John Baptiste Irvine también conocido como Baptis o Baptist Irvine (Desconocido - Desconocido) fue un político y periodista irlandés estadounidense. Desde 1807 trabajó en diversos periódicos estadounidenses y por el contenido publicado en algunos de sus escritos debió enfrentar a la justicia.
En 1818 fue designado como agente especial del gobierno estadounidense en la tercera república de Venezuela. Mientras desempeñó el cargo, mantuvo una controversia con el militar venezolano Simón Bolívar por la reclamación de dos embarcaciones estadounidenses incautadas por el gobierno venezolano.
Luego del fracaso en lograr recuperar las dos embarcaciones, en 1822 participó en una expedición a Puerto Rico liderado por el militar Henry William Ducoudray Holstein que buscaba derrocar al régimen español de la isla.
Biografía
No se tiene mucha información sobre sus primeros años. Se cree que migró de Irlanda en su juventud a Baltimore o que nació en dicha ciudad de una familia de origen irlandés. Las primeras noticias que se tienen de su vida es que trabajó como periodista en el Philadelphia Aurora, un periódico dirigido por William Duane y vinculado a los seguidores de la Democracia de Jefferson. Posteriormente regresó al estado de Maryland donde comenzó a trabajar en The Baltimore Whig en 1807.
En febrero de 1808 Irvine fue juzgado por desacato luego de publicar un artículo crítico con los jueces y jurados involucrados en el juicio de George Tomlin, un miembro del partido Whig. El abogado del estado de Maryland, Alexander Contee Hanson, describió a Irvine como un impresor faccioso, impulsivo y turbulento.
Fue declarado culpable de desacato, condenado a treinta días de prisión y a pagar los costos del juicio. El tribunal basó su condena en la razón de que el artículo se publicó cuando el caso aún estaba pendiente de sentencia, lo que, según los funcionarios, podría haber influido en la decisión del jurado. El presidente del tribunal, Walter Dorsey, en su dictamen mencionó que «existe una gran diferencia entre la libertad de prensa y su libertinaje».
En julio de 1808, nuevamente fue condenado, esta vez por difamación contra el librero y editor Edward J. Coale. Fue condenado a sesenta días de cárcel y multado con 200 dólares más los costes judiciales, aunque el gobernador del estado, Robert Wright, le condonó cien dólares de la multa.
Ese mismo año se enfrentó a varias acusaciones, una de ellas por el intento de quemar varias efigies del presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John Marshall. Los cargos fueron retirados, pero luego fue declarado culpable de agresión.
Para 1813 tomó parte en la guerra anglo-estadounidense como segundo teniente en la milicia de Maryland. En 1815 se trasladó a Nueva York donde comenzó a publicar el periódico New York Columbian. En esta publicación apareció la primera biografía en inglés del militar Simón Bolívar, escrita por general canadiense John Robertson en 1816. La biografía se acompañaba con un comentario de Irvine en el que mostraba simpatía por Bolívar y la causa independentista. Hasta 1817 se desempeñó como periodista y según algunas fuentes, también fue responsable de la edición del Washington City Gazette.
En 1818 fue designado por el secretario de Estado, John Quincy Adams, como agente especial del gobierno estadounidense ante el gobierno de la tercera república de Venezuela. Su principal misión era tratar de lograr la indemnización o recuperación de dos embarcaciones pertenecientes a ciudadanos estadounidenses confiscadas por funcionarios venezolanos cuando intentaban suministrar insumos y armas a las fuerzas realistas en Angostura. Adams describiría en sus memorias a Irvine como «un fanático de la libertad y defensor de la raza humana, pero con un cerebro enmarañado».
Arribó a la isla de Margarita el 12 de junio de 1818 y posteriormente fue trasladado a Angostura por un buque de la escuadra del almirante Luis Brión. Su llegada fue interpretada por las autoridades como el posible reconocimiento de la independencia por parte del gobierno estadounidense, que mantenía una postura neutral. Durante su arribo contó con la simpatía de algunos habitantes y en el Correo del Orinoco se le calificó positivamente.
Presentó sus credenciales ante Simón Bolívar, quien le organizó un banquete en su honor. Bolívar pensó que la llegada del diplomático representaba el reconocimiento de la independencia de Venezuela y la declaración de guerra del gobierno estadounidense a España. Por lo que nombró al general Lino de Clemente como ministro plenipotenciario y enviado extraordinario ante el gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, la participación de Clemente en la toma de la isla Amelia llevó al gobierno estadounidense a no reconocerlo públicamente.
Por su parte, Irvine no mostró demasiado interés en prestarle ayuda estadounidense a la causa patriota ni en reconocer la independencia de Venezuela. Durante el primer encuentro con Bolívar le preguntó sobre su postura ante la ocupación de la isla Amelia y la proclamación de la República de las Floridas por el general Gregor MacGregor.
Desde el 25 de julio de 1818, Irvine en una serie de cartas le exigió a Bolívar una indemnización por los buques estadounidenses Tiger y Liberty que fueron capturados en 1817 por funcionarios republicanos cuando los barcos trataron de evadir el bloqueo al puerto de Angostura decretado por el gobierno venezolano. Bolívar llegó a escribir un total de once cartas de respuesta rechazando las exigencias del estadounidense. El tono de las mismas pasó de ser cordial y amistoso a uno más confrontativo. En su última carta a Irvine, Bolívar le escribió:«Parece que el intento de V.S. es forzarme a que reciproque los insultos; no lo haré, pero sí protesto a V.S. que no permitiré que se ultraje ni desprecie al gobierno y los derechos de Venezuela. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra todo el mundo, si todo el mundo la ofende». Tras no lograr su cometido, Irvine le envió al secretario de Estado Adams varios reportes sobre la situación en Angostura y en algunos de ellos llegó a calificar a Bolívar de dictador, tirano, iluso y «quijótico». En sus reportes hizo mención de las preocupaciones existentes sobre el interés de Bolívar de instaurar una monarquía y además lo llegó a acusar de proscribir a todos los oficiales que le disputaban el liderazgo del bando patriota.
A pesar de las tensas relaciones, Bolívar invitó a Irvine a asistir a la apertura del Congreso de Angostura en 1819. El funcionario estadounidense en los reportes enviados al secretario Adams criticó el congreso como un intento de Bolívar para perpetuarse en el poder. Poco después regresó a Estados Unidos donde aconsejó al Departamento de Estado mantener una postura de neutralidad cautelosa con el gobierno de Bolívar.
Meses después de la partida de Irvine el gobierno estadounidense envió al comodoro Oliver Hazard Perry quien por intermedio del vicepresidente Francisco Antonio Zea logró obtener una indemnización por los barcos incautados. El gobierno no solo accedió a pagar por los dos barcos, sino que también pagó por la carga del Tiger. Según el historiador Francisco Pividal, Bolívar, que había abandonado Angostura para preparar posibles acciones bélica en la Nueva Granada, al enterarse del hecho consideró que la forma de proceder tuvo características humillantes.
El 25 de setiembre de 1819 Irvine le entregó al secretario Adams una obra titulada Notes on Venezuela. En la cual se reunía información histórica, económica y cultural sobre el país desde la llegada de los españoles. Posteriormente, volvió a trabajar en el periodismo y en algunos de sus artículos siguientes calificó a Bolívar como «general charlatán y político truhán».
En 1822 se unió a una expedición liderada por el militar Henry William Ducoudray Holstein a Puerto Rico. Irvine justificó su participación en la expedición como una forma de usar los escritos de Ducoudray Holstein en el libro que estaba redactando y que se titularía Traits of Colonial Jurisprudence: or, A Peep at the trading Inquisition of Curacoa.
La expedición tenía por objetivo derrocar al régimen español que gobernaba la isla y establecer la República Boricua con Holstein como presidente e Irvine como secretario de gobierno. La expedición fracasó e Irvine y los demás miembros fueron arrestados luego de la intervención de las autoridades holandesas de Curazao.
Durante el proceso Irviene redactó en su defensa una serie de cartas y artículos, algunos de los cuales llegaron a ser publicados en la prensa de Estados Unidos con el fin de atraer la atención de funcionarios sobre su situación. También apeló a su nacionalidad estadounidense para lograr su liberación, sin embargo, las autoridades holandesas rechazaron la petición mencionando que Irvine había renunciado a esa nacionalidad al convertirse en ciudadano de la República Boricua. La defensa de Irvine, que estuvo a cargo del abogado Mordechai Ricardo, fue infructuosa siendo condenado a treinta años de prisión con trabajos forzados en minas de sal.
En febrero de 1824 luego de dieciséis meses de prisión y un intento de fuga, Irvine fue liberado por orden del rey de los Países Bajos. Ese mismo año abandonó la isla con destino a La Guaira. Se desconocen los sucesos de su vida luego de su liberación.
Obras Notes on Venezuela. Traits of Colonial Jurisprudence: or, A Peep at the trading Inquisition of Curacoa.
Véase también Censura en los Estados Unidos Relaciones Estados Unidos-Venezuela
Referencias
Bibliografía Rodríguez Gelferstein, Sergio (2018). La controversia entre Bolívar e Irvine. Vadell Hermanos Editores. ISBN 978-980-212-629-3.
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