Vineae Domini custodes es una bula pontificia emitida por el papa Honorio III el 7 de octubre de 1225, durante el décimo año de su pontificado. El documento está dirigido a los frailes predicadores y a los frailes menores enviados por la Sede Apostólica al denominado Reino del Miramolino, y regula su misión evangelizadora entre los musulmanes. La bula constituye un testimonio relevante de la política misionera pontificia del siglo XIII y del papel confiado a las órdenes mendicantes en los territorios islámicos. El texto presenta a los destinatarios como «custodios y cultivadores de la viña del Señor», enviados con la autoridad apostólica para anunciar el Evangelio, promover la conversión de los infieles, reconciliar a los apóstatas y sostener espiritualmente a los fieles cristianos en una región considerada de particular dificultad pastoral.
Contexto La bula se inscribe en el marco de las iniciativas misioneras promovidas por la Santa Sede tras el martirio de los primeros franciscanos y en un período de relativa tolerancia por parte de las autoridades musulmanas. Honorio III desarrolla y apoya las experiencias misioneras impulsadas anteriormente por Francisco de Asís en lugares como Marruecos y Siria, confiando de manera especial en los frailes menores y predicadores para el diálogo religioso, la conversión y la búsqueda de acuerdos de paz con los príncipes musulmanes. Según la fuente, a esta bula siguieron otros documentos pontificios que ampliaron y concretaron la misión, entre ellos una carta al arzobispo de Tolosa para organizar nuevas expediciones misioneras y la posibilidad de consagrar obispos en aquellas regiones.
La bula fue seguida por otros actos pontificios relacionados con la misma empresa misionera. Entre ellos se encuentra la bula Urgente officii (20 de febrero de 1226), que autorizaba nuevas expediciones y la consagración episcopal de algunos frailes, y la bula Ex parte vestra (17 de marzo de 1226), que dispensaba a los misioneros de ciertos preceptos de la Regla, permitiéndoles adoptar costumbres externas locales por el bien de las almas.
Contenido En Vineae Domini custodes, Honorio III concede a los frailes amplias facultades, limitadas al territorio de su misión. Se les autoriza a predicar el Evangelio, bautizar a los sarracenos que se conviertan al cristianismo, reconciliar a los apóstatas, imponer penitencias y absolver a excomulgados que no puedan acudir fácilmente a la Sede Apostólica. Asimismo, se les permite pronunciar sentencias de excomunión contra quienes, en esa región, incurran en herejía. La bula prohíbe expresamente a cualquier cristiano expulsar violentamente a los frailes de aquela tierras y exhorta a los misioneros, bajo obediencia santa, a no abusar de las facultades concedidas. El papa insiste en que deben comportarse de manera irreprochable, como auténticos obreros de Jesucristo, para merecer la recompensa divina y la confianza pontificia para misiones futuras de mayor responsabilidad.
Referencias
Vineae Domini custodes 1225 Categoría:1225 Categoría:Orden Franciscana Categoría:Orden de Predicadores