La Usina del Gas fue una histórica planta de producción de gas, ubicada sobre la costa del Río de la Plata en Montevideo. Hoy, el predio forma parte de un parque público de la ciudad.
Historia miniaturadeimagen|Edificio principal
En 1862, los hermanos Mario y Demetrio Isola, pioneros en la industria energética del país, instalaron la segunda usina de gas de Montevideo, ubicada en el Barrio Sur. Aunque la primera usina había sido instalada en la Ciudad Vieja, la creciente necesidad de adecuarse a nuevas exigencias urbanísticas y sanitarias llevó a la Junta Económica Administrativa ordenar su traslado. La planta fue movida a un terreno más alejado y adecuado, al sur de la calle Florida y contra el Río de la Plata, en el barrio Sur.
Esta nueva planta tenía como objetivo la generación de energía para el alumbrado público y privado de la ciudad. Sin embargo, el proyecto pronto resultó financieramente insostenible debido a la alta inversión y los costos operativos, lo que llevó a que el complejo y los activos de la compañía fueran puestos a la venta. La usina fue adquirida por el empresario y Barón de Mauá, Irineu Evangelista de Sousa, quien asumió la gestión de la Compañía del Gas de Montevideo. Bajo su liderazgo, la planta pasó por una serie de modificaciones y ampliaciones, consolidando su capacidad para satisfacer la demanda de gas de una ciudad en pleno crecimiento. Además, el Barón de Mauá ya era propietario de un dique seco, aledaño a la usina. Tras una gestión de siete años, la compañía fue disuelta en 1872 debido a dificultades económicas, y la usina fue adquirida por capitales británicos, quienes constituyeron la empresa The Montevideo Gas Works and Dry Docks Co. Ltd.. Esta firma mantuvo el servicio durante casi un siglo, consolidando la planta y su red de distribución como una pieza clave de la infraestructura urbana de Montevideo.
Durante la mayor parte del siglo XX, la industria del gas manufacturado experimentó una profunda transformación. El auge de la electricidad, junto con la disponibilidad limitada de carbón internacional, comenzó a poner en tensión el modelo productivo tradicional basado en el gas a partir de carbón. A medida que los avances tecnológicos trajeron consigo fuentes de energía más eficientes y más económicas, la infraestructura de la Compañía del Gas fue perdiendo relevancia y eficiencia.
En 1970, frente a la crisis de producción y la amenaza de cierre de la planta, el Estado uruguayo intervino y asumió la administración del servicio de gas, ante la decisión de la compañía inglesa de abandonar la producción. En 1977, cuando se inauguró una nueva planta de producción de gasmanufacturado, esta vez a partir de nafta liviana, que permitió dejar atrás el viejo sistema basado en carbón. Con la inauguración de la nueva planta, la antigua usina quedó definitivamente clausurada, lo que significó el fin de una era para el complejo industrial que había dominado la costa montevideana durante más de un siglo. Los tanques de gas, las carboneras y el emblemático reloj de la planta quedaron en desuso.
Conjunto edilicio miniaturadeimagen|Torre del reloj La usina de gas estaba conformada por un conjunto edilicio que reflejaba tanto la funcionalidad industrial como un marcado valor simbólico. Su edificio principal, obra de los arquitectos Alejo Scheck y Luis Andreoni, se inspiró en un estilo industrial con influencias neoclásicas, combinando solidez estructural con detalles estéticos propios de la época. En la cima del edificio se erigió una torre con reloj, fabricada por la firma inglesa Benson, que cumplía una función práctica para los operarios y administradores de la compañía, pero también se convertía en un símbolo de control, orden y puntualidad. miniaturadeimagen|Gasómetro de la Rambla Sur El complejo contaba además con un conjunto de gasómetros, estructuras de hierro forjado que fueron esenciales para el almacenamiento del gas manufacturado. Estas imponentes construcciones, hoy en su mayoría desaparecidas, ya que solo una de ellas se mantiene en pie, constituían un referente visual de la planta y de la modernidad industrial de Montevideo.
Originalmente, todo el complejo ocupaba un único predio, pero la construcción de la Rambla Sur obligó a dividirlo: algunas instalaciones quedaron hacia la costa del Río de la Plata y otras hacia el Barrio Sur. La obra del paseo no solo segmentó físicamente el predio, sino que también transformó el entorno urbano, que hasta entonces estaba escasamente edificado. La planta debió adaptarse a este nuevo contexto, integrando sus funciones industriales al crecimiento y modernización de la ciudad.
Uso miniaturadeimagen|Parque Mauá, vista de las ruinas de la Usina del Gas
El cometido original de la usina era la fabricación de gas a partir de carbón, que era transportado en barcos hasta las carboneras del complejo. Inicialmente, la compañía contaba con la concesión para el alumbrado público, pero posteriormente este servicio fue transferido a la Compañía de Alumbrado y Luz Eléctrica,quedándose la planta únicamente con la distribución de gas por cañerías en la ciudad. Tras el cierre definitivo de la usina, se propusieron diversos proyectos de reutilización del edificio, incluyendo la construcción de una terminal fluvio-marítima, aprovechando su ubicación sobre la costa del Río de la Plata y su cercanía a la Ciudad Vieja. Ninguno de estos proyectos se concretó, pero en 2025 el predio abrió finalmente como parque público, ofreciendo amplias áreas verdes, recorridos por las ruinas de la usina y vistas cercanas al río.
Referencias
Categoría:Edificios y estructuras de Montevideo Categoría:Arquitectura industrial en el departamento de Montevideo