Alicia de Battenberg (Victoria Alice Elizabeth Julia Marie; Windsor, 25 de febrero de 1885-Londres, 5 de diciembre de 1969), después de su matrimonio, Alicia de Grecia y Dinamarca, fue una princesa alemana por nacimiento, así como de los reinos de Grecia y Dinamarca tras su matrimonio con el príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca en 1903.
Fue la madre del príncipe Felipe de Edimburgo, por tanto, suegra de la reina Isabel II y abuela del actual rey Carlos III. Padeció sordera congénita.Vickers, pp. 24–26 Su infancia se desarrolló entre Alemania, Inglaterra y el Mediterráneo, siguiendo los destinos de su padre, oficial naval. Después de casarse, vivió en Grecia hasta 1917, cuando la mayor parte de la familia real griega marchó al exilio.Van der Kiste, pp. 96 ff. Al retornar pocos años después, su marido fue culpado en parte por la derrota de Grecia en la Guerra greco-turca y la familia se vio forzada de nuevo a exiliarse hasta la restauración de la monarquía griega en 1935.
Se le diagnosticó esquizofrenia en 1930, por lo que fue internada en un sanatorio y a su regreso vivió separada de su marido.Vickers, pp. 202, 209, 245–256 Después de su recuperación, dedicó con devoción la mayor parte del resto de su vida al trabajo de caridad en Grecia.Vickers, pp. 281, 291 Permaneció en Atenas durante la Segunda Guerra Mundial,Vickers, p. 292 auxiliando a los refugiados judíos, por lo cual fue reconocida como Justa entre las Naciones en Yad Vashem.Vickers, p. 398. Tras la guerra, continuó viviendo en Grecia y fundó una orden de enfermeras religiosas ortodoxas, conocida como “Hermandad Cristiana de Marta y María”.¿Qué ha sido de la Hermandad Cristiana de Marta y María Después de la caída del rey Constantino II de Grecia y la imposición del régimen militar en 1967, fue invitada por su hijo y su nuera a vivir en el Palacio de Buckingham, en Londres, donde murió dos años después.Vickers, p. 396
Biografía Primeros años izquierda|miniaturadeimagen|Alicia fotografiada junto a su madre Victoria de Hesse (der.), su bisabuela, la reina Victoria (izq.) y su tía-abuela, Beatriz de Battemberg (de pie), en 1886. Nació en el Tapestry Room del Castillo de Windsor, en Berkshire, en presencia de su bisabuela la reina Victoria.Vickers, p. 2 Fue la hija mayor del príncipe Luis de Battenberg y su esposa, la princesa Victoria de Hesse. Su madre fue la hija mayor de la princesa Alicia, gran duquesa de Hesse, segunda hija de la reina Victoria y el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Su padre fue el hijo mayor del matrimonio morganático del príncipe Alejandro de Hesse y la condesa Julia von Hauke. Sus hermanos menores Luisa, Jorge y Luis, serían más tarde respectivamente reina de Suecia, segundo marqués de Milford Haven y conde Mountbatten de Birmania. Fue bautizada en Darmstadt el 25 de abril de 1885. Tuvo seis padrinos: sus tres abuelos sobrevivientes, el gran duque de Hesse, Alejandro de Hesse y Julia von Hauke; sus tías, Isabel Fiódorovna, gran duquesa de Rusia y la princesa María de Erbach-Schonenberg; y su bisabuela la reina Victoria del Reino Unido.Vickers, p. 19
Alicia pasó su niñez entre Darmstadt, Londres, Jugenheim y Malta, donde ocasionalmente fue enviado su padre como oficial de la Marina Real. Su madre notó su lentitud para aprender a hablar y se preocupaba porque su pronunciación no era muy clara. Finalmente le fue diagnosticada sordera congénita, cuando su abuela identificó el problema y la llevó a ver a un especialista en oídos. Con el estímulo de su madre, Alicia aprendió a leer los labios y a hablar en inglés y alemán. Recibió educación privada y como parte de sus estudios le enseñaron francés.Vickers, p. 57 Posteriormente, previo a su compromiso, aprendió griego.Vickers, pp. 57, 71
Sus primeros años los pasó en compañía de sus familiares de la realeza y fue dama de honor en la boda de Jorge de York —quien más tarde sería Jorge V— y María de Teck en 1893.Vickers, pp. 29–48 Unas semanas después de su decimosexto cumpleaños, acudió a los funerales de la reina Victoria en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor y poco después fue confirmada en la fe anglicana.Vickers, p. 51
El matrimonio thumb|left|La princesa Alicia el día de su boda, 7 de octubre de 1903. Alicia conoció al príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca durante la coronación del rey Eduardo VII en 1902 y se enamoró de él.Vickers, p. 52 Andrés —llamado Andrea en el ámbito familiar— era el cuarto hijo del rey Jorge I de Grecia y su esposa Olga. Se casaron en una ceremonia civil el 6 de octubre de 1903, en Altes Palais en Luisenplatz en Darmstadt. Al día siguiente tuvieron dos ceremonias religiosas, una luterana en la Evangelical Castle Church y una ortodoxa griega en la Capilla Rusa, en Mathildenhohe.La Capilla Rusa era una posesión personal del zar Nicolás II de Rusia y de su esposa la zarina Alejandra Fiódorovna (Alix de Hesse-Darmstadt), tía materna de Alicia. Fue construida entre 1897 y 1899, con dinero personal de la pareja imperial rusa, para ser usada durante sus visitas a Darmstadt. Fuente: Para la ceremonia ortodoxa, se trajeron de Rusia valiosas coronas de Catalina II, que, como es costumbre en el rito ortodoxo, se colocaron sobre la pareja. A partir de entonces, Alicia fue conocida por los angloparlantes como «Princess Andrew» —princesa Andrés—.Eilers, p. 181 Los novios estaban estrechamente relacionados con las casas gobernantes de Gran Bretaña, Prusia/Alemania, Rusia, Dinamarca, Grecia, Hesse y Schleswig-Holstein; su boda fue una de las grandes reuniones que los descendientes de la reina Victoria del Reino Unido y el rey Cristián IX de Dinamarca sostuvieron antes de la Primera Guerra Mundial.
La pareja tuvo cinco hijos: Margarita, casada con Godofredo de Hohenlohe-Langenburg; Teodora, casada con el príncipe Bertoldo de Baden; Cecilia, casada con Jorge Donato de Hesse; Sofía, casada con el príncipe Cristóbal de Hesse y en segundas nupcias con el príncipe Jorge Guillermo de Hannover; y Felipe, casado con la reina Isabel II del Reino Unido. Todos los hijos de Alicia y Andrés tuvieron descendencia.
Después de su matrimonio, Andrés continuó con su carrera militar y Alicia se involucró en labores de caridad. En 1908, visitó Rusia para la boda de la gran duquesa María de Rusia y el príncipe Guillermo de Suecia. En esa ocasión conversó con su tía, la gran duquesa Isabel Fiódorovna Románova, que estaba formulando planes para fundar una orden religiosa de enfermeras. Alicia asistió a la colocación de la primera piedra de la nueva iglesia de su tía. Más tarde, ese mismo año, la gran duquesa comenzó a repartir sus posesiones personales preparándose para una vida más espiritual.Vickers, pp. 82–83 A su regreso a Grecia, el príncipe y la princesa Andrés encontraron la situación política en peores condiciones: el gobierno de Atenas rehusó apoyar al parlamento de Creta, que se había pronunciado por la unión de Creta —todavía nominalmente parte del Imperio otomano— con el país griego. Un grupo de oficiales insatisfechos formaron una liga militar nacionalista griega, que finalmente condujo a la dimisión del príncipe Andrés del ejército y el ascenso al poder de Eleftherios Venizelos.Clogg, pp. 97–99
Sucesivas crisis vitales miniaturadeimagen|Fotografía del traslado de soldados heridos en el frente a los hospitales de Filippiada, Epiro, durante la I Guerra de los Balcanes. Alicia aparece con uniforme de enfermera (primera de pie desde la derecha). Con el advenimiento de las Guerras de los Balcanes, Andrés fue reinstalado en el ejército y Alicia actuó como enfermera, asistió en cirugías y ayudó a fundar hospitales de campaña, trabajo por el cual el rey Jorge V del Reino Unido le concedió la Real Cruz Roja en 1913. Durante la Primera Guerra Mundial, su cuñado, el rey Constantino I de Grecia, optó por mantener una política de neutralidad, a pesar de que el gobierno democráticamente electo de Venizelos apoyaba a los aliados. Alicia y sus hijos fueron obligados a refugiarse en los sótanos del palacio el 1 de diciembre de 1916, durante el bombardeo francés de Atenas.Vickers, p. 121 Hacia junio de 1917, la política de neutralidad adoptada por Constantino I se volvió insostenible, por lo que Alicia y otros miembros de la familia real griega fueron forzados al exilio cuando su cuñado abdicó. Durante los siguientes años, la mayor parte de la familia real griega viviría en Suiza.
La guerra terminó eficazmente con gran parte del poder político de las dinastías de Europa. La carrera naval de su padre, Luis de Battenberg, se había derrumbado al principio de la guerra debido al sentimiento antialemán en Gran Bretaña. A petición del rey Jorge V, el 14 de julio de 1917, Luis renunció a su título de príncipe de Battenberg en el Gran Ducado de Hesse y al tratamiento de Alteza Serenísima, cambiando además su apellido por la forma inglesa Mountbatten. Al día siguiente, el rey lo nombró marqués de Milford Haven, título de nobleza del Reino Unido.La princesa Alicia de Battenberg nunca usó el apellido Mountbatten, tampoco asumió el título de cortesía como hija de un marqués británico, ya que estaba casada dentro de la Casa Real de Grecia desde 1903. El siguiente año, dos de sus tías, la zarina Alejandra de Rusia y la gran duquesa Isabel Fiódorovna, fueron asesinadas por los bolcheviques durante la Revolución Rusa. Al final de la guerra habían caído los imperios ruso, alemán y austrohúngaro; además, el tío de Alicia, el gran duque Ernesto Luis de Hesse, fue depuesto.Vickers, pp. 137–138
Con la restauración del rey Constantino en 1920, la familia volvió brevemente a Grecia y tomaron residencia en Mon Repos, propiedad ubicada en la isla de Corfú.Heredada por el príncipe Andrés después del asesinato de su padre en 1913. Sin embargo, después de la derrota del ejército helénico en la guerra greco-turca, un comité revolucionario bajo el mando de los coroneles Nikolaos Plastiras y Stylianos Gonatas tomaron el poder y forzaron al rey Constantino a marchar otra vez al exilio.Vickers, p. 162 El príncipe Andrés, que había servido como comandante del Segundo Cuerpo del ejército durante la guerra, fue detenido. Varios antiguos ministros y generales detenidos al mismo tiempo fueron asesinados, por lo que los diplomáticos británicos asumieron que el príncipe también estaba en peligro mortal. Después de un juicio manipulado,John Van der Kiste, pp. 140-141. Andrés fue condenado al destierro y la pareja junto con sus hijos abandonó Grecia a bordo de un crucero británico, el , bajo la protección del agregado naval, el comandante Gerald Talbot.Vickers, p. 171 izquierda|miniaturadeimagen|Alicia y Andrés fotografiados en su apartamento de Londres, en 1922. thumb|Retratada por Philip de László, 1922 (Colección privada de Felipe de Edimburgo).La familia se instaló en una pequeña casa ubicada en Saint-Cloud, en los suburbios de París, que les fue prestada por la princesa María Bonaparte —esposa de Jorge, el hermano de Andrés—, donde Alicia se dedicó a prestar ayuda en una tienda de caridad para refugiados griegos.Vickers, pp. 176–178 Se volvió profundamente religiosa y decidió ingresar en la Iglesia ortodoxa griega el 20 de octubre de 1928. Ese invierno tradujo al inglés la defensa de su marido en relación con sus acciones durante la guerra greco-turca.Vickers, pp. 198–199 Poco después comenzó a declarar que recibía mensajes divinos y que tenía poderes curativos.Vickers, p. 200 En 1930, tras sufrir una severa depresión, le fue diagnosticada esquizofrenia paranoide en el sanatorio del doctor Ernst Simmel en Tegel, en Berlín.Vickers, p. 205 Fue forzada a separarse de su familia e internada en el sanatorio del doctor Ludwig Binswanger en Kreuzlingen, en Suiza.Vickers, p. 209 Esta era una institución famosa y respetada, que contaba con algunos pacientes célebres, que incluían a Vaslav Nijinsky, el bailarín de ballet clásico y coreógrafo, que estuvo internado allí al mismo tiempo que Alicia.Vickers, p. 213