Mira es un municipio y localidad española de la provincia de Cuenca, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El término municipal, situado en la comarca de la Serranía Baja, tiene una población de .
Toponimia El origen del nombre no está del todo claro; según algunos diccionarios de topónimos se le concede el significado que el DLE otorga a mira en las fortalezas antiguas, es decir, obra que por su elevación permitía ver bien el terreno. En 1866, el historiador Trifón Muños y SolivaHistoria de la Ciudad de Cuenca y del territorio de su provincia y obispado. Trifón Muñoz y Soliva. afirmó que podría venir de la palabra hebrea Schamira, ‘guarda, centinela, custodio’; y de ella se quedó en Mira. Mucho más reciente es la opinión de Bernat Mira Tormo,El origen ibero-tartésico del euskera. Bernat Mira Tormo quien ha estudiado con gran interés la toponimia ibérica, y asegura que Mira es uno de los hidrónimos ibéricos, citados desde la antigüedad y cuyo significado sería ‘El río’. De este hidrónimo y sus derivados, existiría una gran abundancia de nombres en España como en Portugal, como Mira, Mier, Miera, Mieres, Mera, Mérida o Miranda. Por su parte Francisco Piqué MásLos tres castillos de la cruzada contra Requena (1219). Francisco Piqué Más. Revista Oleada 2007. piensa que su origen estaría en el antropónimo de Banü Amira, uno de los linajes que durante los primeros tiempos de la islamización tuvieron una importante presencia en la región de Santaver, región a la que por entonces pertenecía todo el territorio de Mira.
(I) El erudito etimólogo Joan Corominas comenta: “Y pasemos a Miranda, acerca del cual cabe también vacilar. Se trata de un vocablo vivo y ya antiguo como apelativo, por lo menos en lengua de Oc, en el sentido de ʿmirador, lugar de buena vistaʾ...”. Prosigue el autor con ejemplos occitanos y concluye en este punto: “... pero no cabe duda que la idea básica es la de ʿmirador, atalayaʾ, como la define Mistral...”. Tras englobarlos a todos en un posible origen occitano no duda en la procedencia inicial latina “... MIRARI con el sufijo nominal romance -ANDA”.Corominas, J. (1972), Tópica Hespérica, t. I, pp. 91-92. Madrid: Editorial Gredos (Biblioteca Románica Hispánica.
Quien “navegue” en Internet obtendrá toda clase de argumentos ya que, por ejemplo, no todas las raíces mira están en lugares altos, fluviales, panorámicos, etc. Dado que se dan también en genealógicos nominales (Miro, Teodomiro) y cognominares (Mira, Miras, Mirás), vendría al momento añadir una posible herencia en este punto. Inicia Plinio:
“Más allá de las desembocaduras del Istro, el campo abierto está habitado por pueblos generalmente descritos como escitas; pero la costa marítima estuvo antiguamente poseída por varias naciones; a saber: a veces por los Getas, que los romanos llaman Dacios (378); a veces por los Sármatas (380), a quienes los griegos llaman Sauromatas (381), o por algunas de las tribus de estos últimos, como los Amaxobios (382), o los Aorsos... [Notas] (380) Sármatas vienen del griego Arma [ἅρμα Hurmuziadis, J. (1974), Diccionario heleno-español, p. 100 —vocabulario completo de la lengua Demótica y Catarévusa—. Atenas: I. SIDERIS] un carro... (382) Es decir, que viven en carros [también del griego ámaxa, ἅμαξα carro, carreta, coche Idem Hurmuziadis (1974), p. 35. y bíos, βίος vida, existencia Idem Hurmuziadis, J. (1974), p. 138. ]; este nombre es equivalente a Sármatas”.Histoire Naturelle de Pline (1771), Lib. IV, caput. 10, pp. 355-357. Paris: Chez la veuve Desaint.
En la traducción biográfica del Gran Tamerlán, Gaspar de Baeza añade también sobre los amaxobios datos interesantes desde Oriente:
“El Taborlan señor de los Tartaros, que por su inaudita crueldad y fiereza, y fuerças monstruosas fué llamado terror del mundo y ruyna del Levante... le llamaban Temir Cuthlan, que en tartaro quiere dezir hierro dichoso. Dizen que el Taborlan era hombre baxo de Samarcanda, ciudad cabo el rio Iaxarte, cercana a la provincia Sogdiana... Fueron en su exercito los Sogdianos, Aracosios, Bactrianos, y Hircanos, a todos los quales los barbaros llaman oy de un nombre Zagatays. Fueron con el las Hordas de Tartaros, que moran dende el rio Iaxarte, hasta el rio Volga, y dende el río Volga hasta la ciudad de Mosca.
¶ Son Hordas esquadrones o manadas de Tartaros, que no teniendo assiento cierto, andan siempre de una parte a otra por desiertos de infinita grandeza hasta el monte Imao, y los antiguos los llamaban Amaxobios, porque viven en carros, cubiertos de fieltros contra el frío...”.G. de Baeça (1568), Elogios o vidas breves, de los Cavalleros antiguos y modernos, Illustres en valor de guerra, que estan al bivo pintados en el museo de Paulo Iovio, libro segundo, p. 55. Granada: En casa de Hugo de Mena.
Pero el argumento que toma más peso es esta curiosísima narración de Argote de Molina que cubre las anotaciones del viaje que hizo hasta Samarcanda Ruy González de Clavijo, embajador del rey Enrique III de Castilla, con valija diplomática y presentes, para el Gran Tamerlán. En este extenso recorrido (principios del s. XV), Clavijo menciona varios nombres de parientes del emir tártaro tales como: Miaxa Mirassa (hijo mayor, p. 49), Iança o Jança Mirassa (nieto, p. 62), Homar Mirassa (nieto, p. 63), Zuleman Mirassa (este como privado y yerno de Tamerlán, p. 34), así como otros más;Argote de Molina.G. (1582), Historia del Gran Tamorlan, e itinerario y enarracion del viaje, y relacion de la Embaxada que Ruy Gonçalez de Clavijo le hizo, por mandado del muy poderoso Señor Rey Don Henrique el Tercero de Castilla. Sevilla: Casa de Andrea Pescioni. este título o adjetivo (Mirassa) añadido al nombre, quizá halle traducción en idiomas relacionados con las etnias amaxobias que componían el ejército del líder tártaro; así en kirguís (trad. Google) myras, мурас; en tatar o tártaro (trad. Google) miras, мирас; en turco (el imperio otomano de Bayaceto I fue derrocado por el Gran Tamerlán en una cruenta batalla, aparte, el turco es también una rama de las lenguas túrquicas), —el inglés inheritance [herencia] se traduce en turco mīrāss—;Redhouse, J. W., F.R.S.A. (1856), An English and Turkish dictionary. London: Bernad Quaritch en turcomano (trad. Google) miras; en tayiko (trad. Google) meros, мерос; en uzbeko (trad. Google) meros. Todas estas etimologías del ámbito timúrida se traducen en «herencia».
La madre del rey Enrique III de Castilla fue Leonor de Aragón, que apunte o no relación con la custodia del castillo de Mira (en algún tiempo de dominio noble aragonés), quizá sea difícil de demostrar documentalmente. Dos embajadores enviados anteriormente por el rey castellano que coincidieron en Ankara en la batalla del Gran Tamerlán contra Bayaceto I, fueron Payo Gómez de Sotomayor y Hernán Sánchez de Palazuelos; como se hallaron en el bando del emir tártaro y este ganó la batalla, envió en favor de ellos y del rey Enrique III junto a su emisario, Mahomad Alcagi, a dos mujeres (tal vez entre otras más) descendientes de la realeza greco-húngara, que Bayaceto I había tomado como esclavas en su harén propio, fruto de enfrentamientos europeos. Ambas a la llegada a España se desposaron con nobles españoles y cambiaron su nombre por los de Doña Angelina de Grecia y Doña María Gómez. Sigue una relación detallada (entre luces y sombras históricas) de Argote de Molina sobre estas dos damas y sobre sus esposos, y destaca en descripciones la de Payo Gómez de Sotomayor y su legado gallego;(Idem A. de Molina, (1582), Sigue otra vida del Gran Tamorlan...) y no viene de más concluir con la gran afluencia de apellidos Mirás que se dan en esta región del finis terrae hispano. (II)
De (I) a (II) datos tomados del ensayo Vástagos de Hércules (pendiente de edición). Geografía El pueblo de Mira está situado en la falda de la ladera de un monte, en la comarca de la Serranía Baja de Cuenca. La vegetación autóctona está representada por pinos de distintas especies, abundante matorral mediterráneo y plantas aromáticas silvestres, principalmente. Los cultivos agrícolas de tipo leñoso más destacados en Mira son los viñedos, almendros, frutales y olivos. También se cultivan cereales como el trigo y la cebada, y abundantes huertas cercanas al río Ojos de Moya que cruza el pueblo (denominándose a partir de ahí como río Mira) y riega los campos hasta desembocar en el embalse de Contreras.
Noroeste: Villar del Humo Norte: Henarejos y Garaballa Noreste: Talayuelas Oeste: Cañavedija, Víllora, Narboneta y Enguídanos 75px Este: Aliaguilla y Sinarcas Suroeste: La Pesquera y Minglanilla Sur: Villargordo del Cabriel y La Cañada Sureste: Camporrobles y Utiel
El municipio tiene una superficie de 212,86 km², le convierte en el séptimo más extenso de la provincia, por detrás de Cuenca, Huete, San Clemente, Iniesta, Las Pedroñeras y Campos del Paraíso.
Orografía Su término municipal es bastante agreste y con un desnivel de 808 m. La elevación más importante es el pico Cabero () y el punto más bajo se sitúa en el Pajazo (), junto a la ribera del río Cabriel. En la siguiente lista están las principales elevaciones del municipio:
Hidrografía Por el término municipal de Mira discurren dos ríos: El río Ojos de Moya/Mira atraviesa prácticamente el término de norte a sur; entra en el territorio muy cerca del lugar conocido como la peña del carro, cruza el casco urbano de la población (denominándose a partir de ahí como río Mira) y finaliza su vida en el sur, tributando sus aguas en el Cabriel. Cerca del Molino de Fermín, a unos 2 km río abajo de la población, se inicia una hoz de gran belleza que puede ser visitada siguiendo un agradable paseo botánico señalizado. El río Cabriel pasa por el suroeste, sirviendo de frontera natural del término.
Clima Cuenta con una climatología de tipo continental, con veranos cálidos e inviernos fríos, aunque con matiz mediterráneo. Mira cuenta con una estación de meteorológica automática perteneciente a la red de la Agencia Estatal de Meteorología.
Núcleos de población Pertenecen al municipio de Mira las pedanías de La Cañada de Mira y Cañavedija. Hasta la década de 1960, existieron las pedanías de la Fuencaliente, el Panizar y el Cañaveral, que fueron desalojadas y posteriormente inundadas por las aguas del embalse de Contreras.
Historia miniatura|Sello concejil de Mira del De tiempos de la dominación musulmana no hay restos ni vestigios, exceptuando el sistema de regadío de las huertas que mantiene su estructura original sin sufrir apenas cambios, pero en lo alto del cerro a cuyos pies se halla el pueblo hubo un castillo, enclave defensivo del paso hacia Valencia. Ya en esta época Mira era dependiente de la ciudad de Requena. El castillo de Mira fue conquistado a los moros por el arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada en 1219. Dos años después, en 1221, el mismo arzobispo toledano entrega el castillo en feudo al noble aragonés Gil Garcés de Azagra, sobrino de los dos primeros señores de Albarracín.
La carta del Concejo de Teruel de 1252 es una carta de alianza entre el Concejo de Teruel y el de Mira sobre deudores y fianzas, y que informa de Gil Garcés II como dueño y señor de Mira. La carta se autentifica con un sello de cera del concejo municipal y del que hoy se ha elaborado el escudo de la Villa.
En un momento todavía no determinado, Mira deja de tener un señor y pasa a realengo. Posteriormente según el privilegio dado en Toledo por Alfonso X el Sabio el 6 de febrero de 1260, la villa de Mira pasa a ser agregada a la Comunidad de Villa y Tierra de Requena, quedando como aldea suya.