se encomendó a la Virgen María. En ese contexto, una misteriosa luz apareció sobre el mar y condujo hasta una pequeña imagen mariana hallada en una embarcación.
Tras recogerla, Adorno soñó que la Virgen le pedía ser llevada a Jerez, concretamente al convento de los frailes dominicos, con el fin de convertirse en “consuelo de los jerezanos”. De forma prodigiosa, la nave llegó hasta la desembocadura del Guadalete, en el entorno de El Puerto de Santa María, desde donde la imagen fue trasladada en carreta hasta Jerez.
Tras una confusión inicial con los franciscanos, la imagen fue finalmente conducida por unos bueyes que, de manera inexplicable, se detuvieron ante el Convento de Santo Domingo, interpretándose este hecho como la voluntad de la propia Virgen de establecer allí su culto. Este motivo explica la iconografía característica de la imagen, que aparece sobre una carreta tirada por bueyes.
Desarrollo histórico y consolidación del culto La devoción a Nuestra Señora de Consolación se difundió rápidamente en la ciudad, asociándose a numerosos favores y milagros, especialmente relacionados con la curación de enfermedades, la protección ante epidemias, la lluvia en tiempos de sequía o la liberación de cautivos.
En 1537, Jácome Adorno, descendiente del noble genovés, promovió la construcción de una capilla propia dentro del convento dominico, obra del alarife Pedro Fernández de la Zarza. Este espacio, situado en la intersección de las naves del templo, se convirtió en el centro del culto a la imagen. Posteriormente, en el siglo XVIII, la capilla fue profundamente remodelada en estilo barroco, destacando el retablo realizado por Andrés Benítez.
La creciente devoción popular llevó a la ampliación del templo dominico, especialmente de la nave del Rosario, para acoger a los numerosos fieles que acudían a venerar la imagen, convirtiéndose el conjunto en uno de los principales focos espirituales de la ciudad y su entorno.
En el año 1600, Nuestra Señora de Consolación fue proclamada patrona de la ciudad junto a la Virgen de la Merced, consolidando así su importancia institucional y religiosa. Durante siglos, su festividad dio lugar a importantes celebraciones y procesiones.
Edad Moderna y época contemporánea La devoción a la Virgen de Consolación se mantuvo viva a lo largo de los siglos, siendo objeto de especial veneración por parte de la población jerezana. En 1823, durante su estancia en la ciudad, el rey Fernando VII de España y su esposa María Josefa Amalia de Sajonia visitaron el Convento de Santo Domingo, donde contemplaron la imagen, destacando su reducido tamaño y singular iconografía.
Aunque en épocas posteriores su protagonismo devocional fue en parte eclipsado por otras advocaciones, como la Virgen de la Merced, Nuestra Señora de Consolación ha conservado su consideración de copatrona de Jerez y su valor histórico y simbólico.
En la actualidad, la imagen de la Virgen de Consolación realiza su salida procesional cada 8 de septiembre, coincidiendo con la Natividad de la Virgen. Su devoción popular, que en siglos pasados alcanzó gran extensión, ha quedado hoy vinculada principalmente a un grupo de fieles reunidos bajo la denominación de Corte de Nuestra Señora de Consolación, que se dedica a organizar cada acto relacionado con esta imagen.
De manera extraordinaria, en 2013, Nuestra Señora de Consolación partició en un Vía Lucis Mariano llevado a cabo en la ciudad con motivo del Año de la Fe, en el que se encargó de representar la V Estación: La Natividad del Señor.
Referencias
Categoría:Cofradías de Semana Santa de Jerez de la Frontera Categoría:Advocaciones marianas de Andalucía Categoría:Esculturas góticas de España