La calle Naranjas o calle de las Naranjas es una vía situada en el Distrito Centro de Jerez de la Frontera.
Historia Los primeros registros de la calle Naranjas datan de 1589, apareciendo en documentación del Hospital de la Misericordia. En épocas anteriores, su entorno formó parte del antiguo cementerio judío. El nombre procede de las hijas de Pedro Naranjo, que se destacaron por su vida caritativa y piadosa, y no de la fruta del mismo nombre.
A comienzos del siglo , la vía fue renombrada como «calle Juan Gavala y Laborde», en honor al ingeniero del mismo nombre, Hijo Adoptivo de la ciudad desde 1917. En 1979 recuperó la denominación histórica de calle Naranjas.
El inmueble situado en el número 8 de la calle Naranjas ha permanecido en estado de abandono durante un periodo prolongado. Esta situación ha permitido la entrada continuada de personas ajenas a la propiedad y la retirada irregular de elementos constructivos del interior, como metales, piezas de mármol, puertas y vigas. El deterioro ha provocado también la aparición de plagas que han afectado a viviendas próximas, así como daños en muros medianeros y problemas de humedad. En febrero de 2026 se produjo un desplome parcial que afectó principalmente a la estructura interior del edificio, sin que se registraran víctimas.
Descripción La calle presenta un trazado estrecho propio del centro histórico y comunica con el barrio de San Pedro. Conserva edificaciones de los siglos y , algunas asociadas a familias relevantes de la ciudad. Entre los inmuebles señalados en fuentes locales se encuentran:
Número 2: casa natal de Manuel Lora Tamayo, con lápida conmemorativa. Viviendas relacionadas con las familias Parada-Bohórquez, Quintana, Iñigo, Salas, Besnier, Lasaletta, Paz, Pérez de Azpillaga y otras. La vivienda del pintor Carlos González Ragel. El antiguo Hotel Jerez. El comercio textil «La Casa Rosa», activo durante décadas.
Las viviendas presentan elementos característicos de la arquitectura doméstica jerezana, como cierros, patios interiores y portadas tradicionales.
En la cultura popular En 1948 se difundió en la calle Naranjas un relato de carácter religioso relacionado con el vecino José Salas, residente en el número 9. Según las fuentes locales, el menor padecía una enfermedad grave y su madre realizó una promesa a la Virgen de la Amargura durante la procesión del Miércoles Santo. Tras el paso de la imagen por la calle, se registró una recuperación del niño que fue interpretada por su familia y por parte del vecindario como un suceso de naturaleza milagrosa. La madre cumplió la promesa realizada y el caso pasó a integrarse en la tradición devocional asociada a la Hermandad de la Amargura.
Referencias
Naranjas