miniaturadeimagen|Filas de automovilistas para cargar combustible en una bencinera en Ñuñoa el 25 de marzo de 2026, un día antes del «Bencinazo» Bencinazo es el nombre con que diversos medios de comunicación y actores políticos en Chile han denominado al fuerte incremento en los precios de los combustibles anunciado a partir del 26 de marzo de 2026 por parte del gobierno de José Antonio Kast. El alza, considerada «histórica» y «la más importante desde 1970», se produce en el contexto de un shock internacional del precio del petróleo y de un ajuste fiscal interno que llevó al Ejecutivo a modificar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), traspasando el incremento del precio de los combustibles a los consumidores.
Contexto
Internacional El alza se enmarca en un aumento abrupto del precio del petróleo Brent, que pasó de alrededor de US$70 a más de US$100 por barril tras la escalada de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la crisis del estrecho de Ormuz de 2026, una de las principales rutas de transporte del crudo. Ello ha significado que, si se observan las cotizaciones internacionales de productos refinados hacia la segunda semana de marzo, el gasóleo ha llegado a registrar incrementos de hasta el 55%, frente al 26% de la gasolina y el 33% del petróleo Brent, de acuerdo con datos de la Asociación de la Industria del Combustible de España.
Nacional Chile es uno de los países más dependientes de la importación de petróleo en América Latina, lo que lo hace especialmente vulnerable a variaciones internacionales. El MEPCO, creado en 2014, permite amortiguar fluctuaciones mediante un mecanismo de estabilización de los precios de venta internos de la gasolina automotriz, del petróleo diésel, del gas licuado de petróleo y del gas natural comprimido. Así, por ejemplo, en periodos de alta volatilidad de precios, como 2008, 2012, 2018 y 2022, las alzas del petróleo Brent se reflejaron en Chile con menor intensidad que en el mercado global. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha señalado que el mecanismo ha generado una brecha significativa entre la recaudación proyectada y la real, y que entre saldos positivos y negativos el Estado de Chile ha dejado de percibir más de US$2 mil millones desde que existe el MEPCO.
Por otra parte, Quiroz afirmó que el país enfrentaba un déficit estructural de 3,6% del PIB, el más alto desde la pandemia de COVID-19 en Chile, y que el Gobierno había heredado finanzas debilitadas de parte del gobierno de Gabriel Boric.
Alza de precios El 23 de marzo, a través de un decreto publicado en el Diario Oficial, el Gobierno anunció un cambio técnico relevante en el MEPCO, fijando en cuatro semanas el período para calcular el precio de paridad de importación de los derivados del petróleo en Chile. El ajuste alcanza a la gasolina, el diésel y el gas licuado de petróleo (GLP) vehicular, y, como consecuencia, a partir del jueves 26 de marzo ocurrirá un fuerte incremento en el precio de dichos combustibles. El 25 de marzo, un día antes de la materialización del alza, la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) informó el detalle de los cambios de precios:
Gasolina de 93 octanos: alza de 372,2 pesos por litro Gasolina de 97 octanos: alza de 391,5 pesos por litro Diésel: alza de 580,3 pesos por litro Kerosene: alza de 138,5 pesos por litro GLP de uso vehicular: alza de 11 pesos por litro.
Según indicó el gobierno, «el estado de las finanzas públicas impide hacer frente al enorme impacto de los precios internacionales del petróleo. El nivel de estrechez fiscal impide sostener el subsidio sin comprometer los recursos de todos los chilenos». Asimismo, justificó la decisión señalando que contener completamente el alza habría implicado un costo anual cercano a US$4.000 millones. Se estima que con el Mepco activado el incremento en el precio de los combustibles hubiera sido de 2,4%, unos 26 pesos chilenos por litro (2,9 centavos de dólar, aproximadamente), pero su costo fiscal fue considerado insostenible por el Ejecutivo: US$140 millones semanales, con proyecciones de hasta US$160 millones si la crisis persistía.
Medidas de mitigación
Para paliar el alza de precios en determinados sectores, el Gobierno anunció el plan “Chile Sale Adelante”, que incluye el congelamiento de tarifas de buses de la Red Metropolitana de Movilidad hasta diciembre de 2026, un subsidio de $100.000 mensuales por seis meses para taxistas y colectivos, una línea de financiamiento preferencial para renovación de vehículos hacia electromovilidad, el congelamiento durante todo el otoño e invierno del precio del kerosene hacia el valor observado en el mes de febrero, y la suspensión transitoria del crédito diferenciado al impuesto específico que hoy tienen las empresas no transportistas.
La iniciativa inyecta 60 millones de dólares al fondo de estabilización y fue ingresado a la Cámara de Diputados por el Gobierno con discusión inmediata, siendo aprobado por esta el 24 de marzo.
Impacto económico Según cálculos, llenar un estanque promedio de 50 litros con gasolina pasará de costar cerca de $59.000 a alrededor de $77.500, es decir, un aumento cercano a $18.500, mientras que en el caso del diésel, llenar el mismo volumen podría subir desde unos $46.500 a aproximadamente $75.000, lo que implica un alza cercana a $28.500. Por otra parte, el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, Juan Araya, explicó que el petróleo representa alrededor del 40% del valor de un flete y, con un alza proyectada cercana al 40%, todos los costos operativos podrían dispararse.
Así, el alza del combustible generó presiones inflacionarias inmediatas, especialmente en el transporte de carga, servicios logísticos y en la movilidad urbana, afectando a hogares de ingresos medios y bajos. Diversos economistas avizoran que el Gobierno no podrá cumplir su meta de cerrar el año en 3% de inflación, calculándose una cifra final del 3,2% a 4%.
Reacciones
Oposición Durante el debate por el paquete de medidas de mitigación, parlamentarios opositores cuestionaron que no se contemplasen acciones concretas para mitigar el alza de las bencinas, y que únicamente se limite a medidas consideradas insuficientes y focalizadas, ni que se propongan medidas de protección a los consumidores ante futuras alzas dado el cambio estructural del MEPCO.
El economista y candidato presidencial Franco Parisi, manifestó que «la decisión apresurada de este bofetazo a la clase media tiene implicancias de largo plazo: los precios y la UF se mantienen altos y son rígidos a la baja cuando caiga el precio del petróleo», proponiendo la creación de un fondo transitorio para mitigar el impacto del alza financiado mediante la rebaja de los sueldos de autoridades que superen los $5 millones mensuales.
Reacciones sociales
Consumidores realizaron compras anticipadas desde el día del anuncio, y se observaron largas filas en estaciones de servicio de todo el país; incluso se reportó que muchas bencineras se estaban quedando sin abastecimiento de combustible. Durante la tarde del 25 de marzo, la ministra de Energía Ximena Rincón confirmaba el quiebre de stock en las comunas de La Cruz, Tiltil, Palena y Doñihue. La Asociación de Buses Interprovinciales criticó la exclusión del transporte interurbano de pasajeros de las medidas paliativas anunciadas por el gobierno, y manifestó que el incremento en los precios de los combustibles podría significar un alza de hasta 21% en el valor de los pasajes, mientras que la Confederación Nacional de Taxis Colectivos de Chile sostuvo que las ayudas anunciadas por el Ejecutivo no evitarán ajustes en las tarifas, pues el mayor costo mensual para los colectiveros podría acercarse a los $300 mil, el triple del subsidio contemplado en el paquete. Se registraron protestas como cacerolazos en comunas como Providencia, Ñuñoa, Santiago y La Florida, donde vecinos y vecinas manifestaron su descontento por el descrito “bencinazo”. Por su parte, organizaciones estudiantiles como ACES, CONFECH, Red de Solidaridad Estudiantil y FEUSACH convocaron a una marcha el 26 de marzo en el centro de Santiago en rechazo a las medidas impulsadas por el Gobierno. De acuerdo a las encuestas Cadem y Panel Ciudadano-UDD, el anuncio del bencinazo generó una caída en la aprobación del presidente Kast: entre un 48% y 49% de desaprobación frente a un 42% a 47% de respaldo, implicando un desplome en apenas días.La caída se acentuó una vez concretada el alza, cuando la encuesta Pulso Ciudadano Activa presentó un nivel de aprobación de 34,7%, frente a un 48,7% de desaprobación.
Véase también Economía de Chile
Referencias
Categoría:Chile en 2026 Categoría:Gobierno de José Antonio Kast