Los Vilanova fueron un antiguo linaje catalán, que cuenta entre sus antepasados con Santa Rosalina de Villeneuve, venerada en la Iglesia Católica el 17 de enero, descendiente probablemente de Ramón I de Cardona, vizconde de Cardona, que lo recibió del conde de Barcelona Ramón Borrell en el año 994 d. C., los feudos de Vilanova, Seva y Tavertet, ubicados en el obispado de Vich, y prueba su filiación desde Guillermo-Wilfredo, señor de Vilanova y de Terrassola, que fue investido en el año 1082 en la castellanía de Brull y de los señoríos de Seva y de Montañá. Sus descendientes formaron tres grandes líneasː la primogénita, que siguió residiendo en Cataluña; la de Valencia, establecida después de la reconquista, y la de Provenza.
Las ramas Las ramas españolas han producido un gran número de personalidades ilustres, habiendo sido premiados sus servicios con los cargos más elevados y con los títulos de vizconde de Vilanova (1390), conde de Sinarcas (1597), conde de Vilanova (1719), marqueses de Terranova (1598), marqueses de Soto (1668), marqueses de San Antonio (1751) y duques de Mandas y Villanueva.
Rama catalana Los caballeros de la rama de Cataluña los que más se han distinguido sonː
Ramón III, uno de los dignatarios convocado por Pedro II de Aragón para firmar la Paz y Tregua de Dios del 1198; falleció al lado de este monarca en la batalla de Muret.
Ramón IV, nieto del anterior, actuó brillantemente al lado de sus parientes Moncada, vizcondes de Bearne, en las guerras de aquella época, acompañándolos en la conquista de Valencia, donde consiguió importantes feudos en el año 1249. Siguió al vizconde trasladándose a sus tierras de Bearne, invadidas por los ingleses en el año 1250, siendo ambos hechos prisioneros y conducidos a Londres, dónde gracias al parentesco de los Moncada con la reina Leonor de Castilla, consiguieron su libertad.
Su hijo, Ramón V, fue consejero del rey Jaime II de Aragón, figurando en un lugar eminente en la conquista de Sicilia, del cual fue nombrado senescal por el mismo monarca en el año 1294.
Marcos, bisnieto de Ramón IV, se distinguió en la conquista aragonesa de Cerdeña (1324), naufragando en las costas de Cullera al volver de ésta expedición. Pedro IV de Aragón lo nombró veguer de Gerona y Besalú; falleció en el 1348.
Su hijo, Humberto, fue nombrado veguer de Manresa y del Bergadá en el año 1369 y capitán general del Condado de Osona en el año 1385 con motivo de la invasión francesa, a la que se enfrentó; falleció en el año 1402.
Ramón de Vilanova, hermano del anterior, fue uno de los personajes más distinguidos de su época. Inició su vida militar al lado del conde de Osona, al ser nombrado éste almirante de la flota que se destinaba a la conquista de Cerdeña, y se encontró en la toma de la ciudad de Alguer contra los genoveses el 28 de agosto del 1353. El 28 de agosto de 1354 comandaba el ejército real que atacaba por tierra la ciudad de Cagliari en el mismo reino, mientras el monarca la asediaba por mar. En el año 1363, el rey Pedro le confió una embajada para conseguir que el conde de Foix se uniera a las huestes aragonesas contra el rey de Castilla. Acompañó al conde de Osona, en calidad de consejero del rey, cuando fue enviado a Terrés, en Aragón, para entrevistarse con el rey de Castilla, con el objetivo de firmar la paz entre ambos reinos. Formó parte de la corte en sus viajes a Valencia, Zaragoza y Perpiñán, y fue elegido por el rey, como persona de su mayor confianza, cuando comenzaban las intrigas cortesanas contra el conde de Osona, para tomar secretamente declaraciones del alcalde y de los caballeros del castillo de las Medas, a los cuales se acusaba de haber desobedecido las órdenes del rey para seguir las del conde, con lo que se mostró la falsedad de esta acusación. Fue tesorero real entre los años 1366 y 1369 y elevado a la dignidad de chambelán en el año 1381. Nombrado gobernador general o virrey del ducado de Atenas y Neopatria en el año 1383, cumplió tan bien su tarea, que el rey Martín I de Aragón lo nombró gobernador general de Cataluña en el año 1392. Falleció en el año 1402.
Alberto de Vilanova era hijo de Ramón, fue nombrado para el mismo cargo en el año 1408.
Gilaberto fue nombrado veguer de Osona y alcalde de Vich en el año 1415 y falleció en el año 1430. Por su matrimonio con Violante de Castellet, hija y heredera del noble Ferrer de Castellet, barón de Castellet, Cornet, Gayá, Montclar y Montmajor, en la veguería de Manresa, y de su esposa Romía de Pinós y Aragón, nieta del rey Jaime II, estos feudos pasaron a ser propiedad de la casa de Vilanova.
Leonor, bisnieta de Gilaberto, se casó con Juan Ferrer Despujol, señor de Castell Pujol, de San Hipólito de Voltregá, en la veguería de Osona. Su marido figuraba en el partido leal a Juan II de Aragón, y la Generalidad de Cataluña, que era adversaria de éste rey, ordenó al veguer de Vich que, aprovechando la ausencia del señor del castillo de Pujol, lo tomara en nombre de la Generalidad. Advertida Leonor de que el veguer Bernardo de Mont-rodón salía de Vich con sus huestes para asaltar el castillo, preparó su defensa, negándose a entregarlo. La lucha duró días enteros, y cuando los asaltantes habían abierto una grieta en el castillo y amenazado de incendiarlo y ejecutar a todos si no se rendían, por haber matado ya a algunos soldados y herido al veguer, Leonor se vio obligada a entrar en negociaciones, y salió de l castillo con todos sus hombres, para reunirse con su esposo en el Monasterio de San Pedro de Caserras, donde los monárquicos de Osona habían instalado su cuartel general.
Galcerán y Juan, hermanos, descendientes de Gilaberto, siendo veguers y capitanes, respectivamente de Manresa y de Bergadá, y de Osona en el año 1521, al ser invadida Cataluña por las tropas francesas, acudieron con sus ejércitos a defender sus jurisdicciones, merecen los elogios de Carlos I de España.
Ramón, defendió junto con sus vasallos contra los franceses la plaza de Salses en el Rosellón en 1659, y murió en el año 1662. Su hijo Ramón socorrió con sus vasallos de Capmany la plaza de Rosas, atacada por el enemigo francés el 16 de julio del 1667, y la defendió heroicamente hasta el 3 de agosto, cuando llegó un fuerte contingente de tropas en su ayuda. En el año 1674, Felipe IV de España lo nombró coronel del regimiento que se había formado en Gerona para defenderse contra los invasores franceses y con el cual los derrotó en Saint-Jean-Pla-de-Corts el 19 de mayo. Falleció en 1697.
José, se distinguió entre los partidarios de Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico y, al finalizar la Guerra de Sucesión Española, siguió al emperador a Viena, donde fue elevado a la dignidad de conde de Villanueva en el año 1719; falleció en Friburgo de Brisgovia en el año 1730.
Juan Pablo de Villanueva y Rosellón era alcalde real de La Garriga en el año 1655, cuando las huestes francesas invadieron el Principado de Cataluña. Reunió sus huestes para cortarles el paso, impidiendo su marcha hacia Granollers; pero fue herido y hecho prisionero por el conde de La Serre (capitán del ejército francés), el cual exigió 2.000 doblones por su rescate. Felipe IV de España le envió una carta real, agradeciéndole sus servicios. Falleció poco tiempo después a causa de sus heridas.
Rama valenciana Entre los más ilustres personajes de la rama de Valencia figuranː
Vidal, que asistió a la conquista del Reino de Valencia en el año 1238, heredando la castellanía y el señorío de Játiva. Su hijo, Ferrer, formó parte de la expedición a Túnez del 1259.
Ramón, consejero de Jaime II de Aragón y su capitán en el castillo de Morella, en el año 1296 asistió a la conquista del Reino de Murcia, siendo premiado por el monarca con el castillo de Murla, en Valencia.
Guillermo de Villanueva, hijo del anterior (Ramón), fue canónigo de Valencia y de Barcelona. Elevado en el año 1304 al obispado de Mallorca, coronó como rey de aquel reino a Alfonso III de Aragón (hijo de Jaime II de Aragón) y, posteriormente a su nieto, Pedro IV de Aragón. En el año 1306 fue enviado como embajador a Roma para rendir homenaje al pontífice Clemente V en representación de los reinos de Córcega y Cerdeña. En el año 1316, siendo gran maestre de la Orden de Santiago, Jaime II le confió la delicada misión de conseguir del Papa Juan XXII la creación de la Orden de Montesa y pedir la absolución de la censura dictada contra los reyes de Aragón y de Castilla por retener los bienes de la extinta Orden de los Caballeros Templarios, consiguiendo la creación de dicha orden militar y que estos bienes le fueran aplicados a la Orden de Montesa. En el año 1318 fue comisionado por Jaime II para ir a Marsella y recibir a María de Lusignan, hija del rey Hugo III de Chipre, y acompañarla a Barcelona para casarse con el monarca, que entonces estaba viudo de Blanca de Anjou. En el año 1331, le fue confiado el liderazgo del poderoso ejército que tomó Murcia contra el rey de Granada, Abu ul-Hasan ben Uthmán. Jaime II lo nombró albacea en su testamento. Falleció en el año 1348.
Su hijo Pedro también consiguió el gran maestrazgo de la Orden de Santiago y fue el consejero predilecto de Pedro IV de Aragón.
Su hermano, Ramón, se casó con María Lladró de Vidaura, señora de Manzanera (Teruel), nieta de Jaime I de Aragón y de Teresa Gil de Vidaure (su esposa no oficial).
Vidal, hijo del anterior, fue embajador en Castilla en el año 1362, con la finalidad de aprobar las paces generales del reino, y en las Cortes de Zaragoza del 1380 fue uno de los árbitros elegidos para decidir a cual de los pontífices debía prestar obediencia el Reino de Aragón en el Cisma de Occidente que dividía a la Iglesia.
Galcerán, fue consejero y chambelán de Martín el Humano y su mariscal en Sicilia, falleciendo en el año 1407.
Otro Galcerán, sobrino del anterior, fue elevado al obispado de Urgel en el año 1388 y auxilió con las armas y con dinero a los condes de Pallars y de Urgel contra el conde de Foix, pretendiente al trono de Aragón. Regaló a la catedral de Urgel el famoso códice llamado Misal mixto, falleciendo en el año 1415.
Su sobrino, Francisco, se casó con Leonor de Prades, hermana de la reina Margarita de Prades, esposa de Martín el Humano, el cual lo nombró como su albacea en 1410. Después del Compromiso de Caspe, aceptó la decisión del difunto rey, representando un papel brillante en las luchas de aquella época, como consejero y chambelán de Fernando I de Aragón. Falleció en el año 1433.
Ángel, fue lugarteniente general del Reino de Cerdeña en el 1510, siendo elevado poco tiempo después a la dignidad de virrey, cargo que ocupó hasta el 1515. En el año 1520 fue nombrado virrey de Mallorca y después ocupó nuevamente éste cargo en Cerdeña, hasta el año 1530, organizando la administración y dejando pruebas de haber sido un gran estadista. Falleció en el año 1531.
Juan Francisco, fue un gran protector de las letras, haciendo imprimir Los siete libros de la Diana de Jorge de Montemayor y otras obras literarias en valenciano.
Su hijo Luis, caballero de la Orden de Santiago, fue elevado a la dignidad de conde de Castellar en el año 1606, siendo premiado por Felipe IV por los servicios que había prestado comandando uno de los tercios de Flandes. Defendió de forma tenaz, como comandante de los tercios de Lombardía y de Nápoles, la plaza de Cortes de Pallás, en el reino de Valencia, contra los sarracenos sublevados. Falleció en el año 1656.
Ramón, sirvió en las guerras contra Castilla desde 1348 y en las de Cerdeña desde 1363.
Juan, hijo del anterior, fue nombrado gobernador de Cerdeña por Fernando I de Aragón en el 1390. Falleció en el año 1408.
Pedro Lladró, hermano del anterior, prestó servicios a Juan I de Aragón en las guerras del Rosellón, siendo nombrado vizconde de Chelva por éste monarca. Falleció en el año 1419.