El monasterio de San Cristóbal es un edificio ubicado en la ciudad de Valencia, en el margen izquierdo del río Turia. Fue establecido como Bien de Relevancia Local por declaración genérica de la Generalitat Valenciana, con publicación en el DOGV el día 23 de junio de 2015, con número de inventario 46.250-9999-000242.
El conjunto arquitectónico está situado en la calle Poeta Bodria, número 4. Fue elevado a finales del , vinculado a la comunidad de canónigas regulares lateranenses de San Agustín y se edificó sobre una parcela de huerta cedida por Filomena Fernández Olmos. Inaugurado en 1908, el convento fue diseñado por el arquitecto Joaquín María Belda Ibáñez, mientras que la iglesia, construida posteriormente, se llevó a cabo en 1903 por Antonio Ferrer y abierto al culto el 9 de julio de 1904.
Orígenes e historia La historia del monasterio de San Cristóbal de Valencia se remonta a la fundación de un convento femenino en el año 1409 por una comunidad de agustinas procedentes de Alcira, en el contexto de expansión de las clausuras religiosas en la ciudad durante la Baja Edad Media.Este primer convento se ubicó en la actual calle del Mar, un área vinculada a la antigua judería.BOIX, Vicente. Historia de la ciudad y reino de Valencia, Valencia, Imprenta de Benito Monfort, 1845, pp. 312–315.
A lo largo de la Edad Moderna, el monasterio consolidó poco a poco su popularidad en la ciudad, lo cual provocó ciertas ampliaciones y reformas para adaptar sus estructuras a las necesidades de la comunidad y a los cambios en las prácticas religiosas. A su vez, desempeñó un rol fundamental en el ámbito de la vida religiosa femenina en Valencia, ya que participó en determinados procesos de reforma posteriores al concilio de Trento.SEGUÍ, Juan, “La archidiócesis valentina en tiempos de Juan de Ribera”, en Anales de Historia de la Iglesia, Pamplona, Universidad de Navarra, 2022, pp. 145–147.
El edificio original fue demolido en 1869, en el contexto de un periodo revolucionario denominado la Gloriosa que tuvo sus inicios en 1868, por lo que supuso la pérdida de aquel conjunto arquitectónico. Sin embargo, la comunidad religiosa se mantuvo en pie y, a finales del , promovió la construcción de una nueva sede en una parcela de huerta cedida por Filomena Fernández Olmos.
El convento nuevo fue proyectado por Joaquín María Belda Ibáñez y la iglesia por Antonio Ferrer. Durante el el conjunto sufrió diversas adversidades e incidentes, entre los que destaca el asalto de 1933, que provocó la destrucción de gran parte del inventario mobiliario y de elementos sagrados. Fue posteriormente restaurado tras la Guerra Civil y en 2010 se llevó a cabo un proyecto de restauración de la fachada principal.
Descripción del inmueble miniaturadeimagen
miniaturadeimagen El conjunto arquitectónico del monasterio de San Cristóbal se compone de una iglesia y de espacios dependientes del convento, que están organizadas conforme a las necesidades de la vida en clausura y a los principios de la arquitectura religiosa de finales del .
La iglesia se entiende como el elemento principal del conjunto y presenta una planta de cruz latina, con nave única y capillas laterales dispuestas entre contrafuertes, siendo cuatro a cada lado. La nave central está cubierta de bóvedas de crucería, mientras que las capillas laterales presentan falsas bóvedas de arista, estableciendo un espacio jerarquizado y orientado hacia el presbiterio.
En el crucero se eleva una cúpula sobre un tambor octogonal y pechinas, la cual funciona como el elemento central de la composición del edificio. En el exterior, la cúpula se encuentra revestida de tejas vidriadas en tonos azules y blancos, formando motivos decorativos, rematada por una cruz metálica sobre una bola de piedra. El presbiterio presenta un ábside cubierto con bóveda estrellada, lo cual introduce una mayor complejidad formal y remite a modelos de tradición gótica.
La fachada principal presenta una composición sobria y simétrica, dispuesta en un solo plano. El acceso está alineado con el eje y cuenta con un gran vano en la parte superior que le brinda luz al coro alto.
Desde un punto de vista estilístico, el edificio se incluye dentro del historicismo arquitectónico, al igual que cuenta con ciertos elementos neorrománicos. A su vez, posee determinados componentes de diferente origen que crean un lenguaje propio de la arquitectura religiosa contemporánea. El convento se incorpora a la iglesia y está estructurado a través de una disposición funcional, es decir que se encuentra subordinada al templo como el edificio principal del conjunto.
Referencias
Categoría:Control de B25es OLI26 Categoría:Bienes de Relevancia Local de la ciudad de Valencia