Pioz es un municipio y localidad española de la provincia de Guadalajara, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El término municipal tiene una población de .

Geografía El pueblo de Pioz se asienta sobre el páramo alcarreño, integrado dentro de la provincia de Guadalajara, en la comarca de la Alcarria Baja, a una altitud media de 856 m sobre el nivel del mar, entre los valles del Henares y del Tajuña.

El municipio está emplazado a unos 25 km de la capital provincial, Guadalajara, en dirección sur, accediéndose desde esta por la carretera CM – 2004, que atraviesa los términos municipales de Chiloeches y Pozo de Guadalajara hasta Pioz. Como referencia complementaria de situación, el municipio se sitúa al este del municipio de Alcalá de Henares (Madrid), a unos 22 km, con acceso desde este por la M-300 hasta el Alto del Gurugú y, desde el punto de intersección en esta zona, por la M-213, atravesando los términos municipales de Anchuelo (Madrid) y Santorcaz (Madrid), hasta enlazar, por continuidad, con la carretera CM-227 hasta el Pozo de Guadalajara, donde se toma la CM-2004 hasta Pioz.

Por cualquiera de las dos vías de comunicación referidas anteriormente se accede a la A-2, de Madrid a Barcelona y a la R-2 de peaje, de Madrid a Guadalajara, siendo estas las rutas habituales para comunicar con la capital nacional, Madrid, que se encuentra a unos 55 km del municipio de Pioz.

Adicionalmente, existe un acceso complementario desde Guadalajara o Madrid, a partir del p.k. 38,3 de la A-2, donde existe un enlace al desvío de la carretera M-226, que se puede tomar en dirección a Los Santos de la Humosa y, desde el núcleo urbano de este municipio, a través de la M-235, al Pozo de Guadalajara, donde se dispone la ya comentada CM-2004 hasta Pioz.

Su término municipal limita con las villas de Pozo de Guadalajara, Guadalajara, Loranca de Tajuña, Corpa, Pezuela de las Torres y Santorcaz.

Clima Datos referidos a serie completa de veinte años (1985-2005)Instituto Nacional de Meteorología. Observatorio de Guadalajara capital (serie completa más próxima). Ref:INM82260. Lat: 40,66º; Long: - 3,16º; Alt:640msnm

Temperaturas: Mínima invierno: -8,3 °C. Media mínimas: -1,4 °C. Media anual: 12,5 °C. Media de máximas: 32,9 °C. Máxima verano: 39,5 °C

Precipitación: Media anual: 499 mm

Evapotranspiración: Thornthwaite: 723 mm; Factor R: 68

Nº medio anual de días: Lluvia: 73. Nieve: 6. Tormenta: 19. Niebla: 12. Helada: 68

Nº medio de horas anuales de sol: 2.525

Clasificaciones climáticas: Papadakis: Mediterráneo Templado; Régimen de humedad: me (mediterráneo semiárido); Régimen térmico: TE (Templado Cálido); Tipo de invierno: av (avena fresco); Tipo de verano: M (Maíz); Periodo cálido en secano: 2,2 meses; Periodo seco o arido: 4,0 meses; Periodo de heladas: 6,7 meses

Geología De acuerdo a la información recopilada en el Instituto Tecnológico Geominero de EspañaMapa Geologico de España. Escala 1:50.000. Hoja 561 (21-22) Pastrana. Segunda serie. Primera edición. Instituto Tecnológico Geominero de España el área que ocupa el término municipal de Pioz se encuentra asentada dentro de la denominada “Fosa del Tajo”, que se desarrolla entre el borde sur del Sistema Central, el oeste de la Sierra de Altomira y los bordes norte y este de los Montes de Toledo. Dentro de esta, el entorno concreto de Pioz se incluye dentro de la unidad morfológica del “Páramo de la Alcarria”. Sus características se resumen en los párrafos siguientes.

Estratigrafía La mayor parte de la superficie del término está constituida por terrenos del Terciario que se pueden datar, dentro del Neógeno, en el Mioceno Superior Turoliense, quedando solo unas estrechas franjas, con anchuras medias de unos 50 m, que constituyen, por una parte, el cauce básico del Arroyo Valilongo, que atraviesa el término municipal de norte a sur, por otra, la de un pequeño cauce estacional que discurre del centro al sur del término y, por último, el inicio de la depresión que encauza las aguas del denominado Arroyo del Val, que nace al sur del propio terminó partiendo del cauce estacional antes comentado y es tributario directo del Río Tajuña solo 5 km aguas abajo de su nacimiento, las que están formadas por terrenos del Cuaternario, en concreto, sedimentos de fondo de valle del Holoceno.

El inicio de la depresión del antes comentado Arroyo del Val, con escasa superficie dentro del término de Pioz, afloran calizas y margas que, aun siendo formaciones del Terciario, están a caballo entre el Astaraciense, del Mioceno Medio, y el Vallesiense, del Mioceno Superior. También aparecen en esta zona pequeñas formaciones de arcillas yesiferas, más claramente datadas en el Astaraciense, dentro del Aragoniense, en el Mioceno Medio.

Terrenos del Terciario La facies está formada por Calizas del Turoliense y su expresión morfológica es la superficie del “Páramo de la Alcarria”, con un buen estado de conservación y retoques erosivos en el área del término municipal de Pioz. El límite inferior de este conjunto calcáreo lo forman los sedimentos terrígenos de la unidad subyacente, con los que forma una mega secuencia sedimentaria, equivalente al Tercer ciclo Neógeno de Torres et al. (1987) y a la subunidad 3 de la Unidad Terminal de Díaz Molina (1987).

La litología es de calizas micríticas de colores blancos y blanco – grisáceos, estratificadas en capas que suelen oscilar entre 0,5 y 3 m, a veces con aspecto brechoide. Hacia la base presentan intercalaciones decimétricas de margas blanquecinas. La unidad se encuentra mínimamente karstificada, con desarrollo superficial de “terra rosa”.

Su examen microscópico revela que se trata de calizas de algas dismicríticas, calizas oncolíticas y algunas biomicritas. En algunos casos se encuentran trazas de cuarzo detrítico muy fino. No se aprecian otras estructuras sedimentarias que no sean alguna porosidad móldica de bioclastos, laminación algal y bioturbación.

Terrenos del Cuaternario Son depósitos ligados a la dinámica fluvial, formados por el fondo de valle de los arroyos, datados en el Holoceno. Están constituidos por materiales aluviales – coluviales, al haberse indentado los materiales aluviales con coluvios movidos del propio valle por el que discurren los cauces.

Están formados por arenas, arcillas y cantos de composición calcárea, aún con poco desarrollo y escasamente redondeados, al tratarse de cauces cortos y tendidos, con mínimas aportaciones y avenidas, donde los materiales han sufrido un escaso transporte.

Tectónica En el entorno general de la zona en que se asienta el término municipal de Pioz se interpreta la existencia de procesos de disolución ligados a asentamientos de materiales en fallas reactivadas del basamento. Se considera que en esta área se producen reajustes de los materiales a causa de los movimientos de las fallas preexistentes. Los sedimentos en que quedan reflejados estos movimientos son los tramos más superficiales de naturaleza carbonatada, en los que se manifiesta un replegamiento suave, al mismo tiempo que tienen lugar procesos de disolución de calizas.

Se da un buzamiento generalizado menor de 22°, pero que en puntos aislados alcanza los 60°. Estos últimos corresponden a bloques separados de los tramos calizos y, a su vez, movidos a favor de las laderas.

Los distintos sistemas de fracturación o diaclasamiento quedan incluidos dentro de las direcciones generales existentes a nivel regional y sus movimientos indican un asentamiento normal de las capas superficiales de la cobertera terciaria.

Geomorfología Como se ha mencionado anteriormente, la zona de estudio se encuentra dentro de la Unidad Morfoestructural de la Fosa del Tajo y, dentro de esta, la expresión morfológica de las Calizas del Turoliense es la superficie del Páramo de la Alcarria, con un buen grado de conservación. Esta superficie es posterior a la sedimentación del Páramo y a la fase tectónica Ibero manchega I (Aguirre et al, 1976).

Los terrenos del Terciario son áreas sin depósitos superficiales con predominancia de cantos calcáreos, con una edad finineógena, instalada sobre calizas del Turoliense y con un buen desarrollo superficial.

Los terrenos del Cuaternario están constituidos por materiales aluviales – coluviales depositados por la dinámica fluvial y aportes laterales de las laderas del valle que forma el propio arroyo.

En cuanto a tendencias futuras, no se prevén cambios significativos en el entorno. Si continúan los procesos de desertización los terrenos en laderas podrían volverse más inestables al disminuir la cobertura vegetal, produciéndose fenómenos de coluvios por acción de la gravedad, lo que puede originar, a largo plazo, el rebajamiento del relieve del área que tienda a suavizar las ya escasas diferencias altimétricas.

Edafología Aun presentando ligeras diferencias entre suelos que forman las zonas de monte, más inalteradas, o los de formaciones depresivas o de deposición de coluvios, en los entornos de los cauces de arroyos, desde el punto de vista edafológico, y de forma mayoritaria, los suelos integrados en el término municipal de Pioz constituyen una formación típica cuaternaria del paleosol, denominada "terra rosa" o arcilla de descalcificación, suelos que proceden de la decarbonatación lenta de las calizas duras en los climas mediterráneos y están asentados sobre los propios afloramientos calizos. Estos suelos han sufrido, por una parte, una decarbonatación por lavado y, por otra, una rubificación o evolución fersialítica de las sales de hierro, por deshidratación más o menos completa. Se han formado en un clima más cálido que el actual y con estaciones muy contrastadas, clima en el que periodos húmedos sucedían a otros muy cálidos y secos.

En épocas más actuales, este paleosol ha sufrido una evolución climática de calcificación, con formación de una costra caliza por influencias del clima sub-desértico, que ha motivado contrastes derivados de la alternancia de periodos de lluvias cortas y otros de fuerte evaporación. Sobre este proceso se ha dado una recarbonatación, producida por la incorporación reciente de trozos de caliza, tanto por coluvios como por la acción humana, que sufren una nueva alteración, liberando carbonato activo y elevando el pH, llegando a formar rendsinas, denominadas rojas.

Los suelos fersialíticos de este tipo tienen un alto contenido en hierro, debiendo su color a la deshidratación parcial de los hidratos de hierro ligados a la arcilla. Cuando el suelo conserva una cierta humedad, las arcillas, revestidas de óxidos de hierro incompletamente deshidratados, de color pardo rojo, permanecen dispersables y pueden emigrar, produciéndose lavados en las arcillas, pero en periodo seco sobreviene la deshidratación completa del hierro y el conjunto precipita formando finos agregados estables, de color francamente rojo. La evolución de este proceso de rubificación está limitado, en parte, por la presencia de caliza activa.

El análisis específico de los tipos medios de suelos en las zonas de monte, con menor grado de alteración humána por no estar cultivados, denota perfiles formados por los siguientes horizontes:

Horizonte A: De unos 10 a 30 cm., mull grumoso, parcialmente empardecido y muy aireado, empobrecido en arcilla y con contenidos más altos en materia orgánica, aún sin ser estos superiores al 3 – 4 %. En ocasiones, la mayor estratificación de la materia orgánica y la estructura que se crea, junto con la mayor incidencia de procesos de lavado, permite diferenciar dos horizontes, A1 y A2. Suelen presentar reacción básica con pH en el entorno de 7 a 7,5 y texturas franco-arcillo-arenosas, niveles de elementos gruesos en el entorno del 10 a 30% y altos niveles de calcio y magnesio y bajos de sodio, con conductividades bajas.

Horizonte B: