miniaturadeimagen|El edificio Bacardí en La Habana, hito del estilo en Cuba. La arquitectura art déco en Cuba es el conjunto de manifestaciones del art déco desarrolladas en el país entre finales de la década de 1920 y la década de 1940, en el contexto de los procesos de modernización urbana de la primera mitad del siglo XX. Este movimiento constituye una etapa diferenciada dentro de la historia de la arquitectura de Cuba, caracterizada por la adopción de un lenguaje formal basado en la geometrización, la simplificación ornamental y la incorporación de nuevas tipologías arquitectónicas.

A diferencia del tratamiento sintético que recibe en estudios generales, el art déco en Cuba ha sido objeto de investigaciones específicas que destacan su amplia difusión territorial, con presencia significativa en ciudades como La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba, así como su adaptación a distintos contextos urbanos y sociales.

Su desarrollo se vincula al declive del eclecticismo en la arquitectura y a la progresiva introducción de principios de la arquitectura moderna, constituyendo un momento de transición en el que se consolidaron nuevas formas de expresión arquitectónica en el país.

Historia

El art déco fue introducido en Cuba a finales de la década de 1920, en un contexto de crecimiento económico, transformación cultural y modernización urbana. Su difusión estuvo vinculada a influencias internacionales, en particular a la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas de París en 1925.

Este proceso coincidió con el agotamiento del eclecticismo, predominante desde finales del siglo XIX. Frente a la acumulación ornamental y el historicismo de este estilo, el art déco introdujo una concepción formal más sintética, basada en la geometría, la abstracción y la simplificación decorativa.

Durante el gobierno de Gerardo Machado (1925–1933), el art déco fue promovido como expresión de progreso y modernidad, favoreciendo su aplicación en edificios públicos, comerciales y residenciales. Desde La Habana, principal centro de desarrollo, el estilo se difundió hacia otras ciudades del país.

Características y evolución

El art déco cubano combina rasgos del movimiento internacional con adaptaciones locales. Se caracteriza por la composición geométrica, la simetría, el uso de relieves estilizados y la reducción de la ornamentación en comparación con el eclecticismo. Asimismo, incorpora materiales modernos como el hormigón armado y soluciones adaptadas al clima, como balcones y elementos de ventilación.

En su evolución pueden identificarse dos tendencias principales. Por un lado, una vertiente asociada a la verticalidad y la monumentalidad, visible en edificios en altura de La Habana como el Edificio Bacardí y el Edificio López Serrano, donde se emplean volúmenes escalonados, ejes verticales y remates en forma de zigurat.

Por otro, a finales de la década de 1930 se desarrolló una tendencia más aerodinámica vinculada al Streamline moderne, caracterizada por el predominio de líneas horizontales, esquinas redondeadas y una ornamentación más contenida, como se observa en edificios comerciales y residenciales de la época.

El estilo tuvo una amplia difusión en la vivienda urbana, particularmente en sectores de clase media, donde se desarrollaron tipologías de casas unifamiliares con fachadas planas, remates geométricos y decoración simplificada. En contextos más modestos, estas soluciones dieron lugar a variantes austeras del estilo, con una expresión formal reducida a elementos mínimos.

Desarrollo regional miniaturadeimagen|Librería La Moderna Poesía miniaturadeimagen|Edificio Solimar El art déco en Cuba presenta variaciones regionales derivadas de las condiciones urbanas, económicas y culturales de cada territorio, lo que se refleja en la escala, el grado de ornamentación y las tipologías arquitectónicas.

La Habana

En La Habana, el estilo alcanzó su mayor desarrollo, con ejemplos de gran escala y complejidad formal:

Edificio Bacardí (1930): rascacielos corporativo con marcada verticalidad, composición escalonada, rica ornamentación geométrica y uso de materiales decorativos policromados. Edificio López Serrano (1932): edificio residencial en altura con volumetría escalonada, simetría compositiva y ornamentación más sobria, orientada a la funcionalidad. La Moderna Poesía (librería) (década de 1930): ejemplo de transición hacia el Streamline moderne, con líneas horizontales, esquinas redondeadas y reducción ornamental. Edificio Solimar (década de 1940): representativo de la fase aerodinámica del art déco, con énfasis en la horizontalidad, balcones corridos, esquinas curvas y mínima decoración aplicada.  

Estas obras reflejan una arquitectura asociada a la modernidad urbana, con fuerte influencia internacional.

Camagüey

En Camagüey, el art déco se difundió ampliamente en el tejido urbano, especialmente en la arquitectura residencial:

Teatro Alkázar (1948): edificio institucional con fachada geométrica, planos escalonados y ornamentación estilizada. Colegio Champagnat (1941): composición simétrica, volúmenes simples y énfasis en la funcionalidad con decoración limitada. Viviendas unifamiliares urbanas: fachadas planas con pilastras estilizadas, remates geométricos (escalonados o curvos) y ornamentación mínima.

El conjunto se caracteriza por una interpretación más austera del estilo, adaptada a la escala doméstica y a condiciones locales. miniaturadeimagen|Edificio de viviendas en Santiago de Cuba

Santiago de Cuba

En Santiago de Cuba, el art déco se desarrolló en estrecha relación con la topografía y la estructura histórica de la ciudad:

Edificaciones del centro histórico: inmuebles de uno a tres niveles con énfasis en la verticalidad, fachadas organizadas en ejes y remates escalonados o curvos. Viviendas en Vista Alegre y otros repartos: composición tripartita (basamento, cuerpo y remate), balcones y elementos geométricos simplificados. Viviendas en barrios populares: variantes austeras con ornamentación mínima, limitadas a parapetos escalonados o relieves discretos.

Estas tipologías evidencian una adaptación del estilo a contextos urbanos preexistentes y una transición gradual desde el eclecticismo.

Otras ciudades

En otras localidades, el art déco aparece de forma más puntual:

Teatro Wenceslao Infante en Holguín (1948): fachada simétrica con geometrización marcada y elementos decorativos estilizados. Edificios institucionales en Cienfuegos: volúmenes simplificados con incorporación de relieves geométricos en fachadas. Edificaciones residenciales en Matanzas, Santa Clara y Las Tunas: construcciones de escala media con ornamentación limitada y predominio de líneas rectas.

En estos casos, el estilo adopta una expresión más funcional y simplificada, manteniendo sus rasgos formales esenciales.

Tipologías

El art déco en Cuba se aplicó a diversas tipologías arquitectónicas, entre ellas:

Edificios comerciales y corporativos Hoteles y hospitales Teatros y cines Iglesias y centros educativos Viviendas unifamiliares y multifamiliares

Esta diversidad refleja su amplia aceptación como lenguaje de modernidad en distintos ámbitos de la sociedad.

Conservación y legado

A pesar de su relevancia, la arquitectura art déco en Cuba ha recibido históricamente menor atención que la arquitectura colonial. No obstante, en las últimas décadas ha aumentado el interés por su estudio y conservación.

El art déco representa un momento clave en la evolución arquitectónica del país, al marcar la transición entre el eclecticismo historicista y la arquitectura moderna, consolidando un lenguaje propio adaptado al contexto local.

Véase también

Art déco Arquitectura de Cuba Arquitectura moderna

Referencias

Bibliografía

Categoría:Arquitectura de Cuba