Boca Juniors vs. River Plate fue un partido de fútbol disputado el 14 de mayo de 2015 por la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores 2015 entre el Club Atlético Boca Juniors y el Club Atlético River Plate en el estadio Alberto J. Armando de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Con un marcador de 0:0 (0:1 en el global, a favor de River), el encuentro fue suspendido en el entretiempo luego de que los hinchas locales agredieran a varios jugadores de River con gas pimienta, que fue arrojado a través de la manga inflable donde se encontraba el equipo visitante listo para salir al campo de juego.
Días más tarde a los hechos, la Confederación Sudamericana de Fútbol decretó la descalificación de Boca Juniors del certamen, que incluyó una multa de 200 000 dólares y un castigo de cuatro partidos a puertas cerradas tanto local como internacional y, en consecuencia la clasificación de River Plate —se le dio el partido por ganado por 0:3— a cuartos de final del torneo. El episodio es considerado uno de los más lamentables y violentos del fútbol sudamericano, y debido al impacto que generó, los medios de comunicación se refieren al partido como el «Superclásico del gas pimienta» o la «noche del gas pimienta».
Antecedentes El Club Atlético Boca Juniors había clasificado a la Copa Libertadores 2015 por haber sido el mejor equipo ubicado en la tabla de posiciones del Campeonato de Primera División 2013-14. Integró el grupo 5 junto a Zamora, de Venezuela; Montevideo Wanderers, de Uruguay, y Palestino de Chile. Tras clasificar primero en su grupo de manera invicta, Boca fue promovido a octavos de final.
Por su parte, el Club Atlético River Plate clasificó al certamen por haber sido campeón del Torneo Final 2014 y de la Copa Sudamericana 2014. Integró el grupo 6 junto a Juan Aurich, de Perú; San José, de Bolivia, y Tigres de México. Tras su clasificación como segundo del grupo, fue promovido a los octavos de final contra Boca Juniors.
Antes de la serie, ambos equipos se habían enfrentado en 22 oportunidades por Copa Libertadores, con el historial favorecido a Boca con diez victorias contra seis de River y cinco empates. La última vez había sido en la edición 2004, donde Boca eliminó a River por penales en semifinales. Además, ambos clubes volverían a enfrentarse seis meses después de haberse cruzado en las semifinales de la Copa Sudamericana 2014. Con un global de 1:0, River clasificó a la final contra Atlético Nacional de Colombia.
El partido de ida tuvo lugar el 7 de mayo, en el estadio Monumental de Buenos Aires. Con gol del uruguayo Carlos Sánchez de penal a los 81 minutos, el conjunto millonario se quedó con el primer encuentro con la ventaja mínima.
El partido El partido comenzó a las 21:00 (UTC-3) frente a una multitud de 49 000 espectadores en el estadio Alberto J. Armando. Antes del inicio se realizó un minuto de silencio por Emanuel Ortega, futbolista del Club Social y Deportivo San Martín que falleció tras estar 11 días en grave estado como consecuencia de las heridas sufridas en su cabeza tras chocar contra una pared durante un partido de la Primera C. Los jugadores de Boca Juniors posaron con una bandera con la leyenda «Emanuel Ortega PRESENTE».
El primer tiempo tuvo muy pocas oportunidades de gol tanto para Boca como para River, en un partido «muy cerrado y peleado».
Durante el entretiempo los jugadores millonarios, que se encontraban dentro de una manga inflable esperando para salir al campo de juego para disputar el segundo tiempo, denunciaron que fueron agredidos con gas pimienta, que había sido arrojado desde la tribuna que se encontraba detrás de la manga. Entre los más afectados se encontraban Leonel Vangioni, Leonardo Ponzio, Ramiro Funes Mori, Gonzalo Martínez, Sebastián Driussi y Matías Kranevitter, que eran registrados por las cámaras de televisión echándose agua sobre sus róstros. Según algunos testimonios, el compuesto químico les provocó quemaduras en varias partes del cuerpo, incluyendo irritación en los ojos que había afectado seriamente la visión de los jugadores. Posteriormente, comenzó a sobrevolar el estadio un dron con la imagen del «fantasma de la B», en alusión al descenso de River a la Primera B Nacional ocurrido en 2011, y a su vez los hinchas de Boca entonaban cánticos contra los jugadores visitantes.
El ataque generó que el partido se demorara y puso en duda la continuidad del mismo debido a la incapacidad de los jugadores de River para recomponerse. En ese mismo momento, el presidente de la institución de Núñez, Rodolfo D'Onofrio, ingresó al campo de juego de la Bombonera para reclamarle al árbitro Darío Herrera que suspendiera el partido. Ante esta situación, Rodolfo Arruabarrena, entrenador de Boca, enfrentó al dirigente acusándolo de presionar a Herrera y de querer perjudicar al equipo local. Más adelante, dirigentes locales y autoridades de la Confederación Sudamericana de Fútbol, comenzaron a deliberar si el encuentro debía seguir.
Tras varios minutos de espera, Herrera anunció la cancelación definitiva del partido.
Detalle 0014 de mayo de 2015, 21:00 (UTC-3), — 49 000 espectadores 1POR Agustín Orion 4DEF Gino Peruzzi 2DEF Daniel Díaz 24DEF Guillermo Burdisso18DEF Nicolás Colazo 8MED Pablo Pérez 5MED Fernando Gago17MED Marcelo Meli14DEL Cristian Pavón23DEL Daniel Osvaldo11DEL Federico CarrizoEntrenador Rodolfo Arruabarrena 1POR Marcelo Barovero 24DEF Emanuel Mammana 2DEF Jonatan Maidana 6DEF Ramiro Funes Mori21DEF Leonel Vangioni 8MED Carlos Sánchez 5MED Matías Kranevitter23MED Leonardo Ponzio22MED Sebastián Driussi10MED Gonzalo Martínez 7DEL Rodrigo MoraEntrenador Marcelo GallardoAmonestaciones1'Daniel Osvaldo22'Fernando Gago44'Pablo Pérez45+1'Cristian Pavón44'Emanuel MammanaÁrbitro Darío HerreraÁrbitros asistentes Hernán Maidana Juan Pablo BelattiCuarto Árbitro Diego Ceballos Reporte
Consecuencias Días más tarde a los hechos, la Conmebol decretó la descalificación de Boca Juniors del certamen, y la clasificación de River Plate a cuartos de final, dándole el partido como ganado por 0:3.
La sanción a Boca incluyó una multa de 200 000 dólares, un castigo de cuatro partidos a puertas cerradas tanto local como internacional, que luego fue reducido a dos por una amnistía presentada a la Conmebol. También fue sancionado con cuatro partidos sin venta de entradas en los compromisos del club xeneize en condición de visitante.
El autor material del ataque identificado como Adrián Napolitano, conocido como el Panadero, fue condenado por la Justicia argentina a tres años de servicio comunitario y se le prohibió el ingreso a los estadios por el mismo tiempo. Además, el club le quitó su condición de socio de forma permanente. Junto a Napolitano, otros seis socios también fueron expulsados por participar en la agresión, mientras que cuatro hinchas involucrados, dos fueron suspendidos por un año y los otros dos deberán declarar ante la Justicia.
Repercusiones En entrenador de River, Marcelo Gallardo, calificó el ataque como «vergonzoso», afirmando que «es una vergüenza que abran la manga para tirar eso». El volante central Matías Kranevitter cuestionó el accionar de la policía de la Provincia de Buenos Aires, asegurando que «son irresponsables [...] y no entiendo cómo hicieron para abrir la manga». En cuanto al presidente de Boca, Daniel Angelici, dijo sentirse «avergonzado» y afirmó que fue un «problema de la sociedad y no directamente del fútbol».
Previo al partido, la transmisión internacional mostró una bandera colgada en una de las tribunas con el mensaje «Si nos cagan otra vez, de La Boca no se Ba [sic] nadie», la cual pudo haber jugado un papel importante en la agresión, algo que finalmente fue negado por los dirigentes de Boca. Esa bandera fue interpretada como una premonición de lo que posteriormente iba a suceder.
La postura de Boca de querer jugar el segundo tiempo fue cuestionada por varios medios. El periodista Sebastián Vignolo en su programa 90 Minutos de Fútbol, calificó de «cagones» e «impresentables» y criticó a los jugadores xeneizes ante la falta de solidaridad y compañerismo hacia sus rivales afectados, ya que posteriormente a la suspensión del partido el equipo se había retirado del estadio saludando a los hinchas. Medios locales como TyC Sports y Clarín se refirieron al partido como el «Superclásico del gas pimienta» o la «noche del gas pimienta».
El diario Clarín definió al partido como una «noche vergonzosa», haciendo hincapié en la posición de Boca en querer completar el partido y la de River en reclamar los puntos. Mientras que el diario deportivo Olé tituló su artículo como «Pimienta Negra», acompañado de una foto de Ponzio, uno de los jugadores afectados.
En España, el diario La Vanguardia describió la agresión como «serratada» que «obligó a los jugadores afectados a jugar el partido». Mientras que El Confidencial tituló la noticia como «bochornosa» y añadió que «la responsabilidad es únicamente de Boca», además de señalar la negligencia de la seguridad interna.
Véase también Copa Libertadores 2015 Anexo:Octavos de final de la Copa Libertadores 2015 Superclásico del fútbol argentino
Referencias
Categoría:Copa Libertadores 2015 Categoría:Partidos de la Copa Libertadores Categoría:Escándalos deportivos Categoría:Violencia en el fútbol Categoría:Ataques químicos Categoría:Fútbol en Argentina en 2015 Categoría:Historia del Club Atlético Boca Juniors Categoría:Historia del Club Atlético River Plate