El accidente del Junkers F 13 "Tolima" se produjo el domingo 8 de junio de 1924 en Barranquilla, Colombia.Flugzeuge (Übersicht) scadta.de, abgerufen am 3. Juni 2018 Se debió a una falla en el motor, mientras sus ocupantes arrojaban desde el aire folletos publicitarios que promocionaban la construcción de las obras hidráulicas de Bocas de Ceniza.
Antecedentes Un grupo de ciudadanos barranquilleros organizó una serie de actos con motivo de la visita del ministro de Obras Públicas, Aquilino Villegas a Barranquilla, quien en compañía del gobernador se disponía a inspeccionar la desembocadura del río Magdalena en el mar Caribe con miras a la realización de las obras de canalización de las Bocas de Ceniza que permitiesen el establecimiento del terminal marítimo en el casco urbano de Barranquilla, sobre la ribera occidental del río.
La intención de estas manifestaciones era presionar al gobierno nacional para la construcción de la obra, considerada de gran importancia para el desarrollo de la ciudad. Entre los manifestantes se encontraba Ernesto Cortissoz, presidente de la aerolínea Scadta, quien organizó un sobrevuelo sobre la ciudad para repartir masivamente volantes promocionales de los trabajos. La manifestación estaba programada para las cuatro de la tarde en el camellón Abello.
Accidente izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Sitio del accidente y restos de la nave El hidroavión Junkers-F 13 "Tolima", identificado con matrícula A-16 Fac-No. 684, despegó a eso de las tres de la tarde desde el hidropuerto Veranillo con el fin de promocionar la canalización de Bocas de Ceniza ante el ministro de Obras Públicas, Aquilino Villegas, lanzando letreros alusivos a las obras, con la leyenda "Bocas de Ceniza". La tripulación estaba compuesta por Hellmuth von Krohn, piloto, y Wilhelm Fischer, copiloto. Como pasajeros iban Ernesto Cortissoz, presidente de Scadta; Fritz Troost, Christian Ludwig Meyer y Albrecht Nikisch von Roseneck.
El piloto P. M. Meyer, quien observó el accidente, afirmó que, aparentemente, al tratar de evitar una nube se produjo un rápido movimiento, algo de inclinación y descenso por la banda derecha, seguramente por algún brusco cambio de viento o anormalidad de la corriente atmosférica. El ingeniero Wilhelm Schnurbusch explicó "que al llegar al sitio del accidente pudo constatar que el interruptor de la corriente había sido accionado, dejando sin corriente el avión, algo que se debe hacer para evitar el incendio de la nave al estrellarse. Que se había oído una aceleración del motor a la vez que salía humo de este, que el piloto había acelerado y al mismo tiempo enriquecido la mezcla de combustible para tener la potencia para salir de la emergencia. Debido a la escasa altura a la que volaba el avión (380 a 400 metros), esta maniobra no tuvo éxito y se precipitó sobre la cocina de techo de paja y los árboles del patio de la casa marcada con el número 6 de la calle Santander. Al hacer impacto con el suelo, se reventaron los tanques de gasolina que al hacer contacto con los hornillos encendidos de la cocina, incendió el avión quemando a cinco ocupantes". miniaturadeimagen|Víctimas del accidenteSegún otras fuentes, el accidente se debió a la cantidad de pequeños avisos de papel que había en la cabina de la nave con el objeto de arrojarlos desde el aire sobre la ciudad, en los cuales la ciudadanía pedía al ministro mayor interés en la apertura de las Bocas de Ceniza. Un descuido involuntario de uno de los pasajeros, que podía llevar encendido un cigarrillo, pudo ocasionar que los papeles se prendieran y produjeran el accidente. Según otra versión, la nave se vino a tierra golpeando su alerón derecho contra una ceiba plantada en una esquina de la calle con carrera 41. “La máquina dio una voltereta y en medio de una densa nube de humo se estrelló, estrepitosamente, contra unos palos de guayaba y almendra que había en el solar de la casa habitación de don Aníbal Glen”, escribió, hace medio siglo en El Heraldo, el periodista Juan Goenaga, quien en 1924 era estudiante y presenció la tragedia a unos 90 metros de la ceiba.
El Tolima cayó en el patio de la casa de la familia Glen, ubicada en el número 6 de la calle Santander (40) entre callejones Francisco J. Palacio (41) y California (43). La niña María Glen se encontraba sola en la casa y no sufrió lesión alguna. Era hija del dueño del inmueble, Aníbal Glen y Flor Salcedo, quien se encontraba entre los espectadores del vuelo.
Repercusión miniaturadeimagen|Mausoleo de las víctimas alemanas. Cementerio Universal, Barranquilla.A las 8 de la mañana del lunes 9 de junio un desfile fúnebre recorrió parte de la ciudad mientras el hidroavión "Santander" arrojaba flores sobre las calles. Unas 20 mil personas asistieron a los cementerios judío y católico, donde fueron sepultadas las víctimas del accidente aéreo. En 1925, se iniciaron las obras de construcción de Bocas de Cenizas por parte de la firma norteamericana Ullen, las cuales fueron inauguradas en 1936 tras múltiples cambios en el diseño y sobrecostos.
Homenajes Águila, escultura en bronce en el parque Fundadores de la Aviación en el barrio El Prado de Barranquilla, homenaje del gobierno alemán a las víctimas del accidente aéreo, donada en 1926. Representa un águila con las alas extendidas y las garras sobre un globo terráqueo que descansa sobre una pirámide truncada. El aeropuerto de Barranquilla lleva el nombre de Ernesto Cortissoz. La calle 58 de Barranquilla lleva el nombre de bulevar Hellmuth von Krohn. Mausoleo de Scadta en el cementerio Universal de Barranquilla, donde reposan los restos de los fallecidos en el accidente. Actos públicos, homenajes y conversatorio en Barranquilla en conmemoración de los 100 años del accidente.
Víctimas miniaturadeimagen|Monumento a las víctimas en el parque Fundadores de la Aviación, barrio El Prado, Barranquilla Hellmuth von Krohn. Piloto de la aeronave. Jefe de pilotos de Scadta. Wilhelm Fischer. Mecánico de Scadta, quien ocupaba el puesto del copiloto. Ernesto Cortissoz. Presidente de Scadta. Christian Meyer (37). Ingeniero y empleado de “G. Fehrmann y Cía”. Albrecht Nikisch von Roseneck (28). Empleado de Breuer, Moller & Co. Fritz Troost (25). Empleado del Banco Alemán Antioqueño, quien sobrevivió al accidente por unas horas.
Bibliografía
M. Oeding y M. Vides de Oeding. SCADTA (1919-1940), Barranquilla, Colombia: Editorial Universidad del Norte, 2020. [En línea]. Disponible en: https://editorial.uninorte.edu.co/gpd-scadta-1919-1940.html Páginas 99-100.
Véase también
Accidente de aviación Anexo:Accidentes e incidentes notables en la aviación civil Anexo:Accidentes aéreos por número de víctimas mortales
Referencias
Enlaces externos
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