El juego en Brasil está sujeto a diversas restricciones legales. Los casinos son considerados ilegales en Brasil desde 1946, tras un decreto firmado por el presidente Eurico Gaspar Dutra. Según diversas fuentes, la decisión habría estado influenciada por su esposa, Carmela Teles Dutra, conocida por su religiosidad vinculada a la Iglesia católica. No obstante, las apuestas hípicas y las apuestas deportivas son legales. Desde 1967, el banco estatal Caixa Econômica Federal mantiene el monopolio sobre la explotación de las loterías en el país.
En 1993, la explotación comercial de juegos de bingo y máquinas tragamonedas fue legalizada mediante la Ley Zico, que vinculaba estas actividades a la financiación de entidades deportivas.En 1998, la Ley Pelé revocó esta normativa y estableció un marco regulatorio específico para el sector. Posteriormente, en 2004, una medida provisional firmada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva prohibió nuevamente la explotación comercial del bingo.Tanji, Thiago (29 de agosto de 2022). «Tudo o que você precisa saber sobre jogos de azar no Brasil». Revista Galileu. Archivado desde el original el 18 de febrero de 2022. Consultado el 22 de abril de 2026.
El debate sobre la legalización del juego en Brasil sigue siendo controvertido y está vinculado a factores políticos, sociales y religiosos. Desde 1991, diversos proyectos de ley han sido analizados en el Congreso Nacional de Brasil.Los defensores argumentan que la legalización permitiría aumentar la recaudación fiscal, mientras que los opositores, incluidos miembros del Frente Parlamentario Evangélico, señalan riesgos relacionados con la adicción al juego, la corrupción y el blanqueo de capitales.
Situación actual En 2023, Brasil avanzó en la regulación del juego en línea con la aprobación de la Ley 14.790, que establece normas para las apuestas deportivas y otras actividades digitales, incluyendo disposiciones sobre métodos de pago, atención al cliente, publicidad y prevención del fraude y el blanqueo de capitales.En 2024, el gobierno intensificó las medidas contra el juego en línea no autorizado, con el bloqueo de miles de sitios web y la publicación de listas de operadores autorizados.Estas acciones se enmarcan en preocupaciones sobre el blanqueo de capitales y el impacto social del juego, especialmente entre poblaciones vulnerables.A pesar de los debates recurrentes, la legalización de casinos comerciales no se ha concretado hasta 2025.
Referencias
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