Una espiral climática (a veces denominada espiral de temperatura) es un gráfico de visualización de datos animado diseñado como una «demostración simple y eficaz de la progresión del calentamiento mundial», especialmente para el público en general.

La primera espiral climática original fue publicada el 9 de mayo de 2016 por el científico climático británico Ed Hawkins para representar la anomalía (cambio) de la temperatura media mundial desde 1850. (Animated GIF.) Desde entonces este gráfico de visualización se ha utilizado para representar otras cantidades que varían con el tiempo, como la concentración atmosférica de CO2, el presupuesto de carbono y el volumen del casquete polar ártico.

Contexto miniaturadeimagen|350x350px|Antes de las espirales climáticas: Un gráfico de líneas sin animación ni espiral (abril de 2016) muestra los mismos datos que el primer gráfico de espiral climática publicado el mes siguiente. (El eje horizontal muestra los meses; los colores cambiantes de las líneas indican los años transcurridos). Brad Plumer escribió en Vox que el gráfico «deja claro cuán asombrosa y anómalamente cálidos habían sido 2015 y 2016», un fenómeno que se refleja en el gráfico de espiral, donde «parece estallar hacia el final de la animación». Hawkins atribuyó la idea de convertir un gráfico de líneas de colores convencional en una espiral a un correo electrónico enviado un viernes por la tarde por el climatólogo noruego Jan Fuglestvedt, y agradeció a su esposa, Taran Fæhn, por habérsela sugerido. Fæhn, investigadora de la Oficina Central de Estadísticas de Noruega y del Centro de Investigación de Energías Respetuosas con el Medio Ambiente de Oslo, había sugerido que conectar diciembre con el enero siguiente mostraría la evolución de la temperatura de forma más dinámica. Las conversaciones por correo electrónico posteriores refinaron el diseño de la espiralg climática, que Hawkins publicó el lunes 9 de mayo de 2016.

Difusión Esperando «solo un interés vago», Hawkins escribió posteriormente que su tuit sobre el nuevo gráfico había sido visto 3,4 millones de veces en su primer año. Se volvió viral. En un día, la redactora de Climate Central Andrea Thompson comentó en The Guardian que la «espiral metafórica» del planeta en espiral hacia consecuencias catastróficas «se ha convertido en una espiral literal». Inicialmente, Hawkins postuló que el gráfico tuvo repercusión porque «no requiere una interpretación compleja».

En un artículo de 2019, Hawkins et al. supusieron además que los aspectos de diseño y comunicación del gráfico hallaron un fuerte eco entre quienes lo visualizaron por diversas razones, entre las que podrían citarse:

Mostraba la temperatura (una variable que la gente considera relevante y comprensible) Lo habían elaborado científicos (quienes tienden a ser vistos como "mensajeros de confianza") Era intuitivo y llamativo (no un gráfico científico "aburrido") Resultaba similar a un reloj (que normalmente es regular y predecible), pero proporcionaba una «sorpresa visual» al final, retratando los «fortuitos» grandes aumentos de temperatura ocurridos muy recientemente) Tenía movimiento (no era estático) Duraba poco (manteniendo así la atención de los espectadores)

El artículo señalaba además que compartir el gráfico en las redes sociales permitió que se «consumiera dentro de la burbuja de las redes sociales en lugar de requerir un viaje a otro sitio web», lo que permitió que «posteriormente fuera amplificado por periodistas, medios de comunicación y cuentas muy populares».

Contenido

Las espirales climáticas utilizan la distancia cambiante desde un punto central para representar el cambio de una variable dependiente (arquetípicamente, la temperatura media del planeta). La variable independiente, el tiempo, se desglosa en meses (representados por un ángulo de rotación en constante cambio alrededor del punto central) y años (el color de la línea evoluciona según avanzan los años que va representando).

Hawkins explicó que, en su implementación, los colores representan el tiempo: morado para los primeros años, azul, verde y amarillo para los años más recientes. Creó los gráficos en MATLAB y utilizó la escala de colores "viridis" para que los gráficos pudieran ser visualizables por personas daltónicas.

Dado que el gráfico incluye círculos concéntricos rojos que indican cambios de temperatura de 1,5°C y 2,0°C, Hawkins explicó que «la relación entre las temperaturas mundiales actuales y los límites objetivo debatidos internacionalmente también es clara, sin necesidad de una interpretación demasiado compleja». El objetivo del Acuerdo de París es que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los 2,0 °C respecto a los niveles preindustriales. Este aumento está provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que el acuerdo también se refiere a la reducción de estas emisiones. Si no se redujeran las emisiones y la temperatura aumentara por encima de este límite, los efectos podrían ser catastróficos (ver Evitar un cambio climático peligroso).

Ria Misra escribió en Gizmodo que el gráfico «permite que el ruido de las pequeñas variaciones [de la temperatura; la temperatura media de la tierra, aunque aumenta globalmente con el tiempo, no aumenta necesariamente cada año respecto al anterior; hay años fríos, minoritarios, en los que disminuye; por ejemplo, en el año 2000 fue casi 0,2°C inferior a la de 1998] se desvanezca en un segundo plano, a la vez que muestra, de forma muy sencilla, la innegable tendencia». Pese a ello, mucha gente sigue en el negacionismo climático.

Al describir cómo el calentamiento mundial «parece estallar hacia el final de la animación», Hawkins recogió los efectos cómo los aerosoles de sulfato (resultado de la quema de combustibles con mucho azufre, que causan la lluvia ácida, por lo que la normativa redujo drásticamente la cantidad de azufre que pueden llevar los carburantes) ya no contrarrestan el efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero después de la década de 1970, y señaló cómo lo fuerte que fue El Niño en 1998 y 2016 conduce a mesetas de temperaturas más altas más recientemente.

La primera espiral climática mostró datos de HadCRUT 4.4 (un conjunto de datos —dataset— de temperatura mundiales) desde enero de 1850 hasta marzo de 2016, graficando en relación con la temperatura media de 1850-1900, el mismo promedio mundial preindustrial utilizado en el Quinto Informe de Evaluación del IPCC.

Aplicaciones e influencia

Tres días después de que se publicara la primera espiral climática, fue el tema de un artículo en el sitio web ShareAmerica del Departamento de Estado de EE. UU ., que señalaba que el «convincente» gráfico «muestra cuán rápido» «las temperaturas mundiales están aumentando en espiral». Es importante destacar que, originalmente, "espiral" designa solo la forma geométrica. Sin embargo, como tiene la característica de aumentar su diámetro aparentemente sin limitaciones (por supuesto, hay límites: si empezamos a trazar una espiral en un papel, al cabo de un tiempo nos saldremos del papel; pero no son aparentes), la palabra spiral en inglés ha adquirido el significado de «a continuous increase», y en español la RAE da como acepción 6 «sucesión creciente de acontecimientos». Hay movimientos que son en espiral, y ahí la palabra "espiral" se emplea descriptivamente, pero cuando se habla de un aumento "en espiral", el empleo es metafórico.

Una espiral climática fue presentada en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Verano de agosto de 2016.

El diseño estuvo entre los finalistas de los premios Kantar Information is Beautiful 2016.

En enero de 2017, "Temperaturas mundiales en espiral" fue nominado al GIF del año de los premios Shorty.

En enero de 2017, Bernie Sanders y el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos tuitearon sobre la espiral y expresaron que casi todos los años más cálidos registrados han sido años recientes.

Un estudio de 2022 enfatizó la importancia del diseño centrado en el usuario en las visualizaciones de datos climáticos, destacando herramientas como la espiral climática como medios eficaces para mejorar la comprensión pública del cambio climático.

Extensiones del concepto de espiral climática En mayo de 2016, el científico del Servicio Geológico de Estados Unidos, Jay Alder, extendió la espiral histórica de Hawkins hasta el año 2100, creando un gráfico espiral predictivo que muestra una posible trayectoria futura del calentamiento mundial dada la tendencia de emisiones de efecto invernadero vigente en ese momento.

Por su parte, Hawkins extendió su diseño espiral bidimensional a una versión tridimensional en la que el gráfico aparece como una estructura cónica en expansión. La aplicación original de la espiral climática de Hawkins (variación de la temperatura media mundial) se ha ampliado para representar otras cantidades que varían con el tiempo, como la concentración atmosférica de CO2, el presupuesto de carbono o el volumen del hielo marino en el Océano Ártico.

Respuesta crítica miniaturadeimagen|► Vídeo: La NASA añadió una visualización tridimensional simulada a esta espiral climática (últimos 13 segundos) para representar el calentamiento mundial. El día de la primera publicación de la espiral climática (9 de mayo de 2016), Brad Plumer escribió en Vox que el «fascinante» GIF era «una de las visualizaciones más claras del calentamiento global» que había visto jamás. Al día siguiente (10 de mayo), Jason Samenow escribió en The Washington Post que el gráfico en espiral era «la visualización del calentamiento global más convincente jamás realizada», y, de igual manera, el exescritor científico senior de Climate Central, Andrew Freedman, escribió en Mashable que era «la visualización del cambio climático más convincente que jamás hayamos visto». Michael E. Mann, creador del gráfico de palo de hockey, dijo que el gráfico en espiral era «un enfoque interesante y valioso para representar los datos gráficamente», y Timothy McGrath, de la emisora Public Radio International (PRI) escribió que la espiral era «una ilustración simple y elegante de una historia oscura y un futuro potencialmente aterrador». En BusinessGreen, el periodista ambiental James Murray elogió la «elegante simplicidad» del gráfico, afirmando que «los errores, las malas interpretaciones y la desinformación contenidos en tantos argumentos de los escépticos del cambio climático son aplastados por la fuerza directa de esta espiral».

El 11 de mayo, Chris Mooney escribió en The Washington Post que, con su «sorprendente animación», Hawkins había «dado un gran golpe, y no a través de algún giro ingenioso o alguna nueva metáfora o encuadre, sino más bien, a través de la visualización viral de datos». Sarah Rense, quien escribió por primera vez en Esquire que «la ciencia del clima es indigerible» y «datos deprimentes», caracterizó el nuevo gráfico como «tan hipnótico como deprimente», «un GIF genial con bonitos colores (al que) la gente prestará atención».

A fines de mayo de 2016, Brian Kahn, coordinador de comunicaciones del Instituto de la Tierra#Instituto de Investigación Internacional para Clima y Sociedad, escribió que la espiral era una «nueva forma revolucionaria de mirar las temperaturas globales» y postuló que la popularidad del gráfico «puede atribuirse en parte a su naturaleza hipnótica y la forma visceral en que muestra el actual embrollo del cambio climático».

En julio de 2016, la periodista independiente Chelsea Harvey escribió en The Washington Post que, «en un momento en que los esfuerzos de comunicación de la ciencia del clima a menudo se consideran densos o difíciles de entender para el público en general, este tipo de gráficos llamativos pueden ayudar a los científicos del clima a conectar con la gente de una manera que sea clara y llame la atención».