La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es un conflicto bélico que dio inicio el 28 de febrero de 2026 con una serie de bombardeos aéreos sobre varias ciudades de Irán llevados a cabo por sorpresa por los Estados Unidos e Israel, mientras estaban en curso negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán. El propósito exacto de los ataques no está claro todavía. En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en Baréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak, e impuso un cierre selectivo del estrecho de Ormuz. Este cierre, unido a los ataques de ambos bandos a instalaciones energéticas, causaron un fuerte aumento del precio del petróleo y el gas natural. El 2 de marzo la guerra se extendió al Líbano, donde se reactivó el conflicto entre la milicia Hezbolá e Israel, el cual lanzó una invasión terrestre del sur de Líbano.
Los ataques han resultado en el asesinato de Alí Jameneí, el líder supremo iraní, y de otros altos mandos, así como miles de muertes y heridos especialmente de civiles iraníes, en particular en el ataque contra la escuela primaria Shajare Tayebé. Las bajas estadounidenses incluyen al menos quince militares muertos y once aviones.
Esta guerra fue precedida por la Guerra de los Doce Días de junio de 2025 y por las protestas iraníes de 2025-2026. En las semanas anteriores a los ataques, Estados Unidos entabló negociaciones con Irán en Ginebra mientras reforzaba su presencia militar aérea y naval en Oriente Medio mediante el despliegue de portaaviones, sistemas antiaéreos y aviones de combate. Según el consejero británico Jonathan Powell, poco antes de ocurrir los ataques, Irán declaró durante las negociaciones con EE. UU. su disposición a entregar su uranio enriquecido y permitir visitas a sus instalaciones nucleares por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica, así como acuerdos sobre su programa de misiles o sobre su apoyo a sus aliados en la región. Se esperaba que los negociadores iraníes y estadounidenses se reunieran de nuevo en Viena el día 2 de marzo; sin embargo, esta reunión nunca tuvo lugar, ya que la guerra comenzó tan sólo dos días después de concluír las negociaciones en Ginebra.
El gobierno estadounidense lanzó el ataque contra Irán sin un plan claro, y sus miembros, incluido el presidente Donald Trump, han ofrecido diversas y cambiantes razones para la guerra, entre ellas la de evitar una supuesta amenaza inminente, destruir capacidades militares y de misiles, impedir que obtenga armas nucleares y, en última instancia, lograr un cambio de régimen llevando a la oposición iraní al poder. Irán rechazó las afirmaciones estadounidenses de que estaba preparando un ataque. Después de los ataques, el Organismo Internacional de Energía Atómica declaró que no había indicios de desarrollo activo de armas nucleares por parte de Irán. Las Naciones Unidas y varios países no involucrados en el conflicto, incluidos China y Rusia, condenaron los ataques por socavar la estabilidad del Medio Oriente; otros condenaron los ataques de represalia de Irán contra los aliados de Estados Unidos en la región. Algunos pertos críticos con la operación la calificaron de ilegal según la ley estadounidense. Para Estados Unidos, se trata de la primera guerra desde al menos 1945 en la que participa como aliado de igual a igual con otro país.
Al igual que en otros conflictos militares, han circulado noticias falsas y desinformación. La facción de la diáspora iraní favorable a la monarquía y el presidente Trump negaron así la autoría estadounidense de la masacre de Shajare Tayebé, la cual fue confirmada después por numerosos medios y por el propio Pentágono. Se cruzaron también acusaciones de ataques de bandera falsa entre Irán e Israel, a raíz de lanzamientos de misiles contra Chipre, Azerbaiyán y el espacio aéreo turco. Por otra parte, la censura militar impuesta por los contendientes impide conocer con exactitud los daños y bajas sufridos.
Las principales hostilidades en Irán y los países vecinos cesaron el 7 abril, si bien la guerra continuó en Líbano, Estados Unidos impuso un bloqueo naval contra Irán y se produjeron intercambios de fuego esporádicos en el golfo Pérsico. Tras dos meses adicionales de negociaciones, los presidentes de Irán, Estados Unidos y Pakistán firmaron el 17 de junio el Memorando de Islamabad, por el que acordaron una paz permanente tanto en el Golfo Pérsico como en Líbano; la apertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo y las sanciones económicas estadounidenses contra Irán; y la adjudicación de más de 300 mil millones de dólares estadounidenses para la reconstrucción de Irán junto con la liberación de todos los activos iraníes congelados. Irán reiteró su renuncia a las armas nucleares, mientras que la cuestión del uranio enriquecido quedó pospuesto al acuerdo final, para el que se fijaron un plazo de 60 días prorrogables. El gobierno de Israel no firmó el memorando y declaró que «se reservaba el derecho» de continuar con su guerra en Líbano. Israel trató de torpedear las negociaciones de paz por varios medios, incluyendo el asesinato de los negociadores iraníes. El 21 de junio, delegaciones de EE.UU e Irán se reunieron en Suiza para seguir negociando un acuerdo de paz. Hasta ese punto, Trump había anunciado 39 veces que el acuerdo estaba cerca.
Las conversaciones de paz fracasaron y a principios de julio se produjo una nueva escalada militar, con ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y represalias de Irán contra bases e intereses de Estados Unidos. Paralelamente, el conflicto se amplió con el enfrentamiento armado entre Arabia Saudí y el gobierno hutí de Yemen, que cerró el estrecho de Bab el-Mandeb a los buques saudíes y bombardeó refinerías y oleoductos de este país; y con el hundimiento de un barco iraní en el mar Caspio por un misil lanzado por Ucrania.
Terminología Este conflicto todavía no tiene un nombre universalmente aceptado. En Irán se le denomina guerra del Ramadán o tercera guerra impuesta, y también se la conoce como guerra de Irán, tercera guerra del Golfo, guerra de los 40 días, guerra de Oriente Medio o guerra de Asia Occidental.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos denominó al ataque Operación Furia Épica (en inglés: Epic FuryEl Pentágono bautiza la campaña militar contra el régimen de Irán como “Furia épica” en: Infobae. Consultado el 28-02-2026.). El presidente Trump usa la expresión «operación militar» para referirse al conflicto porque llamarlo «guerra» le obligaría a conseguir autorización del Congreso, según la constitución estadounidense. Por su parte, el Gobierno de Israel llamó a su ataque Operación Rugido del León (en hebreo: מבצע שאגת הארי).https://www.nbcnews.com/video/joint-u-s-israeli-operation-epic-fury-attacks-military-and-security-targets-in-iran-258477125632 El gobierno iraní llamó a su respuesta Operación Promesa Verdadera IV (en persa: وعده صادقانه 4).
Antecedentes
En 1953, Estados Unidos derrocó al primer ministro de Irán, Mohammad Mossadeq, y reinstauró la monarquía del sha Reza Pahleví a fin de evitar la influencia soviética sobre el país. El cambio de régimen hizo también a Irán mucho más amistoso hacia Israel. En 1979, el sha fue derrocado por una revolución islámica hostil tanto a Estados Unidos como a Israel. La tensión entre los nuevos gobernantes y Estados Unidos llevó a la crisis de la embajada estadounidense en Teherán (evocada por Donald Trump en su discurso al lanzar el ataque) y a la ruptura de relaciones diplomáticas entre los dos países en 1980. Ese mismo año, EE. UU. apoyó al Irak de Sadam Huseín en su invasión de Irán, que desembocó en la guerra Irán-Irak.En 1983 se produjo el bombardeo de unos cuarteles estadounidenses en Beirut, cuya autoría no está clara pero que Trump atribuyó a Irán en su discurso. En 1988, la Marina estadounidense derribó un avión de pasajeros iraní, matando a los 290 pasajeros y tripulantes.
En los años 1990, 2000 y 2010 se sucedieron periodos de tensión y de distensión entre los dos países, focalizadas en gran medida en el programa nuclear de Irán. El 14 de julio de 2015 se firmó un acuerdo entre Irán, EE. UU. y otras potencias por el que Irán se comprometió a no fabricar armas nucleares mientras los occidentales levantarían progresivamente las sanciones económicas que le habían impuesto. Irán cumplió el acuerdo pero en 2018 el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, lo rompió e impuso sanciones muy severas sobre Irán. Trump cumplía así los deseos formulados insistentemente por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. El 15 de enero de 2021, justo al final del mandato de Trump, el Departamento de Defensa estadounidense transfirió la zona de Israel del Mando Europeo al Mando Central, lo cual permitió el planeamiento y ejecución de operaciones militares conjuntas entre EE. UU. e Israel en Oriente Medio.
Irán había ido tejiendo una red de alianzas en Oriente Medio que el gobierno israelí percibía como una amenaza. Esta red incluía la Siria de Bashar al-Ásad, los partidos y milicias chiíes en Irak, la milicia Hezbolá en Líbano y Ansar Alá (a menudo denominados "hutíes") en Yemen. Israel y Estados Unidos realizaron una serie de ataques encaminados a debilitar estas alianzas. A los pocos días de romper Trump el acuerdo nuclear, estallaron enfrentamientos entre militares israelíes e iraníes en Siria. La tensión fue in crescendo, con el asesinato por Estados Unidos del general iraní Qasem Soleimani en Irak en 2020, la intervención de Hezbolá y los hutíes en la guerra de Gaza a favor de Hamás, el bombardeo por Israel del consulado iraní en Damasco en 2024 y el asesinato por Israel del líder político de Hamás en Teherán.
A finales de 2024, Israel obtuvo dos victorias importantes sobre aliados de Irán. Primero asestó un duro golpe a Hezbolá mediante unos atentados con dispositivos electrónicos manipulados, tras lo cual asesinó al líder de la organización, Hasán Nasralá. A continuación, Israel, Estados Unidos y Turquía activaron a sus facciones afines en la guerra civil siria, que derrocaron a al-Ásad e instalaron en la presidencia del país al yihadista Mohamed al-Bashir, mientras Israel destruía todo el material de las fuerzas armadas sirias y ocupaba territorios en los altos del Golán.
Reestructuración de la administración estadounidense (2025)
En la antesala del conflicto, la administración estadounidense apartó de su cargo a varios expertos en política exterior, incluyendo a Nate Swanson, un veterano asesor que en ese momento formaba parte del equipo negociador del Departamento de Estado para Irán. Previo a los bombardeos estadounidenses, Swanson había publicado un análisis detallado en la revista Foreign Affairs en el que advertía de las graves consecuencias de una escalada militar. En su informe, señalaba el riesgo de que el gobierno iraní no capitulara tras los ataques, sino que optara por responder bloqueando los flujos mundiales de petróleo y atacando directamente la infraestructura energética de los países árabes del Golfo.
Preludio
Guerra de los Doce Días
La Guerra de los Doce Días se trató de un conflicto armado sucedido en junio de 2025 entre Israel, apoyado de los Estados Unidos y otros países occidentales, e Irán.